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Un servicio

mal hecho o

que provoque

algún

problema

de salud, es

un fallo que

puede dañar

nuestra labor

y nuestra

imagen como

colectivo

Los pequeños detalles

marcan la diferencia

A

sí reza un conocido eslogan; me lo voy

a adueñar para explicar unos concep-

tos que con poco esfuerzo, el retorno

es mayor.

1. Cuando en receta electrónica viene prescrito

un medicamento “de mostrador”, que no necesi-

ta prescripción médica, es fácil cometer el error

de no dispensarlo a través de la plataforma.

Seguramente tengamos prisa por atender a otros

pacientes o mucho trabajo en la rebotica, para

no pararse, en el peor de los casos, a diligenciar

esa dispensación. Pero en el momento que dis-

pensamos ese medicamento por la plataforma

de la e-receta, estamos trabajando por el bien

de nuestra profesión pues dejamos registro de

nuestra actuación. Con este acto damos valor a

esos medicamentos, que en la mayoría de Euro-

pa se encuentran en los supermercados y en

España también los reclaman.

Lo que os decía, ese pequeño detalle en la dis-

pensación marca la diferencia.

2. ¡Qué hartos estamos de las faltas! Qué que-

braderos de cabeza nos generan, y peor aún,

a nuestros pacientes, sobre todo ancianos, les

hacemos volver, peregrinar por diferentes farma-

cias hasta que la falta es generalizada. Entonces

vuelven al médico para que les cambie el tra-

tamiento. Con lo fácil que es el recorrido labo-

ratorio-distribuidora-farmacia y que tengamos

tantos desabastecimientos no documentados…

¿Dónde se rompe la cadena? Y lo peor de todo,

¿cómo podemos justificar esa falta de suminis-

tro?

El CISMED es otro pequeño detalle que facili-

ta muchísima información y protege a los que

hacen bien su labor. Cada vez que hacemos un

pedido a nuestras distribuidoras, las faltas gene-

radas se envían al colegio de referencia.

Otro pequeño acto, pues no te roba nada de

tiempo, que marca la diferencia.

3. La fuerza que nos da nuestra distribución geo-

gráfica es la cercanía al ciudadano. Además de

sanitarios, somos pequeñas empresas logísticas

que podemos abastecer a pacientes en su mis-

mo lugar de residencia.

¿Por qué se hace desplazar a estos pacientes

a centros de salud o a hospitales, a bastantes

más kilómetros que su farmacia, para que se les

administre una medicación? En ocasiones esta

medicación requiere que no se rompa la cadena

de frío y otros inconvenientes que la farmacia ya

tiene solucionados. ¿Podemos ser más útiles?

Si el problema es el precio del medicamento,

seguro que nos podemos entender, hay diferen-

tes ecuaciones porque ¿no es el bienestar de la

sociedad lo más importante?

Este pequeño sentimiento es el que marca la

diferencia.

4. Llevamos tiempo escuchando la importancia

de la implantación de servicios en la oficina de

farmacia, hablamos mucho de farmacia asisten-

cial, seguimiento farmacoterapeutico, SPD... pero

no sabemos cómo ponerlos en marcha. Desde

los colegios se pueden facilitar las normas de

trabajo, pero ¿eso es suficiente para que un ser-

vicio lo hagan bien todas las farmacias? ¿Qué

diferencia existe entre ofertar un servicio a ofrecer

un servicio de calidad? Un servicio mal hecho o

que provoque algún problema de salud, es un

fallo que puede dañar nuestra labor y nuestra

imagen como colectivo. Si defendemos que sea

remunerado, es por el alto nivel de calidad que

estamos dando.

Esa pequeña formación es la que marca la dife-

rencia de un servicio de calidad.

5. Si somos capaces de ser sanitarios, hacer

atención farmacéutica, de entender y trabajar

con la receta electrónica, capaces de asumir

que en el mundo rural las guardias son impor-

tantes y de obligado cumplimiento, de participar

en programas de promoción de la salud, traba-

jar en prevención de la enfermedad, hacemos

atención sanitaria, sociosanitaria y domiciliaria.

Somos capaces de gestionar nuestras empresas

en situaciones de futuro incierto, pagar nóminas

aunque no cobremos.

Si somos capaces de todo esto y mucho más,

¿por qué no demostramos que podemos perte-

necer a equipos de salud? Porque aún no somos

capaces de hablar con el médico, de llamarlo y

tener un acercamiento fluido.

Hasta que no demos ese paso, no conseguire-

mos que cambie nuestra imagen. Un pequeño

paso para el hombre, pero un gran paso para el

farmacéutico.

l

C

OF Huesca

Ángel Mas Farré.

Presidente del COF

de Huesca.