28
Bifar
S
VACUNACIÓN:
retrospectiva y prospectiva
José Manuel López Tricas
y
Ángela Alvárez de Toledo y Bayarte.
Farmacia las Fuentes
.
uestra lucha contra un
sinnúmero de levia-
tanes invisibles
exige innovación
y adaptación permanente.
Conforme la sociedad se
siente más protegida sur-
gen prejuicios basados en
falsas creencias que ponen
en peligro la salud individual y
pueden dañar importantes
logros en materia de Salud
Pública.
Nuestro imaginario colec-
tivo ha olvidado las terri-
bles pestes medievales que
asolaron Europa, sobre todo
durante el siglo XIV. La expansión
hacia Occidente de la peste bubóni-
ca (Muerte Negra) habría que buscar-
la en
Möngke Khan
, nieto del célebre
Genghis Khan
, cuando envió en 1252
sus ejércitos hacia el sur, lo que hoy
es Burna (antigua Birmania), ponien-
do en contacto a sus tropas con roe-
dores infestados con pulgas portado-
ras de la bacteria
Yersina pestis
, cau-
sante de la peste. Al regreso de su
campaña militar, las pulgas infestadas
picaron a las marmotas de las este-
pas de Mongolia. Las caravanas de la
Ruta de la Seda vehiculizaron las pul-
gas hacia los puertos del Mar Negro
desde donde alcanzaron Kaffa, en la
península de Crimea (Ucrania) hacia
1346. La expansión hacia Europa fue
inevitable, apareciendo en Venecia los
primeros casos de terrible epidemia
de peste en el trienio 1348-
1351. Muy probablemente
navegantes indios y egip-
cios facilitaron el viaje del
bacilo de la peste desde
la región de los Grandes
Lagos africanos hasta
los puertos asiáticos, des-
de donde retornaron a occi-
dente por latitudes más altas.
Los habitantes de la región
de Manchuria evitaban
el contagio con la peste
negra por su creencia de
que las marmotas porta-
ban el alma de los muer-
tos, por lo que era tabú
atraparlas.
En la actualidad no existen programas
de vacunación contra la peste, debi-
do a la mejora de las condiciones de
salubridad. No obstante, todavía se
presentan casos de peste en países
muy subdesarrollados.
Desde muy antiguo en determinadas
regiones de Oriente era relativamente
habitual una práctica que conocemos
con el anglicismo
variolización
, técni-
ca relativamente peligrosa en la lucha
contra la viruela que confería, a quien
sobrevivía, protección de por vida. El
procedimiento consistía en realizar una
pequeña incisión en la piel, colocando
pus o restos de costra de enfermos de
viruela. Este proceder llegó a Europa
(Inglaterra) gracias a
Mary Montagu
,
esposa del embajador británico en lo
que entonces era Constantinopla (hoy
Estambul), Turquía.
La técnica se introdujo también en la
sociedad norteamericana tras varias
epidemias que asolaban las nuevas
colonias y las incipientes grandes ciu-
dades, entre ellas su primera capital,
Filadelfia. El gran científico, filántropo
Las enfermedades infecciosas han modificado,
en muchas ocasiones, el curso de la Historia.
Su control, bien es verdad que parcial,
mediante la inmunización, la vacunación
y los antibióticos, es uno de los avances
más trascendentes de la humanidad.
1
La Organización Mundial de la Salud la consideró erradicada en 1980.
2
Una segunda enfermedad vírica, la «peste bovina», se catalogó como extinta en el año 2010.
3
Fundamentalmente corazón, pero también riñones.
Conforme la sociedad
se siente más
protegida surgen
prejuicios basados
en falsas creencias
que ponen en
peligro la salud




