COF
Huesca
Mucho ha
cambiado el
papel de los
Colegios, sobre
todo a partir de
las transferencias.
Las organizaciones
provinciales
asumimos el
protagonismo
que hasta esa
fecha ostentaba el
Consejo General
Carlos Lacadena
Presidente del COF
de Huesca
100 años
de HISTORIA
V
a a hacer 100 años, concre-
tamente el 11 de Agosto,
que los 90 farmacéuticos
que ejercían en la provincia
de Huesca, consiguieron constituir y
dar forma al embrión que nos ha con-
ducido hasta nuestros días.
Ahora que estamos a punto de cum-
plir nuestro primer centenario y que
hemos revisado toda la documenta-
ción existente, no solo en el Colegio,
con el fin de ordenarla y también de
recuperar muchos documentos e in-
formaciones de compañeros, nos da-
mos cuenta de que esta querida pro-
fesión nuestra, ha estado viviendo, al
igual que lo hace el resto de la socie-
dad, con múltiples subidas y bajadas,
como las olas del mar.
Cuando se constituyó el Colegio, ya
existía una gran preocupación porque
la colegiación fuera obligatoria, como
hoy en día con el Anteproyecto de Ley
de Servicios Profesionales. Asimismo,
al igual que ocurre en la actualidad,
en los últimos 100 años también se
han vivido periodos muy duros desde
el punto de vista económico. No son
nuevos, por tanto, los retrasos de la
Administración para hacer frente a sus
obligaciones de pago, o los descuen-
tos y recortes de márgenes en fun-
ción del precio de las especialidades.
Lo que sí ha variado notablemente es
el número de farmacias. Hemos pa-
sado de 90 a 127. Bien es cierto que
la sociedad ha cambiado mucho, y
mientras que en aquellos tiempos
había farmacias en muchos pueblos,
hoy algunas han desaparecido, otras
desaparecieron, pero se han vuelto a
abrir. El principal aumento se ha cen-
trado en las ciudades por la emigra-
ción de los nucleas pequeños a los
grandes. En las farmacias ya no hay
solo un farmacéutico, como ocurría
antaño, como mínimo encontramos
a dos. También la separación de fun-
ciones entre la Oficina de Farmacia y
la función pública, ha permitido que
muchos compañeros encuentren otra
oportunidad de trabajo, y de ahí que
el número de colegiados ha pasado
de 90, en el momento de la creación
del Colegio, a unos 275 en la actua-
lidad.
Mucho ha cambiado el papel de los
Colegios, sobre todo a partir del pro-
ceso de transferencias. Las organiza-
ciones provinciales asumimos el pro-
tagonismo que hasta esa fecha os-
tentaba el Consejo General. Comen-
zaron las negociaciones con nuestras
autoridades sanitarias: normas de
Ordinación y Planificación, dispensa-
ción al Sistema Aragonés de Salud,
También desde la creación del Cole-
gio, se ha trabajado para la conce-
sión de facultades que permitieran la
ejecución de las sentencias y correc-
ciones impuestas a los farmacéuticos
infractores de las Leyes vigentes de
Sanidad. Cuando se elaboraron los
nuevos estatutos colegiales, se intro-
dujo el apartado de faltas y sanciones
con el fin de velar por el desarrollo
legal de la profesión, sin actuar con
gremialismos que a nada conducen y
que más bien perjudican al colectivo.
La defensa es la de la Sociedad para
la que realizamos nuestro trabajo.
Ahora lo que hace falta es que nos
sigan permitiendo desarrollar ese pa-
pel. Lo que sí es seguro es que todo
seguirá cambiando, la sociedad no
está quieta y ese movimiento lleva
aparejado el de todos los que forma-
mos parte de ella.
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