Buenas
costumbres
42
Bifar
M
e alegra descubrir que
en Zaragoza, poquito a
poquito, se van abriendo
paso sitios que intentan
posicionarse en segmentos más abier-
tos de la gastronomía, lugares donde
puede ir uno a tomar desde una clá-
sica croqueta a un tataki, preparados
ambos a las mil maravillas.
Por ahí les van llamando cocina fusión,
de autor, gastro bar…Llámenle como
quiera, a mí me sigue pareciendo
maravillosa la expresión “bar de tapeo”.
Primero me gustaría aplaudir el arro-
jo del amigo Diego Millán, un pipiolo
de 23 añitos que
formado en la
escuela de hos-
telería de Hues-
ca ya ha pasa-
do por la cocina
de La Granada,
y alguna estan-
cia en Toulouse.
Solo el mérito de
hacerse empresario a estas edades y
en estos tiempos ya merece el apoyo
de nuestra curiosidad.
Pero voy al grano, que es de lo que
se trata. Para abrir boca nada mejor
que un vermut bien preparado ¿Cuál?
Un Noilly Prat, como James Bond, no
vamos a ser menos en Zaragoza, solo
o si hay que suavizarlo un poco, con
sifón (no sé si esto es muy de James
Bond pero a mí me encanta). Y ya que
estamos tan glamurosos el comentado
tataki de atún rojo o el tartar del mis-
mo pez, que vaya mano tienen para
trabajar el pescado “a la japonesa”.
Fenomenal.
Podemos regresar a nuestros orí-
genes y tomarnos una croqueta de
borraja con una copita de Nietro tinto
de Calatayud, o una empanadilla de
pollo picante. Bocados clásicos y fan-
tásticos para un tapeo a la antigua.
También nos podemos sentar a comer,
que es la mejor idea, y tirar de un
menú ajusta-
do y variado,
tal y como
d ema n d a n
estos tiem-
pos. ¿Por
dónde empe-
zar? Me que-
do con los
arroces, el
último me cautivó: un risotto de vieira,
azafrán y borraja, cremoso, sedoso,
sabroso…
Siguiendo con el tema japonés, un
Sashimi de salmón, atún rojo, viei-
ra y pulpo preparado mejor que en
cualquier japonés de Zaragoza, o un
pescado de temporada, un rodaballo,
San Pedro, según lo que “corra” por
el mercado.
Antonio Alfonso Casas.
Vicepresidente del COF de Zaragoza
Zaragoza fusión: CANCOOK
Ya llegué reventado a las carnes, chu-
letones, Steak tartar y demás… a ver
si otro día llego con más fuerza y les
cuento. Por cierto, la bodega es un
ejemplo de dinamismo, Glárima del
Somontano, Alquez de Calatayud, rio-
jas, portugueses, de todo y diferente.
Nada de los mismos Somontanos y
Riojas que ves en todas las barras de
por ahí.
Y me guardaba para el postre. Hagan
un esfuerzo si llegan apurados, la Tatín
de manzana: un prodigio de la natu-
raleza; o el tocinillo de maracuyá con
helado de manzana y flambeado: un
espectáculo. Y qué me dicen del bizco-
cho de Baylis con helado de pimienta,
un atrevimiento genial. Como estamos
en el centro un buen café de los ami-
gos del Criollo, una copita de “Xantia-
mén”, un licorcito andaluz, y a pillar
el tranvía o un taxi para ir a currar o
echarse una buena siesta… ustedes
decidirán.
Salud y a disfrutar.
Fotos: © Agencia AlmozarA
Me quedo con los
arroces, el último me
cautivó: un risotto de
vieira, azafrán y borraja