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Bifar
camentos contra la hepatitis C, entre ellos
Brasil y Argentina, en los que comerciali-
zará
Sovaldi
® a 10 dólares, y
Harvoni
® a
14 dólares (precio por cada dosis).
Algunas autoridades sanitarias egipcias
están preocupadas porque el surgimien-
to de un excesivo número de fabricantes
de versiones genéricas de estos fárma-
cos podría llevar al descontrol del progra-
ma de la hepatitis C.
Egipto tiene miles de pequeñas farma-
cias sin apenas regulación. Los medi-
camentos se venden sin receta médica
y, si bien el gobierno fija los precios del
sector privado, los farmacéuticos cobran
muchas veces lo que quieren. Aun cuan-
do el gobierno egipcio respeta los acuer-
dos establecidos con la multinacional
norteamericana, esta regulación se diluye
en el negocio minorista de un sinnúme-
ro de minúsculas farmacias por todo el
inmenso país, con una extensión aproxi-
madamente doble de España.
l
La asociación de
sofosbuvir
con
ledipas-
vir
, comercializado como
Harvoni
®, que
logra importantes índices de curación sin
necesidad de
interferón
o
ribavirina
, se va
a comercializar en Egipto a 14 dólares
diarios.
Los acuerdos entre
Gilead Sciences
y el
gobierno egipcio son emulados por otras
grandes corporaciones farmacéuticas.
En agosto de 2014, el gobierno egipcio
anunció la importación de
Viekira
®
1
, un
preparado farmacéutico de
AbbVie
, a 13
dólares diarios, un 1% de su coste en
el mercado farmacéutico norteamerica-
no. Al objeto de evitar su introducción
en el mercado clandestino,
AbbVie
lo
comercializará en Egipto con otro nom-
bre comercial,
Qurevo
®.
Unos meses más tarde, en octubre, Egip-
to comenzó a importar
Daklinza
® (
dacla-
tasvir
), otro medicamento contra la hepa-
titis C fabricado por
Bristol Myers Squibb
.
La hepatitis C es una de las enfermeda-
des más prevalentes del mundo y los nue-
vos y resolutivos medicamentos reciente-
mente descubiertos se hallan entre los
más costosos, una situación que ha sido
motivo de agrias críticas en diversos
foros. La posición de
Gilead Sciences
con sus fármacos (
Sovaldi
®,
Harvoni
®)
en Egipto tiene mucho de resarcimiento
tardío tras la experiencia durante los pri-
meros tiempos de la pandemia del SIDA,
cuando millones de afectados de países
pobres no tuvieron acceso a la medica-
ción por su prohibitivo coste.
El SIDA, una lección aprendida
Hacia el año 1997 Sudáfrica sufría la
mayor incidencia mundial de SIDA. El
gobierno sudafricano aprobó una Ley
suspendiendo las patentes, dejando la
puerta abierta para la adquisición de
versiones genéricas de fármacos anti-
rretrovirales. Las multinacionales farma-
céuticas reaccionaron cerrando algunas
de sus plantas de fabricación en el país
y amenazando con dejar de vender allí
sus productos. Se llegó a demandar al
entonces presidente,
Nelson Mandela
.
La intervención del Secretario General de
Naciones Unidas durante esos años,
Kofi
Annan
, nacido en Gana, logró reconducir
la situación. Pero la táctica acabó dañan-
1
Viekira
® es un preparado farmacéutico
consistente en 3 comprimidos adminis-
trados por la mañana (cada comprimido:
12,5mg de
ombitasvir
+ 75mg de
parita-
previr
+ 50mg de
ritonavir
); y 2 comprimi-
dos tomados por la noche (cada compri-
mido: 250mg de
dasabuvir
.
do gravemente la imagen de las grandes
corporaciones farmacéuticas. Aprendie-
ron la lección, y la actitud colaborado-
ra actual con el gobierno egipcio tiene
mucho que ver con aquella experiencia.
Los países pobres lograron sustancia-
les reducciones de los precios de los
fármacos antirretrovirales. Estos hechos
supusieron un acicate para el especta-
cular desarrollo de la industria de medi-
camentos genéricos en India. De hecho
casi el 100% de todos los medicamentos
antirretrovirales usados hoy día en todo
el mundo se fabrican en la Federación
India, a un coste inferior a los 100 dólares
por tratamiento anual.
Estos hechos dinamizaron la creación
de programas como el
Global Fund
y
el
President’s Emergency Plan for AIDS
Relief
, gracias a los que más de 14 millo-
nes de personas consiguen tratamiento
para la infección por VIH.
Gilead Sciences
, muy renuente al prin-
cipio con la cesión de sus derechos de
patente, terminó por cooperar con las
industrias indias de medicamentos gené-
ricos, liberando licencia de
tenofovir
para
su distribución en África limitando sus
regalías al 5%. Los temores del labora-
torio, que el mercado farmacéutico nor-
teamericano y europeo se inundaran de
tenofovir
proveniente de mercados emer-
gentes, no se ha producido.
Volviendo a los medicamentos contra la
hepatitis C,
Gilead Sciences
se ha reser-
vado, no obstante, dos mercados muy
sustanciosos, Rusia y China, en los que,
según estimaciones, más de 73 millones
de personas están infectadas.
Los acuerdos firmados establecen que
los fabricantes indios de versiones gené-
ricas solo pueden venderlos a 91 países,
los más pobres del mundo.
El pasado mes de agosto,
Gilead Scien-
ce
ha añadido diez naciones a su pro-
grama de acceso favorable a sus medi-
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La prevalencia
mundial de la
infección se estima
en 150 millones de
personas, cuatro
veces más que las
infectadas por VIH




