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ra 3 de junio cuando el volcán
de Fuego de Guatemala rugió.
El resultado fueron columnas
de ceniza y lava que provoca-
ron la muerte de decenas de personas
y el traslado de miles de ellas, con más
de un millón de afectados. Este tipo
de catástrofes naturales desgraciada-
mente afectan con mayor intensidad a
las poblaciones más empobrecidas del
planeta, y es en ese momento cuando
más necesaria se hace la intervención
de entidades como Farmacéuticos Sin
Fronteras para la atención sanitaria a
las víctimas de estas tragedias.
Protocolo de actuación
Tras una primera evaluación de los
daños y las necesidades sanitarias en
terreno, FSFE puso en marcha su pro-
tocolo de actuación en emergencias
dirigido por el responsable del progra-
ma de donaciones, Banco de Medica-
mentos,
Jesús Sánchez Bursón
, quien
se encargó de contactar con diferen-
tes laboratorios y distribuidoras far-
macéuticas que se volcaron con esta
emergencia poniendo a disposición
del Banco los productos necesarios
para la atención de los heridos. De
esta manera, en tan sólo 48 horas
se pudo disponer de desinfectantes,
vendas y esparadrapos, apósitos para
quemados y material quirúrgico.
Una vez reunido todo este material,
un total de 150 kilos de medicamen-
tos y material sanitario, Farmacéuti-
cos Sin Fronteras lo entregó a la ONG
EducaciAccioNG, entidad que desde
hace años viene trabajando en Gua-
temala, para su envío al país centroa-
mericano. En la entrega de todo este
material se contó con la colaboración
de instituciones locales como la NOE
(Nobel Order Human Excellence) y con
el Ministerio de Salud de Guatemala.
En las semanas posteriores FSFE per-
maneció atento a los acontecimien-
tos para realizar un seguimiento de la
postemergencia y tener preparado un
segundo envío en el que se incluirían
antibióticos, analgésicos, antiinflama-
torios y cremas dermatológicas que la
organización había conseguido alma-
cenar provenientes de otros labora-
torios concienciados con la tragedia
vivida unas semanas antes.
Evento benéfico
En este sentido el Colegio Oficial de
Farmacéuticos de Madrid en el marco
de su política de compromiso social
con entidades como FSFE aprovechó
la celebración de su II Campeonato de
Golf Benéfico para destinar los benefi-
cios del mismo a la catástrofe de Gua-
temala. En total, se logró reunir unos
2.000 euros que irían destinados a las
diferentes labores de reconstrucción
de las infraestructuras sanitarias que
se vieron dañadas como consecuen-
cia de la proyección de lava y cenizas
procedentes del volcán.
Asimismo, a principios del mes de
julio dos farmacéuticas voluntarias
del programa de la ONG Proyec-
to Boticarios viajaron a Guatemala
y tuvieron la oportunidad de cono-
cer de primera mano las zonas más
afectadas por la erupción del volcán
y a identificar cuáles eran las nece-
sidades sanitarias más urgente de la
población víctima de esta tragedia.
Una clínica para el albergue
Finalizada la labor de evaluación de
daños se procedió a planificar un pro-
yecto para habilitar una clínica médi-
ca que pretende dar asistencia sani-
taria al albergue temporal creado por
Cáritas Diocesana de Guatemala para
dar cobijo a alrededor de 1.000 perso-
nas que perdieron sus hogares como
consecuencia de la erupción del vol-
cán en el área de Alotengo. El proyec-
to se centrará en la dotación del equi-
pamiento mínimo para dar cobertura
sanitaria a las personas alojadas en el
albergue. Por su parte, FSFE, a través
de una de sus voluntarias en terreno,
se encargará de la coordinación y la
supervisión de todas las tareas rela-
cionadas con la puesta en marcha de
la clínica, como las obras de construc-
ción y la compra de los equipos y el
material sanitario.
Esta intervención responde a un
modelo de actuación de la entidad
en el ámbito de la asistencia huma-
nitaria fruto de su experiencia en este
tipo de tragedias, que alcanzó su pun-
to más álgido en la emergencia surgi-
da tras el terremoto de Haití en 2010
y al que siguieron la participación en
las catástrofes naturales de Filipinas,
Nepal y Ecuador a raíz de las cuales la
ONG no sólo ha colaborado en la ayu-
da inmediata, sino que ha contribui-
do a la identificación de proyectos de
reconstrucción de las infraestructu-
ras sanitarias dañadas para continuar
prestando asistencia a las poblacio-
nes que han sufrido las consecuen-
cias de estos desastres en su propia
salud.
“En tan sólo 48 horas,
se pudo disponer
de desinfectantes,
vendas y esparadrapos,
apósitos para
quemados y material
quirúrgico”
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