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Bifar
estión Farmacia
G
El VALOR de una correcta dispensación
Debemos intentar convertir nuestros pequeños estable-
cimientos sanitarios en espacios donde las funciones
estén bien delimitadas. De esta manera conseguiremos
que tanto el público como las administraciones y las
diferentes instituciones observen esta evolución de la
farmacia comunitaria y nos tomen en serio.
Para ello es también es imprescindible la correcta for-
mación y reciclaje de nuestros conocimientos. Estamos
de acuerdo en que nuestros cinco años de estudios
nos capacitan para desarrollar correctamente nuestra
labor, pero también es cierto que el paso de los años
es implacable y nuestra memoria muchas veces selec-
tiva, por lo que es imposible acordarnos de todo, sin
olvidarnos de que adquirimos muchos conocimientos,
pero lógicamente, no los tenemos todos. Tanto el Con-
sejo, vía online, como los colegios de forma presencial,
nos ofrecen una oferta importante de cursos, confe-
rencias y charlas con la intención de ampliar nuestra
formación. Aprovechémoslos. Es posible que, a veces,
los horarios sean incompatibles con los de apertura de
nuestra oficina de farmacia, pero los titulares no deben
olvidar que dentro del actual convenio los empleados
tienen derecho a utilizar 20 horas anuales en forma-
ción, y que en definitiva, dicha formación repercutirá
en beneficio de todos.
Ya lo dijo Henry Ford: “Solo hay algo peor que for-
mar a tus empleados y que se vayan… no formarlos y
que se queden”.
Meditemos un poco sobre todo esto…y comencemos
a rodar…
l
stamos viviendo nuevos tiempos en la
farmacia española. Continuamen-
te oímos y leemos que se está
perfilando la farmacia del futu-
ro. Será una farmacia que, preservando
el actual modelo mediterráneo, implica-
rá mucho más a la oficina de farmacia
en el sistema sanitario español. Se habla,
en definitiva, de implantar servicios profe-
sionales, donde el farmacéutico comunitario ad-
quiera un papel prioritario en el cuidado del paciente,
pudiendo llegar, incluso, a la atención domiciliaria.
Pero, como decía al principio, está todavía por desa-
rrollarse, como una carrera de fondo que acaba de
comenzar. Tenemos mucho camino por delante y
mucho trabajo por realizar. Debemos concretar qué
servicios se quieren implantar, en qué medida, cómo
queremos reglamentarlos, quién estará acreditado para
realizarlos y qué formación debemos adquirir. Porque si
en algo estamos todos de acuerdo, es que los servicios
deben ser una herramienta que haga más rentable la
farmacia comunitaria. También nos falta convencer a
la Administración Sanitaria de que estos servicios tie-
nen un valor económico, y de que nuestro trabajo, por
supuesto remunerado, supone, aun así, un ahorro para
la sanidad autonómica.
Puesto que debemos empezar a demostrarlo desde
algún punto… ¿Por qué no empezamos por lo que
tenemos más a mano, es decir, la correcta dispensa-
ción e indicación farmacéutica?
Es cierto que desde nuestra cercanía privilegiada al
paciente, tenemos un argumento importante para
demostrar a la Administración nuestra valía más allá de
la mera dispensación de medicamentos prescritos por
el médico. Todos vemos a diario cómo nuestros clien-
tes, ante la dificultad de consultar al médico cualquier
duda que les surja en un momento dado, tanto sobre
su medicación como sobre su estado de salud, acuden
a su farmacia de confianza a pedir ayuda y consejo.
La receta electrónica nos otorga una oportunidad única
para intervenir de forma activa en la dispensación de
la medicación de nuestros clientes. Si la estudiamos
cuidadosamente, observamos a diario prescripciones
duplicadas, nuevos medicamentos prescritos para una
patología sin haber eliminado los que el paciente toma-
ba previamente, posologías incorrectas, reacciones
adversas y posibles interacciones entre los diversos
medicamentos. Además, disponemos de herramientas
informáticas que nos facilitan enormemente el trabajo
si las utilizamos de forma adecuada.
Muchos de nuestros clientes entran a la farmacia
demandando nuestro consejo frente a patologías sim-
ples, intentando evitar en la medida de lo posible acu-
dir al médico, ya que nuestro día a día, el trabajo, etc.
nos deja poco tiempo para acudir al Centro de
Salud. Además disponemos cada vez de
más medicamentos sin receta, produc-
tos sanitarios y suplementos alimenti-
cios que mejoran nuestra calidad de
vida y ayudan al autocuidado.
Para intentar que estas dos acciones, la
dispensación y la indicación farmacéutica,
se desarrollen de forma correcta, el Consejo
General de Colegios de Farmacéuticos con la colabo-
ración de los diferentes colegios provinciales, elabora-
ron en 2014 varios protocolos en los que nos indicaban
los pasos a seguir.
Partiendo de estas dos premisas indicadas: herramien-
tas informáticas y protocolos de actuación, podemos
decir que estamos preparados para desarrollar correc-
tamente nuestra labor detrás del mostrador.
Pero no debemos olvidar la premisa más importante de
todas. Al frente, tanto de cualquier dispensación como
de cualquier consejo e indicación farmacéutica, debe
estar siempre, el farmacéutico comunitario.
Ya es hora de dejar atrás viejos hábitos. La mayoría
de las oficinas de farmacia disponen hoy en día de
suficiente personal cualificado, entre titulares y farma-
céuticos adjuntos, para que la labor de atender a los
pacientes, especialmente ante la demanda de cual-
quier medicamento, quede en manos del titulado. Solo
así la atención se llevará a cabo con plena garantía.
Como bien dicen los anuncios televisivos “consulte a
su médico o farmacéutico”.
Milagros Gil Celorrio.
Vocal Farmacéuticos de Oficina de Farmacia no titulares del COF de Zaragoza.
Reunión Consejo General-Farmacéuticos Adjuntos
La Vocal de Farmacéuticos de Oficina de Farmacia no titulares del COF de Zaragoza, Milagros Gil,
junto a otros representantes de los farmacéuticos adjuntos, se reunieron el pasado enero en la sede del
Consejo General de Colegios de Farmacéuticos con el presidente Jesús Aguilar y con el vocal nacional
de Oficina de Farmacia, Teodomiro Hidalgo, para exponer diferentes líneas de trabajo y establecer una
hoja de ruta que contribuya al desarrollo del conjunto de la Profesión Farmacéutica. Los representantes
de los farmacéuticos adjuntos expusieron sus inquietudes y sus necesidades, así como sus requeri-
mientos con respecto al Consejo General. Entre los temas abordados destaca el desarrollo profesional,
el reconocimiento de méritos, los estatutos del Consejo General y el planteamiento de contar con repre-
sentación dentro de la organización, así como apuesta firme por el desarrollo de la Farmacia Asistencial
centrada en el paciente.




