Previous Page  37 / 44 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 37 / 44 Next Page
Page Background

[37]

SEFAC

ARAGÓN

stoy seguro de que muchos

verán este título como amari-

llista, al menos yo lo hubiera

pensado si lo hubiera visto en

alguna revista del sector. Sin embar-

go, es el título del debate plenario del

último día del 78 congreso de la Fede-

ración Internacional de Farmacia (FIP,

por sus siglas en inglés) celebrado a

principios de este septiembre en

Glasgow.

El debate disfrutaba de seis ponentes

más dos moderadores, es decir, se lo

habían tomado en serio y básicamen-

te podríamos distinguir dos plantea-

mientos: planteamiento A, que podría-

mos denominar “pharmacy forever”

en el que la farmacia seguirá siendo el

canal de acceso físico al medicamen-

to, con todas las innovaciones tecno-

lógicas que sea necesario incorporar,

pero la sociedad no podrá renunciar

a que el profesional farmacéutico vele

por el uso racional de los medicamen-

tos y su buen uso.

Al otro lado del cuadrilátero estaban

los defensores de la alternativa B,

más o menos podríamos resumirla

como “efecto Amazon”, equivalente

a “adaptarse o morir”, en el que prevé que las nuevas

tecnologías y avances logísticos irremediablemente con-

ducirán a una entrega a domicilio del medicamento, y

en el que el farmacéutico puede encontrar su nuevo rol

evolucionando a adaptar y personalizar las tecnologías

sanitarias en sus pacientes, de las que los medicamen-

tos es solo una de las mil y una nuevas posibilidades que

el siglo XXI tiene que destapar todavía.

El debate estaba servido y fue bien interesante, con

intervenciones de farmacéuticos de diferentes países

del público, pese a las dificultades de un servidor para

seguir correctamente todo el debate en ingleses diver-

sos. Lógicamente no pudo decidirse un ganador, que

solo el tiempo desvelará, pero lo importante es cómo

en el foro internacional más importante de la farmacia

comunitaria se plantea abiertamente un debate que en

nuestro país sería, cuando menos, glacialmente recibi-

do. La respuesta puedo encontrarla en que los países

participantes del debate son países donde funciona des-

de hace una más de una década la

farmacia de servicios, aspiración de

nuestra querida farmacia españo-

la que a veces parece rozamos con

la punta de los dedos y otras, como

resultas del reciente pulso enfermero,

parece estar en las antípodas.

Estos países pueden plantearse cuál

es el siguiente paso porque ya ejer-

cen efectivamente servicios concer-

tados, coordinados con el resto de

los profesionales sanitarios y por los

que generan cada vez más ingresos.

Y además se encuentran en un mar-

co mucho más desprotegido donde el

servicio a domicilio siempre ha exis-

tido y deben sobrevivir entre grandes

cadenas de farmacias.

Mientras tanto, los farmacéuticos

españoles anclados en el acceso,

condición necesaria pero ya no sufi-

ciente de nuestra identidad, seguimos

pendientes de la siguiente rebaja de

precios de medicamentos genéricos,

de si seguirán llevándose más medi-

camentos al hospital, y nos desayu-

namos desconcertados por la noti-

cia de cómo los farmacéuticos de

hospital están planificando la “home

delivery”, que es la manera “cool” de mencionar el viejo

reparto a domicilio

, como si así, en inglés, no nos fuéra-

mos a enterar de qué va el tema.

Así, uno se plantea que, con dispensación o sin ella, este

siglo verá un nuevo paso en la evolución farmacéutica.

Si empezamos siendo herboristas, seguimos como

formuladores hasta el siglo pasado y ahora somos far-

macéuticos, no debería ser tan raro imaginarnos como

tecnólogos sanitarios, que tan pronto asesoran sobre

medicamentos biológicos, como aplican una terapia

génica o integran tecnología biónica en los pacientes.

Pero para ello es preciso adaptar planes de estudios,

alcanzar de una vez por todas una estructura sistema-

tizada de farmacia de servicios y prepararse para lo que

la sociedad más vertiginosa de la historia va a deman-

dar y que alguien acabará haciendo. A fin de cuentas,

ya tenemos un smartwatch que hace electrocardiogra-

mas. ¿Quién va a explicarle al paciente qué hacer con

el resultado?

n

Eduardo Satué de Velasco

Presidente Sefac ARN

El renacimiento de la farmacia

comunitaria. ¿Es el momento de

dejar marchar la dispensación?

“Mientras tanto

los farmacéuticos

españoles nos

desayunamos

desconcertados por

la noticia de cómo

los hospitales están

planificando la “home

delivery”, que es la

manera “cool” de

mencionar el viejo

reparto a domicilio,

como si así, en inglés,

no nos fuéramos a

enterar de qué va el

tema”