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Bifar

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y citoplasmáticas. En estas inclusiones se

acumula una proteína,

huntingtina

, así co-

mo la

poli-glutamina

resultante de la trans-

cripción y traducción de las cadenas repe-

titivas del triplete CAG. Se ha propuesto la

formación de agregados de

poli-glutamina

como factor intermediario en la aparición de

la clínica de la enfermedad de Huntington.

La proteína

huntingtina

se expresa en todas

las células humanas y de otrosmamíferos. Las

concentraciones más elevadas se observan

de

Thomas Sydenham

(«corea post-infec-

ciosa», popularmente «baile San Vito»), «co-

rea por anticuerpos anti-fosfolípidos», «de-

generación hepática-lenticular» y «pan-en-

cefalitis esclerosante sub-aguda» (una se-

cuela muy infrecuente del sarampión).

Bioquímica

Descendiendo a la escala bioquímica, los

estudios histológicos de la enfermedad de

Huntington muestran inclusiones nucleares

TETRABENACINA

3-Isobutil-9,10-dimetoxi-3,4,6,7-tetrahidro-

1H-pirido[2,1-a]isoquinolin-2[11bH]-ona

en el cerebro y los testículos; y, en cantidades

moderadas, en hígado, corazón y tejido pul-

monar.

Al igual que en otras enfermedades neurode-

generativas (

vg

., enfermedad de alzhéimer)

se observan agregados proteicos. Mientras

en la enfermedad de alzhéimer se forman

agregados amiloideos y placas

neurofibrila-

res

de proteína

τ

, en la enfermedad de Hun-

tington estos agregados son hebras de po-

li-glutamina. La velocidad de formación de

estos agregados depende del número de

residuos de glutamina. Los procesos que

llevan desde estas observaciones a escala

bioquímica a los llamativos y terribles efectos

sobre los enfermos constituyen una verdade-

ra «caja nigérrima».

Tratamiento sintomático

El único fármaco que puede frenar parcial-

mente la corea (signo patognomónico de

la enfermedad de Huntington) es la

Tetra-

benacina

. Además, los neurolépticos pue-

den aliviar los movimientos involuntarios, a

pesar de que todos ellos pueden causar

cuadros de

discinesia

.

Tetrabenacina

tam-

bién se prescribe en el tratamiento de las

distonías

. Diversos estudios experimen-

tales han mostrado que la

Tetrabenacina

incrementa la actividad cerebral del neu-

rotransmisor 5-hidroxitriptamina (serotoni-

na). En uno de los experimentos se admi-

nistró a ratas

clorofenilalanina

(inhibidor de

la síntesis de 5-hidroxitriptamina). La ad-

ministración subsiguiente de 30m/Kg de

Tetrabenacina

apenas mostró efectos se-

dantes sobre la actividad locomotora. Se

infiere, pues, que la

Tetrabenacina

actúa

incrementando los niveles cerebrales de

serotonina.

Tratamientos

experimentales

Coenzima Q10 (una estructura

benzoqui-

nona

unida a una cadena de 10 monóme-

ros

isoprénicos

) ha mostrado algo de efec-

tividad en modelos animales transgénicos.

Este hallazgo ha movido a realizar un en-

sayo en pacientes. Esta sustancia actúa

dinamizando la función mitocondrial. Uno

de los estudios clínicos ya ha concluido.

En neurología es frecuente la realización

de los denominados “estudios de futili-

dad” para seleccionar los fármacos más

prometedores antes de realizar ensayos

clínicos al uso. Así sucedió con la Coen-

zima Q10.

Tristemente la enfermedad de Huntington

no tiene tratamiento farmacológico. A los

sumo,

Tetrabenacina

y los medicamentos

anti-psicóticos parecen frenar ligeramente

la corea, el signo más llamativo de esta

enfermedad neurodegenerativa.

l