14
Bifar
Farmacéuticos
por el mundo
¿Cómo es el día a día en la farmacia de
Guildford?
En Reino Unido hay farmacias independientes y
de grandes cadenas. Yo trabajo es un
gran store
con más de 100 empleados. La farmacia es una
parte de ese
store
donde somos un equipo de
unas 15-20 personas. Abierta de lunes a domin-
go. Está dividida en una zona de prescripción y
una zona de venta de medicamentos sin receta.
En Reino Unido existen 3 categorías de medica-
mentos: POM (Prescription Only Medicines) son
los medicamentos de prescripción; las P medici-
nes son de indicación farmacéutica, solo se pue-
den vender bajo la supervisión del farmacéutico,
por ejemplo antigripales, antiinflamatorios, anti-
fúngicos, antiácidos; y los GSL son las medicinas
de mostrador, se pueden vender en ausencia de
farmacéutico, de ahí que se puedan encontrar en
supermercados, gasolineras…
En la zona de prescripción es donde se procesan
las recetas médicas, en ella trabajan los auxilia-
res de farmacia (dispensers); el ACT (accuracy
checking technician), una figura que no hay en
España y que se encarga de chequear que cada
medicamento corresponde con lo que pone en la
prescripción; y el farmacéutico, responsable del
chequeo clínico de la receta y el último responsa-
ble en todo momento.
En la zona de venta de medicamentos sin receta
trabajan auxiliares especializados en consejos
de salud y es donde se venden medicamentos
que no requieren prescripción médica. A estos
auxiliares se les ha formado, siguen protocolos
de actuación y saben cuándo tienen que derivar
un paciente al farmacéutico. Aquí valoran mucho
la opinión del paciente y utilizan encuestas de
satisfacción. Así que después de dar un consejo
profesional a un paciente, le ofreces que, a través
de una página web o un número de teléfono, dé
su opinión. Yo creo que estas herramientas de
marketing restan profesionalidad al acto de dis-
pensación.
¿Es muy diferente a la forma de trabajar en
una farmacia en España?
Marian Bonafonte,
farmacéutica zaragozana,
es la protagonista de
esta nueva sección
que pretende dar a
conocer cómo trabaja el
profesional farmacéutico
en otros países. En
este viaje internacional
nuestra primera parada
es Guildford, en Reino
Unido. Recorremos
1.552 Kilómetros para
conocer las diferencias
entre el modelo de
farmacia anglosajón y el
mediterráneo.
MARIAN BONAFONTE, FARMACÉUTICA
“En Reino Unido se
paga por servicios
no por ventas/
dispensaciones”
Creo que hay bastantes diferencias en el modo
de trabajar respecto a una farmacia de España.
Se deben, principalmente, al diferente marco
legal y a los diferentes tipos de farmacia en
Reino Unido (grandes cadenas, pequeñas ca-
denas, farmacias independientes). Al trabajar
en una gran cadena donde la titularidad no está
asociada a la propiedad y con alta rotación de
personal, los aspectos organizativos y objetivos
personales son muy diferentes a los de farma-
cias independientes.
Las farmacias en Reino Unido están muy pro-
tocolizadas. En todas las actividades diarias se
siguen procedimientos normalizados de trabajo
(PNTs, en inglés se denominan SOPs, Standard
Operating Procedures). Toda actividad queda
registrada y archivada correspondientemente.
Existe una clara definición de los roles y respon-
sabilidades del personal dentro de la farmacia.
Esto ayuda a asegurar la calidad y la consisten-
cia del servicio, especialmente en grandes far-
macias donde hay una alta rotación de personal.
Además, permite la identificación de causas en
caso de errores, son claves para auditorías inter-
nas y muy útiles para la formación de personal
nuevo.
El proceso de dispensación es muy diferente. Un
auxiliar recepciona la prescripción en el mostra-
dor y la remite al responsable de preparar la eti-
queta en el ordenador y de preparar la medicina
prescrita. Posteriormente el farmacéutico realiza
una verificación de la dispensación técnica y clí-
nica y lo devuelve al mostrador. Cada medica-
mento dispensado debe estar chequeado por un
farmacéutico asegurándose de que corresponde
al producto prescrito, que el médico haya pres-
crito la dosis correcta, que no existan interac-
ciones con cualquier otra medicación que esté
tomando y que esté bien etiquetado con las ins-
trucciones personalizadas para cada paciente.
Hay una mayor interacción farmacéutico/médico
y es bastante habitual contactar con el médico
para informarle de que el producto o la dosis no
es adecuado para ese paciente y sugerirle otro.