Bifar
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La subida a tanta altura se hizo por un
camino que parte de la carretera de
Formiche, y en el que podemos ver
restos de abrigos, polvorines, depósi-
tos de agua y trincheras, todos ellos
utilizados por el ejército republicano
durante año y medio (entre agosto de
1936 y diciembre de 1937)
En el descenso, llevado a cabo por un
difícil camino (apto solo para 4x4), pu-
dimos estar en un puesto de tirador, en
un aeropuerto que fue utilizado duran-
te aquellos días, y por fin, entrando en
Valdecebro, la piedra que conmemora
la muerte allí, por derribo, de un pilo-
to alemán de la Legión Cóndor. Subi-
ríamos al bunker donde se situaba el
mando principal de la artillería pesada
republicana, que se conserva íntegro,
y cuyo perímetro de trincheras aun se
puede ver de manera clara, allí daría-
mos por finalizada la visita.
He dicho que la Batalla de Teruel reúne
ciertas peculiaridades, para mí son las
siguientes:
•Teruel es la única capital de
provincia tomada por la Re-
pública en toda la guerra. Por
ello fue una gran baza de la
propaganda republicana. Por
aquí pasarían (para hacerse
fotos y decir discursos) la
Pa-
sionaria
y
Miguel Hernán-
dez
entre otros.
•Es la primera vez en la Guerra
que el ejército republicano ac-
túa como tal: Con estrategia,
iniciativa, táctica, disciplina, ar-
mamento.
•Intenso frío, miles de bajas por con-
gelación, amputaciones, averías en
la maquinaria (radiadores de los ve-
hículos), paralización de operacio-
nes por nevada (ofensiva de 31 de
diciembre).
•Se combate casa por casa, como en
Stalingrado. A veces el piso de arri-
ba es de unos y el de debajo de los
otros. Se utiliza para moverse el siste-
ma de refugios antiaéreos. Como en
la ciudad rusa, la población civil no
ha sido evacuada, y convive con los
combates, haciéndolos más compli-
cados y más crueles.
Sus consecuencias también fueron
muy importantes:
•Los republicanos tienen por fin ejérci-
to, lo que les servirá en la Batalla del
Ebro, y en la defensa de Valencia.
•Franco deja de atacar Madrid y a tra-
vés del Maestrazgo dividirá en dos el
territorio de la República.
Creo que para quien tenga interés ya
hay suficiente. Solo me queda ofrecer-
me para que cuando se decida, pueda
realizarse la visita no solo por los cole-
giados de Teruel, sino también los de
las provincias hermanas. Esta Batalla
es Historia de Aragón. Aquí estaremos
encantados de recibir a quien venga.
Monolito en recuerdo de un aviador
de la Legión Cóndor
caído el 19 de febrero de 1938.
Cerro Soneja, a 1532 m. sobre el mar, puesto de mando
del Estado Mayor republicano (general Hernández Saravia).
Teruel visto desde la Muela, por donde llegaron
los ataques de la columna del General Varela.
• Alfonso Casas:
Lugares de la guerra. 35 itinerarios por la batalla de Teruel
T
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(Teruel,
2004).
• Alfonso Casas:
Más Lugares de la guerra. Otros 35 itinerarios por la batalla de Teruel
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(Teruel, 2010).
• P. Rodríguez Simón y P. Pérez Esteban:
Vestigios de la guerra civil en Aragón
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(Zaragoza, 2011).
• José Carrasco Canales:
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• Javier Nagore Yárnoz:
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• Servicio histórico militar:
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Si me quieres escribir
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(Barcelona, 2004).