COF
Huesca
Es triste oír que
el salario de los
funcionarios es
sagrado, como
así debe ser,
pero también
debería ser
sagrado el
importe que
nosotros
facturamos y
que nos permite
hacer frente a
todo lo descrito
anteriormente
Carlos Lacadena
Presidente del COF
de Huesca
MAL de muchos,
consuelo de nadie
C
uando en el año 2000, se publicó
el tan traído y comentado R.D.L.
5/2000, nadie pensaba que era
el comienzo de la actual situa-
ción de la farmacia en España. En aquel
momento se empezaron a poner en mar-
cha los mecanismos tendentes a reducir el
peso que los medicamentos dispensados a
través de las Oficinas de Farmacia, tenían
en el presupuesto de los Departamentos de
Sanidad de las Comunidades Autónomas.
Simultáneamente, hubo una modificación
legal por medio de la cual, todo el dinero
que entraba en las arcas de las Comunida-
des Autónomas iba al fondo común, sin que
se les pudiera adjudicar una finalidad con-
creta que hubiera podido poner a salvo, en
la actualidad, las partidas económicas para
la Sanidad, por ejemplo.
Poco a poco, la degradación económica
se fue haciendo patente para todos y de
nuevo, la forma mas cómoda y fácil que
encontraron los distintos partidos políticos,
fue meter la mano en los fondos destinados
a la Sanidad, reduciendo de forma teme-
raria los presupuestos destinados a ella y
sobre todo los correspondientes a la de los
medicamentos dispensados a través de las
Oficinas de Farmacia, introduciendo unas
nuevas cargas impositivas, como fueron
las bajadas del margen de los genéricos,
la limitación en las condiciones económi-
cas que se podían conseguir por volumen
de compra, la aportación extra en aquellos
medicamentos que no tuvieran precios de
referencia…
Todo ello ha hecho que el importe de la
factura haya entrado, primero, en una gran
moderación en el crecimiento, y posterior-
mente en un decrecimiento, que en los úl-
timos meses tiene un cariz de franca caída
libre que está empezando a poner en serio
peligro tanto la inversión en I+D de la In-
dustria Farmacéutica como sus puestos de
trabajo; los servicios tan importantes que
nos ofrece la Distribución Farmacéutica, y
por supuesto, la rentabilidad de la Oficina
de Farmacia, su supervivencia y los pues-
tos de trabajo de altísima calidad que esta
tiene…
Por si todo lo anterior no fuera suficiente,
nos encontramos que desde hace ya unos
dos años, las Comunidades Autónomas
están dejando de abonar las partidas eco-
nómicas correspondientes a las Oficinas de
Farmacia, al igual que lo estaban hacien-
do ya con la Industria. Cada vez son más
las Comunidades Autónomas que están
encontrando en el Sector Sanitario, una
forma de financiarse para seguir gastando
en otras partidas, que por lo que muchas
veces leemos y escuchamos en los medios
de comunicación, ni estaban presupuesta-
dos, ni eran gastos eficientes, ni…
La Oficina de Farmacia no tiene la capaci-
dad económica para poder aguantar esta
gran tensión a la que se le está sometiendo.
Es difícil aguantar un mes sin cobrar la par-
tida facturada, ya que eso implica tener que
adelantar nóminas del personal, cotizacio-
nes a la seguridad social, compras a la dis-
tribución o a los laboratorios, amortización
de los bienes adquiridos bien sea muebles
o inmuebles, y evidentemente también
nuestro sueldo que permite mantener a
nuestras familias. Alargar esta situación
de impagos, como ya estamos viendo en
Castilla la Mancha, Comunidad Valenciana,
Cataluña, lleva inexorablemente casi a la
desaparición de muchas farmacias. Espe-
remos que nosotros no sigamos el mismo
camino ,porque en ese caso…
Es triste oír, en muchas ocasiones, que el
salario de los funcionarios es sagrado y así
debe ser, pero también debería ser sagrado
el importe que nosotros facturamos y que
nos permite hacer frente a todo lo descrito
anteriormente.
El 2012 ha sido un año muy duro para la
Oficina de Farmacia y mucho me temo que
2013 no va a ser mejor, sino que va a se-
guir en la misma línea, con lo que nuestra
situación se va a resentir de forma muy im-
portante.
Ojalá que este presagio no llegue a cumplir-
se, pero permitirme que lo dude.
Os deseo a todos un feliz año nuevo y que la
paz, felicidad, armonía, amor, ilusión y pacien-
cia, os acompañen, a lo largo de 2013.
l