Bifar
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patías irreversibles. El problema se ha
solventado mediante la preparación
de vacunas a partir de virus inactivos
cultivados en células renales de hám-
ster chino. En la actualidad se comer-
cializan dos versiones de esta vacu-
na, una fabricada por
China National
Biotec Group
, destinada a personas
de países pobres, y otra desarrollada
por la multinacional helvética Novar-
tis registrada como I
xiaro
®, de precio
elevado, destinada a viajeros interna-
cionales.
Vacunas para nuevas
enfermedades
SIDA
Tras el surgimiento de la infección por
VIH a comienzos de la década de
1980 muchos expertos auguraron el
desarrollo de una vacuna. Treinta años
más tarde continuamos inermes ante
el VIH en lo que respecta a la profilaxis
farmacológica. Hace algunos años se
estudió una posible vacuna en Tailan-
dia. Esta vacuna, designada como
RV144, es de hecho una combinación
de dos vacunas,
Alvac-HIV
® de la
multinacional francesa Sanofi Aventis,
y
Aidsvax
®, fabricada por la empresa
biotecnológica norteamericana
Genentech
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, quien cedió sus dere-
chos a un grupo filantrópico,
Global
Solutions for Infectious Diseases
. Esta
vacuna ha mostrado ser relativamente
eficaz entre los serotipos del VIH más
frecuentes en Asia, mucho menos en
los serotipos africanos. En cualquier
caso, la protección lograda está muy
lejos del 70 a 80% conseguido con la
mayoría de las vacunas.
No olvidemos un sonado fracaso: en
el año 2007 la multinacional Merck
comenzó dos ensayos clínicos con
una vacuna contra el SIDA en la que
participaron alrededor de 4.000 per-
sonas. Los estudios debieron inte-
rrumpirse al poco tiempo porque la
supuesta vacuna no solo carecía de
efecto, sino que facilitaba el riesgo
de contagio asociado a conductas de
riesgo.
Papiloma vírico
El Premio Nobel de Fisiología y Medi-
cina 2008 fue otorgado a
Harald zur
Hausen
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por su descubrimiento en el
año 1985 de la relación entre el virus
del papiloma humano y el cáncer cer-
vical. Fue preciso esperar 20 años
para disponer de las vacunas contra
este virus. El 9 de junio de 2006, la
agencia del medicamento
norteame-
ricana autorizó las primeras vacunas,
Gardasil®, de laboratorios Merck, y
Cervarix
® de GlaxoSmithKline Phar-
ma. Gracias a dos organismos filan-
trópicos (las Fundaciones GAVI y Bill &
Melinda Gates), estas costosas vacu-
nas se distribuyen en países con bajos
estándares de desarrollo, a un coste
por dosis de entre 4 y 5 dólares, muy
inferior a los más de 130 dólares que
cuesta en los países ricos.
Ébola
El pasado verano la epidemia del virus
ébola en Guinea Conakry, Sierra Leona
y Liberia alarmó de un modo desme-
dido a todo el planeta, dando rienda
suelta a nuestros más atávicos temo-
res. Se ha sabido que ya en el año
2004 se disponía de una vacuna con-
tra el virus ébola ensayada en monos
y totalmente eficaz, dentro de los muy
limitados estudios experimentales rea-
lizados. Se planificó un estudio clínico
más amplio que debiera haberse rea-
lizado durante el bienio 2005-2006 al
objeto de poder disponer de un prepa-
rado comercial no más tarde de 2011.
Tristemente no fue así. Se ha retomado
la fabricación de la vacuna iniciándose
su administración en las comunidades
africanas con más alta incidencia de la
infección. Pero el virus se ha escondi-
do de nuevo en el impenetrable “cora-
zón de las tinieblas” dificultando hasta
casi lo imposible la continuación del
ensayo.
La Humanidad ha de luchar contra
complejos ardides de los organismos
infecciosos. En unos pocos casos se
ha logrado domeñar la enfermedad,
disminuyendo su elevado peaje en tér-
minos de sufrimiento y subdesarrollo;
en otros la batalla será ardua, exigen-
te de táctica y estrategia. Es absolu-
tamente necesario fomentar la inves-
tigación al tiempo que consolidar los
avances conseguidos, herencia de las
próximas generaciones.
l
Edward Jenner vacunando a un niño. Pin-
tura al óleo de Eugène-Ernest Hillemacher
(1884).
Foto: Wellcome images.
Dibujo a tinta de una célula de un cáncer
cervical tomando como muestra la ima-
gen obtenida con un microscopio elec-
trónico.
Foto: Wellcome images.
Foto: Wellcome images.
El virus del Ébola se ha escondido de
nuevo en el impenetrable “corazón de
las tinieblas” dificultando hasta casi lo
imposible la continuación del ensayo




