Bifar
43
La mirada externa
C
OF Teruel
T
ras el impacto brutal del diagnóstico
que le llevaba con urgencia a una in-
tervención quirúrgica que eliminaría su
mama, Teresa recobró el aliento sufi-
ciente para plantarle cara con valentía a una
enfermedad que la iba a mantener en vilo unos
cinco años, alejándola durante mucho tiempo
de su labor profesional y vocacional, cuidar de
los pacientes de un hospital como enfermera.
Con una familia hecha y dos niñas pequeñas
el cáncer llamó a su puerta para avisarle de la
fragilidad de la vida y recordarle lo privilegiada
que era al poder trabajar, cuidar de sus hijas y
disfrutar de su marido. Pero Teresa no se que-
jó en ningún momento, se operó, se sometió
pacientemente a las sesiones de quimiotera-
pia, puso pañuelos de colores cuando el pelo
abandonó su cabeza y cuando los médicos le
dieron permiso quiso reconstruirse la mama.
Este es el retrato de Teresa y también el de
muchas mujeres españolas que por desgracia
todos los años deben hacer frente a esta en-
fermedad, que ya cuenta con unos índices de
supervivencia muy positivos.
Mientras Teresa estuvo enferma reconoce que
estableció una relación más estrecha con el
personal de la farmacia, la botica de su barrio,
a la que desde hace más de dos décadas que
acude a por los medicamentos de su familia.
Considera Teresa que los farmacéuticos y auxi-
liares que le atendían le ayudaron en su enfer-
medad ya que disponían de los conocimientos
adecuados para la dispensación de su medi-
cación prescrita por los facultativos. “Había
interacciones entre algunos medicamentos.
Yo les explicaba qué efectos secundarios me
causaban las medicinas que tomaba, les con-
taba cómo me sentía y más de una vez se me
arrasaban los ojos. Era un dialogo a cuatro,
el médico, el farmacéutico, los fármacos y mi
cuerpo”, explica Teresa queriendo olvidar la
cantidad de medicamentos que a lo largo de
los últimos cinco años ha tenido que tomar.
Aunque reconoce el apoyo de los boticarios,
no considera que su labor deba extenderse
apoyando de alguna otra manera al enfermo
oncológico pues esa función ya la desarrolla el
Hospital y su servicio oncológico.
Asimismo, Teresa opina que tampoco es la far-
macia la que tiene que dar información y for-
mación sobre el cáncer. “Esa función creo que
es competencia del servicio oncológico, no de
la botica”, asegura Teresa, que como enferme-
ra que es, tiene claras las competencias de
cada profesional sanitario.
En este sentido, valora los consejos que su far-
macéutico le daba a la hora de combatir los
efectos secundarios que tenía el tratamiento
oncológico en su piel. “Me recomendaba los
cosméticos adecuados para mi piel, que esta-
ba mucho más sensible cuando recibía el trata-
miento”, precisa Teresa manifestando su gran
confianza en el asesoramiento recibido.
En relación a la venta de otro tipo de productos
relacionados con los tratamientos oncológicos
como pelucas, pañuelos, etc., Teresa opina
que la farmacia no es un lugar adecuado para
adquirirlos. “No creo que sea un establecimien-
to adecuado, lo vería como un mercadillo y el
concepto de seriedad de la farmacia perdería
valor”, opina Teresa, que en la actualidad ya se
ha recuperado totalmente de la enfermedad y
sólo debe acudir al médico para las pertinen-
tes revisiones y a la farmacia para adquirir los
fármacos de su familia. “Nunca se te quita el
miedo de que vuelva la enfermedad, pero ten-
go tanto riesgo o tan poco como el resto de
mujeres españolas de tener un cáncer”, dice
Teresa con una gran sonrisa que siempre ha
borrado el miedo y el sufrimiento que la acosó
durante años.
Por otro lado, Teresa valora el servicio de pres-
tación farmacéutica de nuestro país, así como
el servicio de guardia que presta a los ciuda-
danos ya que permite disponer de una oficina
las 24 horas del día, no obstante asegura que
durante su enfermedad no los tuvo que usar.
Tradicional en la adquisición de sus compras,
no confía en internet cuando de lo que se trata
es de comprar medicinas. “No estoy a favor de
la venta de medicamentos por internet, aunque
sólo sean los de venta sin receta” subraya Te-
resa, cuestionándose la calidad de estos pro-
ductos, la falta de garantías en los mismos y el
oscuro negocio que se puede esconder tras la
venta de medicamentos por la red.
“Me parece encomiable la labor habitual que
llevan a cabo los farmacéuticos” dice Teresa
dando por terminada nuestra entrevista.
l
En relación a la venta de
otro tipo de productos
relacionados con los
tratamientos oncológicos
como pelucas, pañuelos, etc.
Teresa opina que la farmacia
no es un lugar adecuado
para adquirirlos
Antonio Hernández
Torres
Presidente
del COF de Teruel




