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Bifar
P
inceladas de historia
De las vueltas
que da la vida…
lar a un bar que a un centro sanitario
(eso del
“show business”
siempre ha
ido muy ligado a la mentalidad esta-
dounidense,...).
John Pemberton
fue un farmacéuti-
co de Atlanta que creó una bebida a
partir de una receta francesa llamada
Vin Mariani, a la que añadió nuevos
ingredientes. A esta mezcla la llamó
“Pemberton’s French Wine Coca”.
La entrada de la ley seca obligó a
Pemberton a cambiar el vino por nuez
de cola y a ajustar algunos ingredien-
tes para enmascarar el amargor de la
cafeína sin el alcohol. El 8 de mayo de
1886 vendió las primeras botellas de
este nuevo brebaje al que llamó Coca-
Cola. Inicialmente Pemberton la trató
como una medicina, pero pronto se vio
que sólo era una bebida de buen sabor
que “hacía sentir bien a la gente”.
Pero no fue la única bebida de cola
con intervención de farmacéuticos. La
Pepsi-Cola fue inventada a finales del
Siglo XIX en Carolina del Norte por un
farmacéutico llamado
Caleb Brad-
ham
, que la ofrecía como medicina
contra la dispepsia y como estimu-
lante. Su nombre hace referencia a la
enzima digestiva (pepsina) y a la nuez
de cola usada en la fórmula.
Y para acabar con algo más contem-
poráneo, voy a hacer referencia a uno
de los medicamentos más populares
de finales del siglo XX, cuyo labora-
torio investigaba un principio para el
tratamiento de la angina de pecho sin
obtener buenos resultados, aunque se
dieron cuenta que facilitaba erecciones
de larga duración. Pfizer comercializó
entonces el sildenafilo para el trata-
miento de la disfunción eréctil, convir-
tiéndose en uno de los medicamentos
más utilizados. Para que luego digan,
la sociedad aguantará los niveles altos
de colesterol, pero la ausencia de
erecciones son palabras mayores,...
l
lo largo de la historia los far-
macéuticos han estado aten-
tos a cualquier oportunidad.
Y en alguna ocasión no tan
asociada con los medicamentos...
Uno de los ejemplos es el chicle, en
cuya historia los farmacéuticos juga-
ron un papel importante. El origen de
este fruitivo se remonta a una discu-
sión sobre cómo producir un mate-
rial más elástico, resistente y barato
de cara a elaborar neumáticos para
carruajes, que mantuvieron el expre-
sidente mexicano
Antonio López de
Santa Anna
y un fotógrafo de apelli-
do
Adams
. La propuesta original era
mezclar una resina que los indígenas
habían mascado desde hacía muchos
años con un tipo de hule. Probaron
varias soluciones durante más de un
año, pero la idea resultó un fracaso
y Adams acabó con un exceso de
aquel material que ofreció a algunos
boticarios. Éstos vieron una oportuni-
dad muy diferente a la inicial y así el
chicle comenzó a comercializarse en
algunas farmacias de la costa este de
Estados Unidos con finalidades higié-
nicas. Las primeras cajas de chicles
Adams se vendían con el color original
de aquel material y sin sabor.
El negocio creció de manera inespe-
rada y a los boticarios se les fue de
las manos. En 1879 un comerciante
de Kentucky endulzó un cargamen-
to procedente de México, originan-
do la primera marca competidora de
Adams (Colgan). El siguiente reto fue
añadirle un sabor, cosa que era difí-
cil por la propia naturaleza de aquella
sustancia. Pero al final, un vendedor de
palomitas de Cleveland lo consiguió,
en 1880, dando origen al primer chicle
de menta.
¿Y qué decir de la cerveza? No la
inventó un farmacéutico, pero sí que
es verdad que en la Edad Media la
solían elaborar los frailes boticarios
en los monasterios y abadías, quienes
también se encargaban de comerciali-
zarla. Y es que para cubrir las necesi-
dades mensuales no era suficiente la
oración, de ahí tal vez venga la frase
de “a Dios rogando y con la caña dan-
do”, (¿o era dando cañas...? Perdonen
la osadía).
Otro ejemplo de sobras conocido es el
de unas famosas bebidas de cola que,
al igual que otras bebidas como el
gin-
ger ale
(inventada por el farmacéutico
John McLaughlin
), fueron diseñadas
por farmacéuticos. Y es que una carac-
terística singular de la farmacia nortea-
mericana del s. XIX fueron las fuentes
de soda, que convirtieron a la farmacia
en un punto de encuentro más simi-
Texto:
Daniel de María
. Imagen:
Bernardo Sánchez
. Farmacéuticos.
¿Y qué decir de la
cerveza? No la inventó
un farmacéutico,
pero en la Edad
Media la solían
elaborar los frailes
boticarios en los
monasterios y abadías




