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Bifar

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La mirada externa

C

OF Teruel

T

ras el impacto brutal del diagnóstico

que le llevaba con urgencia a una in-

tervención quirúrgica que eliminaría su

mama, Teresa recobró el aliento sufi-

ciente para plantarle cara con valentía a una

enfermedad que la iba a mantener en vilo unos

cinco años, alejándola durante mucho tiempo

de su labor profesional y vocacional, cuidar de

los pacientes de un hospital como enfermera.

Con una familia hecha y dos niñas pequeñas

el cáncer llamó a su puerta para avisarle de la

fragilidad de la vida y recordarle lo privilegiada

que era al poder trabajar, cuidar de sus hijas y

disfrutar de su marido. Pero Teresa no se que-

jó en ningún momento, se operó, se sometió

pacientemente a las sesiones de quimiotera-

pia, puso pañuelos de colores cuando el pelo

abandonó su cabeza y cuando los médicos le

dieron permiso quiso reconstruirse la mama.

Este es el retrato de Teresa y también el de

muchas mujeres españolas que por desgracia

todos los años deben hacer frente a esta en-

fermedad, que ya cuenta con unos índices de

supervivencia muy positivos.

Mientras Teresa estuvo enferma reconoce que

estableció una relación más estrecha con el

personal de la farmacia, la botica de su barrio,

a la que desde hace más de dos décadas que

acude a por los medicamentos de su familia.

Considera Teresa que los farmacéuticos y auxi-

liares que le atendían le ayudaron en su enfer-

medad ya que disponían de los conocimientos

adecuados para la dispensación de su medi-

cación prescrita por los facultativos. “Había

interacciones entre algunos medicamentos.

Yo les explicaba qué efectos secundarios me

causaban las medicinas que tomaba, les con-

taba cómo me sentía y más de una vez se me

arrasaban los ojos. Era un dialogo a cuatro,

el médico, el farmacéutico, los fármacos y mi

cuerpo”, explica Teresa queriendo olvidar la

cantidad de medicamentos que a lo largo de

los últimos cinco años ha tenido que tomar.

Aunque reconoce el apoyo de los boticarios,

no considera que su labor deba extenderse

apoyando de alguna otra manera al enfermo

oncológico pues esa función ya la desarrolla el

Hospital y su servicio oncológico.

Asimismo, Teresa opina que tampoco es la far-

macia la que tiene que dar información y for-

mación sobre el cáncer. “Esa función creo que

es competencia del servicio oncológico, no de

la botica”, asegura Teresa, que como enferme-

ra que es, tiene claras las competencias de

cada profesional sanitario.

En este sentido, valora los consejos que su far-

macéutico le daba a la hora de combatir los

efectos secundarios que tenía el tratamiento

oncológico en su piel. “Me recomendaba los

cosméticos adecuados para mi piel, que esta-

ba mucho más sensible cuando recibía el trata-

miento”, precisa Teresa manifestando su gran

confianza en el asesoramiento recibido.

En relación a la venta de otro tipo de productos

relacionados con los tratamientos oncológicos

como pelucas, pañuelos, etc., Teresa opina

que la farmacia no es un lugar adecuado para

adquirirlos. “No creo que sea un establecimien-

to adecuado, lo vería como un mercadillo y el

concepto de seriedad de la farmacia perdería

valor”, opina Teresa, que en la actualidad ya se

ha recuperado totalmente de la enfermedad y

sólo debe acudir al médico para las pertinen-

tes revisiones y a la farmacia para adquirir los

fármacos de su familia. “Nunca se te quita el

miedo de que vuelva la enfermedad, pero ten-

go tanto riesgo o tan poco como el resto de

mujeres españolas de tener un cáncer”, dice

Teresa con una gran sonrisa que siempre ha

borrado el miedo y el sufrimiento que la acosó

durante años.

Por otro lado, Teresa valora el servicio de pres-

tación farmacéutica de nuestro país, así como

el servicio de guardia que presta a los ciuda-

danos ya que permite disponer de una oficina

las 24 horas del día, no obstante asegura que

durante su enfermedad no los tuvo que usar.

Tradicional en la adquisición de sus compras,

no confía en internet cuando de lo que se trata

es de comprar medicinas. “No estoy a favor de

la venta de medicamentos por internet, aunque

sólo sean los de venta sin receta” subraya Te-

resa, cuestionándose la calidad de estos pro-

ductos, la falta de garantías en los mismos y el

oscuro negocio que se puede esconder tras la

venta de medicamentos por la red.

“Me parece encomiable la labor habitual que

llevan a cabo los farmacéuticos” dice Teresa

dando por terminada nuestra entrevista.

l

En relación a la venta de

otro tipo de productos

relacionados con los

tratamientos oncológicos

como pelucas, pañuelos, etc.

Teresa opina que la farmacia

no es un lugar adecuado

para adquirirlos

Antonio Hernández

Torres

Presidente

del COF de Teruel