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C

OF Teruel

Antonio Hernández

Torres

Presidente

del COF de Teruel

La cercanía a

los pacientes de

alzheimer y la

confianza que

depositan en los

farmacéuticos

son claves

para dotar de

las máximas

herramientas a

las farmacias

para que

aumenten su

atención a estos

enfermos.

“N

o sabía que hubiera un día

especialmente dedicado a los

farmacéuticos pero creo que

es un homenaje bien mereci-

do”. Así de clara y contundente se muestra Car-

men, la mamá de una niña epiléptica respecto

a la celebración, el pasado 25 de septiembre,

del Día Mundial del Farmacéutico.

Más de 70.000 boticarios de todo nuestro país

conmemoraron este día bajo el lema “De la in-

vestigación a la asistencia sanitaria: el farma-

céutico a su servicio”. Casi 50.000 de estos

farmacéuticos trabajan en la farmacia comuni-

taria, es decir integran esa red perfectamente

planificada que nos atiende siempre, las 24 ho-

ras, los 365 días del año.

“El lema no puede ser más apropiado” opina

Carmen, recordando que las farmacias siem-

pre están ahí, siempre hay una de guardia y un

profesional para asesorarte y proporcionarte la

medicación que, o bien antes te ha prescrito un

médico o te aconseja el propio farmacéutico.

Para Carmen, la sanidad española y la presta-

ción farmacéutica es de las mejores del mun-

do. Por desgracia ha conocido otros países y

sabe que muchos no disfrutan de un sistema

público y gratuito como el que tenemos aquí,

que además está totalmente regulado.

Carmen quiere aprovechar la reciente celebra-

ción para agradecer públicamente cada una

de las explicaciones, cada saludo, las cientos

de sonrisas que su farmacéutica del barrio le

ha ofrecido todas y cada una de las veces que

acudía a retirar el jarabe que daba a su niña.

Recuerda cuando María sufrió la primera crisis

epiléptica, aquella noche en la que sintió que

podía perder a una niña que se ahogaba por

momentos.

Tras pasar varios días ingresada y cuando los

médicos le anunciaron a Carmen que su pe-

queña había sufrido una crisis, rogó que no

volviera a pasar y quiso pensar que su niña de

ojos verdes no volvería a ponerlos en blanco.

Carmen deseó con todas sus fuerzas que Ma-

ría fuese una de ese 50% que solo sufre una

crisis en su vida. Pero no fue así, y la peque-

ña tuvo otra crisis y entonces ya fue declarada

como epiléptica, pasando así a someterse a un

tratamiento farmacológico “demasiado largo”,

puntualiza Carmen.

Recuerda sus amargas lágrimas cuando, tras ir

a la farmacia a por aquel inofensivo frasco de

jarabe, leyó el prospecto de un metro de largo

con miles de contraindicaciones y efectos se-

cundarios impensables para una madre. Y tam-

bién se acuerda de cómo al día siguiente fue

a la farmacia del barrio y allí la boticaria, con

tranquilidad, le explicó que tomar ese jarabe du-

rante los dos próximos años era lo mejor para

su hija.

Un frasco, otro, diez, veinte… demasiado jara-

be, dos veces al días durante 730 días, ni más

ni menos…Todo pasa, pero aquel tratamiento

que debía retirar cada 10 o 15 días en la far-

macia se hizo eterno y llegó a ser cotidiano.

Rutina también se volvió ir a la farmacia, donde

el jarabe siempre estaba dispuesto, aun cuan-

do fallaba en el mercado, hacían lo posible por

conseguirlo.

Aquella tortura aún se prolongó un año más y

en esos tres años la farmacéutica pasó a ser

casi una amiga que vio crecer a María y a su

hermana, y también apreció cómo disminuía el

miedo de aquella madre asustada del princi-

pio.

La mirada verde de María se ha hecho ahora

más intensa, ya no es una niña, es casi una

adolescente que cuando pasa al lado de la far-

macia del barrio mira y saluda. En la última dé-

cada los establecimientos del barrio han cam-

biado mucho, pero la farmacia sigue allí, tras

una renovación permanece veterana al servicio

de los ciudadanos.

Carmen está segura que si sus hijas necesi-

taran algo, fuera lo que fuese, irían a pedirlo a

la farmacia antes que a otros comercios de la

zona.

Allí las conocen, siempre las han recibido con

una sonrisa y a veces con un caramelo. ¿Se

puede pedir más?

l

LA MIRADA EXTERNA

Siempre, a su servicio

En la última década los

establecimientos del barrio han

cambiado mucho, pero la farmacia

sigue allí, tras una renovación

permanece veterana al servicio de

los ciudadanos