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Bifar
P
inceladas de historia
Un parto difícil
Francia, farmacéuticos y médicos
estuvieron en un conflicto permanen-
te que no vislumbró visos de solu-
ción hasta entrado el siglo XVII. El
tema era que los médicos acusaban
a los farmacéuticos de prescribir por
su cuenta metiéndose en su parcela.
Vamos, el “esto me lo dan sin receta”
de nuestros días. Por su parte, en Italia
y España se las vieron con el gremio
de especieros.
Caso aparte es el de Inglaterra, donde
los farmacéuticos tuvieron que bata-
llar con los gremios de mercaderes y
comerciantes. Suerte que el rey, lle-
gando también el siglo XVII, zanjó el
tema en favor de los farmacéuticos,
aduciendo que aunque el trabajo del
boticario tiene algo de comerciante,
a diferencia del de aquellos, el suyo
“implica un misterio”.
esde la antigua Grecia y la
Roma clásica, donde los
médicos elaboraban sus
propias prescripciones (a
veces empleando a
pharmacopoei
o fabricantes de remedios,
pharma-
cotritae
o moledores de fármacos, e
incluso tirando de algún esclavo que
les hubiera salido “habilidosillo”...),
los farmacéuticos han ido abriéndose
camino a codazos tratando de reivin-
dicar su propio espacio.
Los siglos transcurren en este tira y
afloja hasta que allá por el siglo XIII,
en El Cairo, se reconoce el papel del
farmacéutico en el Manual de Al-attar,
indicando el importante papel de esta
figura en el socorro de los enfermos,
el alivio del dolor y en la recuperación
de la salud. ¡Ole, ole y ole!
Por otra parte, en la Europa de la Edad
Media se consolida la profesión farma-
céutica a través de una serie de edic-
tos que reconocen a la profesión y la
separan del resto, especialmente de
los médicos, aunque sin librarse de
los perceptivos controles realizados
por estos.
Pero el camino no fue de rosas. Los
límites eran difusos y eso es lo peor
que puede pasar con un vecino. En
El farmacéutico y escritor Daniel de María es el au-
tor de la sección que recorre la historia de la farma-
cia pero de una forma “laxa, desenfadada y hasta
crítica”, como su propio autor señala. Una pluma
de oro, acompañada de un pincel de lujo, ya que
para ilustrar esta sección contamos con los origi-
nales dibujos del también farmacéutico y pintor,
Bernardo Sánchez.
Desde la antigua Grecia y la Roma clásica (…),
los farmacéuticos han ido abriéndose camino a
codazos tratando de reivindicar su propio espacio
Texto:
Daniel de María
. Imagen:
Bernardo Sánchez
.
Suele decirse que no hay nada más
difícil que ser el segundo de tres
hermanos. Ni el primogénito ni el
pequeñín. Sin nada propio y con pocos
privilegios inherentes a su condición.
A lo largo de la historia, la profesión
farmacéutica ha sido, en cierta manera,
ese segundo hermano en la familia
de la salud.




