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Antes o después,
el Ministerio de
Hacienda y la
Dirección General
de Farmacia
tendrán que
autorizar otros
precios que se
acerquen más
a los europeos,
o nos vamos a
quedar sin nuevos
medicamentos
Carlos Lacadena Azpeitia
Presidente del COF
de Huesca
COF
Huesca
Adiós VERANO, adiós
E
l verano se ha ido y me da la impresión que a
nadie ha dejado contento. A los que han podi-
do irse de vacaciones, porque la climatología
no ha acompañado y por tanto han disfrutado
menos que otros años. A los que hemos tenido que
trabajar, porque tampoco se ha conseguido el resulta-
do económico esperado, aunque no ha faltado trabajo.
Parece como si se hubieran aliado todos los elementos
para evitar que, a pesar de los buenos datos macroeco-
nómicos difundidos por el Gobierno, realmente a pocos
haya satisfecho este verano.
Algo parecido podemos decir de la nueva orden de
precios de referencia. Tras un periodo de cierta tran-
quilidad, de nuevo el Gobierno vuelve a la carga y nos
endosa un nuevo misil en la línea de flotación de las
oficinas de farmacia. Muchas miles de presentaciones,
bajan de nuevo sus precios. Unas de forma muy impor-
tante y otras de forma ridícula, pero al fin y a la postre,
bajada de precios.
De la memoria económica que debía acompañar a la
propuesta poco se sabe, y del alcance final que puede
suponer tampoco. Aunque si no recuerdo mal, se habla-
ba de unos 30 millones de euros, es decir, menos de
1
€
por habitante y año. Claro, que esto solo se refiere
a la parte oficial, es decir, a la que debe hacer frente la
Administración Pública en nombre de todos los españo-
les, aunque en algunas ocasiones esto no es así (Ara-
gón, Cataluña, Comunidad Valenciana).
Digo esto, porque no he visto una evaluación de lo que
puede suponer esta bajada en lo referente a la dispen-
sación libre, en la que se nos condena a aplicar esa
bajada de precios que muy poco va a suponer a los
habitantes de este esquilmado país, pero que sí lo va
a suponer para las Oficinas de Farmacia, Almacenes de
Distribución e Industria Farmacéutica.
No entiendo, y cada vez menos, por qué tenemos que
seguir rebajando lo que se dispensa por venta libre,
cuando a las Oficinas de Farmacia, Almacenes de
Distribución e Industria Farmacéutica, nadie nos reba-
ja nada: ni cotizaciones sociales, ni gastos generales
de funcionamiento (energía, teléfono… ), ni gastos de
alquiler o adquisición e intereses bancarios, ni nada de
nada. Tan esencial es la inversión en Salud a través de
los medicamentos, como la luz, teléfono, gas…
para
poder vivir.
No sé si alguna vez se ha planteado trasladar el ahorro
previsto por la Orden de Precios de Referencia a lo que
supone sobre el total de la facturación. Si es así, sería
mucho más beneficioso para todo el sector aplicar ese
porcentaje de descuento en la facturación. De esta for-
ma el ahorro de la Administración Pública con la bajada
de precios no se modificaría, y nos permitiría a nosotros
dispensar al precio que corresponda los medicamen-
tos de venta libre. Así por ejemplo, el Ibuprofeno en
sobres lo seguiríamos dispensando al precio de 4,32
€
,
el que tenía hasta el 31 de Agosto, y no a 2,50
€
, su
precio desde el 1 de septiembre. Esto mismo ocurriría
con otras muchas especialidades, que se dispensan de
forma mayoritaria sin receta médica o con ella, pero sin
cargo al sistema público.
Las tres patas del sector cada vez vamos peor. Y si la
Administración Pública continúa con esta actitud, los
desabastecimientos no tardarán en llegar. De hecho,
ya hay algún laboratorio que explícitamente ha dicho
que no va a suministrar su medicamento a través de
las Oficinas de Farmacia. Si alguien lo necesita que lo
pida a la Administración como Medicamento Extranjero,
y abone a ese precio, es decir, muchísimo más caro.
Otros, lo están haciendo de forma implícita, al llevar
meses sin suministro de alguna de sus especialidades
y notificando que igual dentro de un número indetermi-
nado de meses lo harán.
La brecha de precios con Europa es cada vez mayor.
Y como muestra solo hay que ver estas imágenes de
especialidades con sus presentaciones y precios toma-
das este verano en las farmacias de Finlandia. Supon-
go que, antes o después, el Ministerio de Hacienda,
que es quien marca la pauta, y la Dirección General
de Farmacia, tendrán que cambiar el paso y autorizar
otros precios que se acerquen más a los europeos, o
nos vamos a quedar sin nuevos medicamentos… y sin
antiguos. Una situación que pagará, como siempre, la
sociedad española al ver drásticamente reducida su
calidad de vida.
Feliz otoño a todos