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Bifar
A
nálisis
Tiempo de reflexión económica
uando apenas que-
dan ocho sema-
nas para terminar
este año 2017,
conviene evaluar y en la
medida de lo posible mejorar
nuestro proceso de toma de
decisiones con el objeto de sentirse
más cómodo y reducir la ratio de erro-
res en las deliberaciones para los
próximos meses. Esta sensata afirma-
ción se puede aplicar a cualquier
ámbito de la vida, pero en esta oca-
sión, voy a poner el foco en la econo-
mía.
Por primera vez desde que estalló
la crisis financiera en los años 2007
y 2008, el conjunto de economías a
nivel global se ha vuelto a poner de
acuerdo con un crecimiento económi-
co positivo, sólido y sincronizado. Hay
pocas dudas sobre las sensaciones
que al menos en España y por ende en
Europa tenemos, ya sea desde el pun-
to de vista de la figura del empresario,
como del trabajador o inversor, la recu-
peración económica es una realidad.
Incluso otras zonas económicas como
Latinoamérica, tan importante para los
intereses españoles, han recobrado el
aliento al amparo de la mejora del res-
to de economías emergentes. No hay
que perder de vista que pintaban bas-
tos a principios de año por aconteci-
mientos de diferente índole. En el caso
de
EE.UU., con un cambio de mandato
político ciertamente complejo de abor-
dar incluso tras doce meses, se puede
aplicar la expresión anglosajona “no
news, good news”, es decir, mercado
laboral con pleno empleo, crecimiento
entre el 2-2.5% y beneficios empresa-
riales en máximos históricos. Otra de
Hay personas, a las cuales admiro y respeto mucho,
que hablan de la “madre de todas las burbujas” y no
seré yo quien niegue la mayor
Javier Rillo Sebastián
. Director de Análisis Ibercaja Gestión y Gestor del fondo Ibercaja Alpha.
las zonas calientes donde este
año había riesgo era Reino
Unido, con el denominado
BREXIT. Mi reflexión es que
queda más por escribir que
lo que hayamos podido leer,
y las dificultades para alcanzar
una resolución positiva para ambas
partes es inversamente proporcional al
tiempo que queda hasta los plazos fija-
dos de negociación. A partir de aquí la
cuestión por dilucidar en este momen-
to es muy sencilla, ¿en qué momento
del ciclo económico nos encontramos?
o, dicho de otro modo, ¿es más fac-
tible ver una aceleración o encontrar
dificultades de nuevo en el camino?
Normalmente los mercados financie-
ros son un termómetro de los bene-
ficios de las empresas cotizadas, de
la confianza de los diferentes agentes
que participan en la economía y conse-
cuencia de algunos de los inputs eco-
nómicos que todos tenemos presen-
tes: nivel de inflación, tipos de interés
o mercado laboral, entre otros. En este
sentido, uno de los activos a monitori-
zar es la renta variable, donde los mer-
cados americanos se sitúan en máxi-
mos históricos, los valores europeos
incluyendo el reparto de dividendos
también en situación similar y en parti-
cular, el sector tecnológico con revalo-
rizaciones que recuerdan a lo ocurrido
en el año 2007, eso sí, con diferentes
jugadores sobre el terreno de juego. El
segundo de los activos a analizar es
la renta fija, cuyo precio y, por ende,
la rentabilidad ofrecida viene condi-
cionada por la política monetaria de
los bancos centrales. Hay personas,
a las cuales admiro y respeto mucho,
que hablan de la “madre de todas las
burbujas” y no seré yo quien niegue la
mayor. Las entidades que fijan la polí-
tica monetaria de los países, que al fin
y al cabo se reduce al precio oficial
del dinero, han apostado desde hace
años por mantener una inyección de
liquidez con tipos al cero por ciento,
e ingentes compras de deuda públi-
ca, deuda privada e incluso acciones
de empresas, lo que ha redundado en
un empobrecimiento del ahorrador que
no tiene activo con rentabilidad positi-
va donde invertir el dinero en plazos
como mínimo hasta 18 meses. Este
fenómeno es conocido como represión
financiera. Siempre será cuestionable
por qué se ha optado por premiar al
deudor facilitándole la refinanciación
y penalizar al ahorrador conservador.
La principal consecuencia la tenemos
en algunas estructuras empresariales
dimensionadas no rentables en deter-
minados sectores.
¿Qué podría frenar la actual recupera-
ción económica y los buenos resulta-
dos de las empresas que determinan
la evolución de la renta variable? Esta
es la madre de todas las preguntas y
sin conocer la respuesta, soy de la opi-
nión de que en este momento la res-
puesta pasa por las futuras decisiones
de los diferentes Bancos Centrales.
Mientras que en
EE.UU.las autorida-
des vigilan el empleo y el crecimiento,
en Europa oficialmente nos preocupa
la inflación. Sin señales preocupantes
de un repunte sostenido por encima
del 2%, todo va a quedar supeditado
a que ninguno de los Bancos Centrales
cometa un error en la moderación de
unas condiciones monetarias expansi-
vas nunca experimentadas con ante-
rioridad.
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