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COPA/5
www.colegiosprofesionalesaragon.comsumario
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05
FIRMA INVITADA
BIOÉTICA Y CIENCIA FICCIÓN
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VISIÓN PROFESIONAL
BREXIT Y PROFESIONES
08
ACTUALIDAD
UNVETERINARIO EJEMPLAR
V ACTO DEL TRABAJO SOCIAL EN ARAGÓN:
VALOR, RECONOCIMIENTO Y COMPROMISO
ARAGÓN SE SUMA AL DÍA DE LA
EDUCACIÓN FÍSICA EN LA CALLE
RELACIÓN ELECTRÓNICA CON LAS
ADMINISTRACIONES: ALGUNAS CLAVES
PRÁCTICAS
LA EMPRESA ARAGONESA SEGÚN LOS
ECONOMISTAS ARAGONESES
HOMENAJES A INGENIEROS DE CAMINOS,
CANALES Y PUERTOS ARAGONESES
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EN PROFUNDIDAD
LOS COLEGIOS PROFESIONALES
FOMENTARÁN LA MEDIACIÓN
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TERRITORIO CREATIVO
“DESARROLLAMOS SERVICIOS AGRÍCOLAS
BASADOS EN TELEDETECCIÓN AÉREA
UTILIZANDO NUEVAS TECNOLOGÍAS,
COMO SON LOS DRONES O UAVS Y
SENSORES MULTIESPECTRALES”
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PUERTAS ABIERTAS
EL COLEGIO OFICIAL DE ARQUITECTOS
DE ARAGÓN: POR UNA PROYECCIÓN
PARTICIPATIVA, SOCIAL Y CORPORATIVA
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VIDA COLEGIAL
42
SERVICIOS COLEGIALES
REFORMAS DEL TRABAJOAUTÓNOMO
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CULTURA
EL JUSTICIA DE LA CASA DE GANADEROS
DE ZARAGOZA
CERVANTES Y EL QUIJOTE EN CLAVE
ECONÓMICA
SAN ALBERTO MAGNO, PATRÓN DE LOS
QUÍMICOS
Bioética y Ciencia Ficción
Eduardo Satué deVelasco.
Presidentede laSociedadEspañoladeFarmaciaFamiliary
ComunitariaenAragón.
un escritor ucraniano de Ciencia Ficción
adelantaba en los años 60 la posibilidad
de que los humanos transformaran su
cuerpo a voluntad mediante la ingeniería
genética, ¿qué quiere tener usted cuatro
brazos? adelante ¿ser hermafrodita? ade-
lante, ¿ojos de águila?… cualquier opción
será posible porque en el momento en
que el ser humano tiene la posibilidad
de hacer algo, alguien acaba haciéndolo.
Y lo mismo podemos decir de múltiples
técnicas médicas. Hace poco a una niña
en estado terminal le fue rechazada la
posibilidad de criogenizarse. Tendremos
que decidir si vivir inmersos de forma
continuada en la realidad virtual es una
adicción o una elección, si es posible que
existan polimatrimonios (entra más de
dos personas con orientaciones sexuales
diversas que deciden formar una unidad
familiar), si los embarazos en incubado-
ras son adecuados, como no discriminar
a alguien por su ADN en entornos labo-
rales pero también políticos, de ocio…
Y por eso la bioética será una disciplina
cada vez de mayor importancia, porque
nuestra capacidad de saltarnos las reglas
de la naturaleza, o al menos de flexibili-
zarlas de formas inimaginables, es cada
vez mayor y necesitamos, como indivi-
duos y como sociedad, formas de gestio-
nar esta capacidad con vistas al mayor
beneficio conjunto y del individuo respe-
tando los principios de la bioética: bene-
ficencia, equidad y justicia.
atractivos como el de la posibilidad de la
eterna juventud, el mito al que Ponce de
León entregó su vida ya en el siglo XVI,
otros más inquietantes como el de prede-
finir la personalidad de los seres huma-
nos en “Un Mundo Feliz” de Huxley, y
llegando a situaciones asfixiantes como la
generación de humanos mutados en Cy-
borgs, modernas armas vivientes, mitad
hombre mitad máquina que preludian
la nanomedicina. En cualquier caso, la
Bioética trata de responder a preguntas
que hace unas décadas eran Ciencia Fic-
ción pero ya son presente y tendrá que
acabar respondiendo a otras que ahora
nos parecen Ciencia Ficción pero que
es probable acabemos por encontrarnos.
Por poner un ejemplo del presente, ya es
posible el cambio de sexo (o de género si
se prefiere) y ser transexual. La técnica
responde a la pregunta de cómo debe ha-
cerlo (para que el proceso sea lo menos
disruptivo, más sencillo posible) pero la
bioética debe responder a la pregunta
de si es deseable o si lo es, bajo qué cir-
cunstancias: ¿debe haber un informe psi-
cológico previo?, ¿con qué condiciones
debería realizarse en menores?... y si esto
parecía llamativo no hace mucho, debe-
mos empezar a preguntarnos por el futu-
ro inmediato: tunning corporal. Las téc-
nicas de manipulación genética no sólo
son posibles sino que ya han alcanzado
una situación de popularización técnica
en el que cualquier laboratorio con unos
mínimos es capaz de llevar a cabo experi-
mentos asombrosos hace tan solo un par
de décadas. Un artista acaba de injertarse
una tercera oreja en su brazo y probable-
mente no será el único. Stanilaw Lem,
C
uando la bioética nace como dis-
ciplina, en los años 70, plantea
una serie de cuestiones básicas
en la atención a las cuestiones vitales,
ya sean médicas, de carácter sexual o de
cualquier índole que tenga que ver con el
desarrollo biológico. La ética debía tratar
de responder a preguntas sobre la vida
y la muerte que hasta unos años antes o
no se daban o se respondían desde otros
planteamientos (religiosos, tradiciona-
les…) tales como la inseminación artifi-
cial, el aborto, la eutanasia, la investiga-
ción biomédica…
La cultura de la Ciencia Ficción, litera-
tura, cine… ya había adelantado varias
cuestiones problemáticas que empeza-
ban a hacerse realidad. Por comenzar por
un clásico nos encontramos con el caso
de Frankenstein (Mary Shelley, 1818). El
caso del moderno Prometeo, capaz de
atreverse a romper las reglas de juego de la
naturaleza, en el que el hombre pretende
superar la limitación definitiva, la muer-
te, es un preludio artístico de lo que en los
años 60 serían los primeros trasplantes de
órganos. ¿Hasta qué punto puede llegar el
hombre en su afán de retar a la muerte?
No todo lo que es técnicamente posible
realizar parece que debiera ser recomen-
dado hacer. Ahí tenemos otros de los
casos con mayos polémica, la clonación
de la oveja Dolly en 1996. Ahora parece
algo superado pero la pregunta sigue ahí
¿acabaremos clonando seres humanos si
es que alguien no lo ha hecho ya?
La ciencia ficción está llena de plantea-
mientos imaginativos, pero uno de los
permanentes es la posibilidad de alterar el
propio organismo. En algunos casos muy
firma invitada
La bioética será una disciplina cada vez de mayor
importancia, porque nuestra capacidad de saltarnos
las reglas de la naturaleza, o al menos de flexibilizarlas
de formas inimaginables, es cada vez mayor
invierno2017




