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4

COPA/5

www.colegiosprofesionalesaragon.com

sumario

13

29

10

05

FIRMA INVITADA

BIOÉTICA Y CIENCIA FICCIÓN

06

VISIÓN PROFESIONAL

BREXIT Y PROFESIONES

08

ACTUALIDAD

UNVETERINARIO EJEMPLAR

V ACTO DEL TRABAJO SOCIAL EN ARAGÓN:

VALOR, RECONOCIMIENTO Y COMPROMISO

ARAGÓN SE SUMA AL DÍA DE LA

EDUCACIÓN FÍSICA EN LA CALLE

RELACIÓN ELECTRÓNICA CON LAS

ADMINISTRACIONES: ALGUNAS CLAVES

PRÁCTICAS

LA EMPRESA ARAGONESA SEGÚN LOS

ECONOMISTAS ARAGONESES

HOMENAJES A INGENIEROS DE CAMINOS,

CANALES Y PUERTOS ARAGONESES

18

EN PROFUNDIDAD

LOS COLEGIOS PROFESIONALES

FOMENTARÁN LA MEDIACIÓN

25

TERRITORIO CREATIVO

“DESARROLLAMOS SERVICIOS AGRÍCOLAS

BASADOS EN TELEDETECCIÓN AÉREA

UTILIZANDO NUEVAS TECNOLOGÍAS,

COMO SON LOS DRONES O UAVS Y

SENSORES MULTIESPECTRALES”

28

PUERTAS ABIERTAS

EL COLEGIO OFICIAL DE ARQUITECTOS

DE ARAGÓN: POR UNA PROYECCIÓN

PARTICIPATIVA, SOCIAL Y CORPORATIVA

33

VIDA COLEGIAL

42

SERVICIOS COLEGIALES

REFORMAS DEL TRABAJOAUTÓNOMO

44

CULTURA

EL JUSTICIA DE LA CASA DE GANADEROS

DE ZARAGOZA

CERVANTES Y EL QUIJOTE EN CLAVE

ECONÓMICA

SAN ALBERTO MAGNO, PATRÓN DE LOS

QUÍMICOS

Bioética y Ciencia Ficción

Eduardo Satué deVelasco.

Presidentede laSociedadEspañoladeFarmaciaFamiliary

ComunitariaenAragón.

un escritor ucraniano de Ciencia Ficción

adelantaba en los años 60 la posibilidad

de que los humanos transformaran su

cuerpo a voluntad mediante la ingeniería

genética, ¿qué quiere tener usted cuatro

brazos? adelante ¿ser hermafrodita? ade-

lante, ¿ojos de águila?… cualquier opción

será posible porque en el momento en

que el ser humano tiene la posibilidad

de hacer algo, alguien acaba haciéndolo.

Y lo mismo podemos decir de múltiples

técnicas médicas. Hace poco a una niña

en estado terminal le fue rechazada la

posibilidad de criogenizarse. Tendremos

que decidir si vivir inmersos de forma

continuada en la realidad virtual es una

adicción o una elección, si es posible que

existan polimatrimonios (entra más de

dos personas con orientaciones sexuales

diversas que deciden formar una unidad

familiar), si los embarazos en incubado-

ras son adecuados, como no discriminar

a alguien por su ADN en entornos labo-

rales pero también políticos, de ocio…

Y por eso la bioética será una disciplina

cada vez de mayor importancia, porque

nuestra capacidad de saltarnos las reglas

de la naturaleza, o al menos de flexibili-

zarlas de formas inimaginables, es cada

vez mayor y necesitamos, como indivi-

duos y como sociedad, formas de gestio-

nar esta capacidad con vistas al mayor

beneficio conjunto y del individuo respe-

tando los principios de la bioética: bene-

ficencia, equidad y justicia.

atractivos como el de la posibilidad de la

eterna juventud, el mito al que Ponce de

León entregó su vida ya en el siglo XVI,

otros más inquietantes como el de prede-

finir la personalidad de los seres huma-

nos en “Un Mundo Feliz” de Huxley, y

llegando a situaciones asfixiantes como la

generación de humanos mutados en Cy-

borgs, modernas armas vivientes, mitad

hombre mitad máquina que preludian

la nanomedicina. En cualquier caso, la

Bioética trata de responder a preguntas

que hace unas décadas eran Ciencia Fic-

ción pero ya son presente y tendrá que

acabar respondiendo a otras que ahora

nos parecen Ciencia Ficción pero que

es probable acabemos por encontrarnos.

Por poner un ejemplo del presente, ya es

posible el cambio de sexo (o de género si

se prefiere) y ser transexual. La técnica

responde a la pregunta de cómo debe ha-

cerlo (para que el proceso sea lo menos

disruptivo, más sencillo posible) pero la

bioética debe responder a la pregunta

de si es deseable o si lo es, bajo qué cir-

cunstancias: ¿debe haber un informe psi-

cológico previo?, ¿con qué condiciones

debería realizarse en menores?... y si esto

parecía llamativo no hace mucho, debe-

mos empezar a preguntarnos por el futu-

ro inmediato: tunning corporal. Las téc-

nicas de manipulación genética no sólo

son posibles sino que ya han alcanzado

una situación de popularización técnica

en el que cualquier laboratorio con unos

mínimos es capaz de llevar a cabo experi-

mentos asombrosos hace tan solo un par

de décadas. Un artista acaba de injertarse

una tercera oreja en su brazo y probable-

mente no será el único. Stanilaw Lem,

C

uando la bioética nace como dis-

ciplina, en los años 70, plantea

una serie de cuestiones básicas

en la atención a las cuestiones vitales,

ya sean médicas, de carácter sexual o de

cualquier índole que tenga que ver con el

desarrollo biológico. La ética debía tratar

de responder a preguntas sobre la vida

y la muerte que hasta unos años antes o

no se daban o se respondían desde otros

planteamientos (religiosos, tradiciona-

les…) tales como la inseminación artifi-

cial, el aborto, la eutanasia, la investiga-

ción biomédica…

La cultura de la Ciencia Ficción, litera-

tura, cine… ya había adelantado varias

cuestiones problemáticas que empeza-

ban a hacerse realidad. Por comenzar por

un clásico nos encontramos con el caso

de Frankenstein (Mary Shelley, 1818). El

caso del moderno Prometeo, capaz de

atreverse a romper las reglas de juego de la

naturaleza, en el que el hombre pretende

superar la limitación definitiva, la muer-

te, es un preludio artístico de lo que en los

años 60 serían los primeros trasplantes de

órganos. ¿Hasta qué punto puede llegar el

hombre en su afán de retar a la muerte?

No todo lo que es técnicamente posible

realizar parece que debiera ser recomen-

dado hacer. Ahí tenemos otros de los

casos con mayos polémica, la clonación

de la oveja Dolly en 1996. Ahora parece

algo superado pero la pregunta sigue ahí

¿acabaremos clonando seres humanos si

es que alguien no lo ha hecho ya?

La ciencia ficción está llena de plantea-

mientos imaginativos, pero uno de los

permanentes es la posibilidad de alterar el

propio organismo. En algunos casos muy

firma invitada

La bioética será una disciplina cada vez de mayor

importancia, porque nuestra capacidad de saltarnos

las reglas de la naturaleza, o al menos de flexibilizarlas

de formas inimaginables, es cada vez mayor

invierno2017