Hay un punto im-
portantísimo que no
hemos acabado de
inculcar a la socie-
dad: el respeto a
los antibióticos.
Carlos Lacadena
Presidente del COF
de Huesca
C
OF Huesca
Ángel M s F rré.
residente d l COF
Huesca.
Enfermedades raras
l primer contacto personal que tuve
con las enfermedades raras fue
cuando una amiga me contó cómo
ella fue diagnosticada de una enfer-
medad de baja prevalencia. Gracias a ella
también descubrí el congreso sobre estas
enfermedades que se celebra en Sevilla.
Tras asistir este año, os lo recomiendo a to-
dos.
Escuchar la experiencia de aquellos pacien-
tes o padres de pacientes es impactante y
emotivo. Cuando escuchas relatos de esos
padres que llevan más de diez años bus-
cando un diagnóstico para sus hijos, cuan-
do cuentan el peregrinar de un médico a
otro sin saber qué tienen o cómo hablan en
pasado porque el paciente ya no está entre
nosotros… Lo más sorprendente es que lo
cuentan con la ilusión o con la esperanza de
que, aunque para ellos ya no haya solución,
su experiencia puede marcar el camino a
otros, te llega a lo más hondo.
Otra peculiaridad que les identifica, que les
hace únicos, es que por poco que se sepa
de su dolencia o si se descubre alguna nue-
va característica física que sirva para identi-
ficar una posible enfermedad, la cuentan a
los cuatro vientos con la intención de ayudar
a más personas.
Para esta gente, sólo se me ocurre una defi-
nición, supermujeres y superhombres capa-
ces de aguantar, superar y ayudar a los que
están pasando por algo así.
Con toda esa generosidad que desprenden,
¿cómo no íbamos a colaborar con ellos?,
¿cómo no vamos a divulgar su mensaje?
¡Estaríamos locos!
Lo curioso de todo esto es que fue la Fe-
deración Española de Enfermedades Raras
(FEDER) la que nos buscó para la difusión
de sus servicios. ¿Por qué nosotros, si sólo
somos farmacéuticos? “La respuesta es
clara, nos dicen, vosotros sois los más cer-
canos. Nos escucháis, nos desahogamos
con vosotros, nos comprendéis y todos los
pacientes de cualquier patología tienen un
farmacéutico de referencia a quien contarle
sus problemas de salud”.
Después de un verano negro (nos dejan
fuera de la Red para el Uso Racional del
Medicamento, a nosotros, los que dispen-
samos cada día miles de unidades; un
nuevo proyecto de decreto pretende qui-
tarnos la atención a residencias sociosa-
nitarias (¿para mejorar el servicio?); no es-
cuchan nuestras alegaciones para que los
farmacéuticos puedan optar a puestos en
la administración igual que veterinarios o
médicos), la propuesta de colaboración de
FEDER me ha dado una inyección de ener-
gía.
Tuve el privilegio de estar en el Congreso
de los Diputados y escuchar a representan-
tes de todos los partidos políticos defender
nuestro modelo de farmacia. Un modelo
que permite que seamos el agente sanitario
más cercano al ciudadano. Un modelo que
garantiza la calidad y seguridad de los me-
dicamentos. Un modelo que funciona y si
algo funciona, no lo vamos a cambiar. ¿Lo
mismo pensarían en Italia? O ahí saben que
las cadenas de farmacia mejoran ese servi-
cio, como puso en valor FEDER.
Otra amenaza que ya se está convirtiendo
en algo cíclico, por la insistencia, es Eu-
ropa, sus políticas de Mercado Único y la
directiva para aplicar el “test de proporcio-
nalidad” a las normativas que regulan los
servicios profesionales, entre los que se
encuentran las profesiones sanitarias. Aun-
que las profesiones sanitarias reguladas de
Europa se encuentran en el ranking de las
mejores del mundo, por la accesibilidad y
la calidad de los servicios que prestan a los
ciudadanos.
Después de todo esto, sólo se me ocurre
“sospechar” que los políticos ¿conocen
a los de Feder? Que aprendan de nuestra
Reina, es su mejor embajadora.
l
Para esta
gente, solo
s me ocurre
una definición:
supermujeres y
superhombres
capaces de
aguantar,
superar y
ayudar a los
que están
pasando por
algo así




