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Como los medicamentos no tienen cupón pre-
cinto ni código nacional, la farmacia tiene que
preparar una etiqueta para cada medicamen-
to dispensado donde se detalle el nombre del
paciente, dirección de farmacia dispensadora,
fecha de dispensación, nombre de la medicina
dispensada (concentración, forma farmacéutica,
número de pastillas), indicaciones de uso (dosis,
posología), consejos y advertencias relaciona-
das con el uso de medicamento. Estas etiquetas
se pegan a los medicamentos dispensados y se
tienen que chequear antes de entregar los me-
dicamentos al paciente. En España, el chequeo
es más fácil pues la dispensación de envases
enteros evita la necesidad de etiquetar. El uso de
código de barras facilita enormemente la com-
probación de una correcta dispensación a la vez
que minimiza los errores de dispensación.
En Reino Unido el envase de un medicamento
se puede cortar. Es decir, si el médico prescri-
be 7 pastillas de Olanzapina 20 mg, se recorta
el blíster de la caja origen y se dispone en un
nuevo envase, debidamente etiquetado y con el
correspondiente prospecto. En la estantería pue-
des encontrar cajas completas e incompletas de
medicamentos, lo que tiene grandes consecuen-
cias en la gestión de la farmacia: los pedidos, el
control de stock y caducidades.
En tercer lugar, la remuneración de las farma-
cias y pago de medicamentos por el paciente
está más ligado al pago del servicio que al coste
real del producto dispensado. En cada receta
del NHS (nuestra Seguridad Social) se pueden
prescribir hasta cinco medicamentos. El pacien-
te que tiene que pagar abona un precio fijo (ac-
tualmente 7,85 GBP) por línea de medicamento
prescrito independientemente del coste del fár-
maco. La dispensación en una misma receta de
varias unidades del mismo producto o el mismo
medicamento en diferente concentración, tiene
solamente un cargo. Ejemplo, el paciente paga
7.85 GBP tanto si el médico le prescribe una caja
de Salbutamol o dos o si le prescribe levotiroxina
25 mg y 100 mg en la misma receta.
Conviene destacar que muchos servicios, como
atención farmacéutica, deshabituación tabá-
quica, intercambio de jeringuillas, sistemas de
dosificación personalizados, dispensación de
metadona o la dispensación de la píldora del día
después son remunerados por el NHS (nuestra
Seguridad Social) total o parcialmente.
¿Cómo es la relación de los farmacéuticos
con los usuarios-pacientes ingleses?
El farmacéutico colegiado tiene la obligatoriedad de realizar, al
año, un mínimo de nueve cursos y escribir artículos
Es bastante habitual contactar con el médico para informarle
de que el producto o la dosis no es adecuado para ese
paciente y sugerirle otro
En mi opinión es más fría. El paciente deja las re-
cetas y se le da un tiempo de espera mínimo de
unos 10 minutos hasta que preparas la dispen-
sación. Le preparas todo con su correspondien-
te etiqueta y se lo entregas en una bolsa cerrada
con una etiqueta con su nombre y dirección.
Solo das una explicación si al etiquetar detectas
alguna incidencia o si es un nuevo medicamento
o el paciente te pide una revisión de sus medica-
mentos (atención farmacéutica). En España es-
tamos más acostumbrados a disponer las cajas
de medicamentos en el mostrador y mientras se
preparan los medicamentos, se dialoga con el
paciente, por lo que aquí se pierde el “contacto
humano” y afectivo que caracteriza a la farmacia
en España.
Otro aspecto que me llama la atención es que
aquí, el paciente, me imagino que por las gran-
des distancias, llama mucho por teléfono cuan-
do tiene que consultar algo en lugar de hacerlo
directamente en la farmacia.
¿Ahora que se habla tanto en España de la
cartera de servicios en las farmacias tene-
mos mucho que aprender de los ingleses en
este campo?
Sí. En Reino Unido llevan ya bastantes años rea-
lizando servicios en las oficinas de farmacia que
son remunerados por parte del paciente o por
parte del NHS (Sistema Nacional de Salud).
Los
Servicios esenciales
que toda farmacia
debe cumplir son: dispensación de medica-
mentos; recetas de repetición (repeat dispen-
sing prescriptions) que equivaldría a nuestra
antiguas recetas de TLD; gestión de residuos de
medicinas; promoción de salud y estilos de vida
saludable (diabetes, sobrepeso…); sistemas
de dosificación; derivación a otros servicios de
salud cuando el paciente lo requiera, y cumpli-
miento de los estándares clínicos (SOPs, repor-
tar reacciones adversas -tarjetas amarillas-, obli-
gatoriedad de formación continuada -9 cursos/
artículos por año- y participación en auditorias
clínicas).
Los
Servicios avanzados
son remunerados
por el NHS cuando la farmacia cumple los requi-
sitos requeridos. Por ejemplo:
• MUR (Medicine Use Review, equivalente a
Atención farmaceútica) o NMS (New Medicine
Service).
• Intercambio de jeringuillas.
• Deshabituación tabáquica.
• Dispensación supervisada o no de metadona,
buprenorfina, diazepan para pacientes en des-
habituación.
• Servicio a residencias.
• Farmacias que trabajan horas extras.
• Dispensación y prescripción de medicinas de
enfermedades menores.
Los
Servicios extras
que una farmacia puede
ofrecer una vez acreditada por el PCO (Primary
Care Organisation) y que son abonados por el
paciente serían:
• Programas de vacunación de la gripe.
• Programas de pérdida de peso (dispensación
de orlistat).
• Programas de disfunción eréctil.
• Programas de tratamiento de Chlamydia.
• Servicio de vacunación del cáncer cervical.
• Programas de vacunación para viajes al ex-
tranjero.
En este grupo el farmacéutico se tiene que
acreditar por cada servicio y se convierte en
prescriptor de ciertos medicamentos de POM,
siempre siguiendo protocolos. Voy a profundizar
un poco más en el servicio de atención farma-
céutica. Como decía, el farmacéutico tiene que
estar acreditado para desarrollar este servicio. La
farmacia recibe de la Seguridad Social unos 28
GBP por paciente hasta un máximo de 400 pa-
cientes al año. Al menos el 50% de esos pacien-
tes tienen que pertenecer a uno de estos grupos:
• Pacientes en tratamiento con medicamentos
de alto riesgo (AINE, anticoagulantes, an-
tiagregantes plaquetarios y diuréticos).
• Pacientes en tratamiento con medicación res-
piratoria (Agonistas adrenérgicos, Broncodila-
tadores antimuscarínicos, Teofilinas, Cortico-
esteroides o combinaciones (broncodilatado-
res y antiinflamatorios), cromoglicatos, anti-LT
o inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 4.
• Pacientes que han salido recientemente del
hospital (hace 4 semanas) con un cambio en
su medicación.
Cada paciente tiene derecho a una revisión al
año (a no ser que su enfermedad o medicación
haya cambiado significativamente a lo largo de
ese año). El paciente ha tenido que acudir a esa
farmacia a recoger sus medicamentos al menos
durante los tres meses anteriores y tiene que es-