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Bifar
F. Javier Ruiz Poza
Presidente de
la Asociación
de Farmacéuticos
Empresarios
de Zaragoza (AFEZ)
A
FEZ
La economía no puede esperar
C
omenzó el año, abandonamos el
año electoral, bueno, es un decir.
A la hora de escribir este artículo
todavía colea y no se sabe si de-
rivaremos a nuevas elecciones o si al final
habrá pactos. Un ingrediente
made in Spain
para aportar más incertidumbre a la situación
internacional ya de por sí complicada.
Como todos somos testigos, el año ha em-
pezado con desplome de las bolsas. Los
mercados financieros dicen que se anticipan
a la economía real, pero semejante caída po-
cos la esperaban. Parecía que con el creci-
miento económico de España en 2015, que
cerró el año en el 3,2%, se había terminado
la temida crisis que tantos daños ha produ-
cido en este país, básicamente destruyendo
empleo, depreciando activos y devaluando
los sueldos. Estos severos y dolorosos ajus-
tes han aumentado la productividad de las
empresas españolas, haciéndolas en prin-
cipio más competitivas. Pero también, cierto
es que los cimientos de ese crecimiento han
sido básicamente externos: bajada del petró-
leo, devaluación del euro y crédito abundan-
te y barato por parte del BCE (Banco Central
Europeo), que ha ampliado la medida tanto
en cantidad como en tipo de interés, ahora
mismo al 0%. Estas “ayudas” han venido muy
bien para el crecimiento, la creación de em-
pleo, la mejora de la confianza y para favore-
cer el repunte de la demanda interna.
Esta bajada de las bolsas, parece que debida
a un creciente deterioro de la economía mun-
dial, abre de nuevo el debate de la economía
financiera versus la economía real. Trayendo
todas estas circunstancias a España queda
claro que la provisionalidad en la gobernan-
za no favorece nada la recuperación iniciada,
que últimamente está mostrando algunos
signos de desaceleración. La economía no
puede esperar y sería deseable un Gobierno
que aportase certidumbre y estabilidad para
continuar consolidando el crecimiento y abor-
dar la corrección de algunos desequilibrios
que todavía están pendientes de las últimas
reformas. En un deseado escenario de estabi-
lidad, todo el mundo coincide que España es
el país más preparado para recibir inversiones
y con más recorrido para mejorar la competi-
tividad de las empresas y el empleo. Es obli-
gado que cuanto antes, mejor. Y con mucho
sentido común, claro.
En cuanto a la sanidad parece que los pre-
supuestos, aunque han aumentado de forma
considerable, no han sido dotados suficien-
temente. Algunas políticas siguen pendien-
tes de los resultados de la gobernanza de la
nación. Estos cuatro años deben ser de co-
hesión sobre la universalidad del sistema y la
equiparación de los servicios sanitarios entre
las comunidades autónomas. Estas reformas
tienen a su disposición numerosas fórmulas
de colaboración público-privadas como vía
para garantizar la sostenibilidad, en un esce-
nario sanitario que cada año va a necesitar
más recursos.
Centrándonos en lo nuestro, la farmacia ha
demostrado que está muy viva en el último
congreso europeo y salón del medicamento
INFARMA, celebrado en marzo en Madrid.
Si algo se ha evidenciado es que la farmacia
debe tener un papel protagonista en el siste-
ma de salud desde su rol asistencial, como
un filtro previo de atención primaria y como
punto de salud. Tareas enfocadas a mejorar
los resultados en salud de los pacientes, la
prevención, la detección precoz, el importante
papel que se puede y se debe jugar en la cro-
nicidad, el amplio abanico de posibilidades
que contempla el asesoramiento para el auto-
cuidado, los beneficios en salud que se pue-
den obtener del cumplimiento y la adherencia
a tratamientos, el papel a jugar en el mundo
sociosanitario, la propia atención domiciliaria
y los retos que supone la digitalización y la far-
macia on-line. Todo ello desde una óptica ba-
sada en la capacidad de optimizar recursos al
sistema y aportar soluciones a los ciudadanos
en cuanto a recuperar y mantener la salud.
Según lo visto, parece que ganas no faltan.
Todas estas facetas de la oficina de farmacia
representan opciones de futuro y una garan-
tía para demostrar su carácter imprescindible
para la sociedad. Para ello contamos con
profesionales inquietos y capaces, que de-
ben, debemos, asumir estas tareas para que,
apoyados con herramientas de gestión, defi-
namos distintas estrategias a seguir en este
momento difícil pero cargado de oportunida-
des.
l
Si algo se ha
evidenciado (en
Infarma) es que
la farmacia debe
tener un papel
protagonista en el
sistema de salud
desde su rol
asistencial, como
un filtro previo
de atención
primaria y como
punto de salud




