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tener que ser ésta la que abone a las
farmacias los tratamientos prescritos
por un profesional médico y consumi-
dos por los pacientes. La Farmacia ni
origina ni consume, solamente dispen-
sa esos tratamientos y por dispensar
entendemos no solo darlos material-
mente, sino también el explicar cómo,
y cuándo tomarlos.
Esa dependencia ha provocado que
en varios momentos de estos años, se
haya pasado por situaciones angus-
tiosas desde el punto de vista econó-
mico, al no hacer frente la Administra-
ción a sus obligaciones. Situación que
se ha reflejado en el Colegio, ya que
ha tenido que gestionar estas situacio-
nes y mediar de forma muy importan-
te entre la Administración y los Farma-
céuticos. Hoy en día, de nuevo volve-
mos a vernos sumidos en esta situa-
ción.
Pero el Colegio Oficial de Farmacéu-
ticos no es solo un Colegio de Ofici-
nas de Farmacia, aunque es cierto que
estas tienen un peso específico muy
importante. A lo largo de estos años, el
Colegio ha evolucionado al igual que
lo ha hecho la profesión farmacéutica,
y se han ido creando las Vocalías Téc-
nicas que nos permiten dar un mayor
sentido al quehacer farmacéutico en
todas sus facetas, así la puesta en
marcha de instalaciones necesarias,
como el Laboratorio Colegial, para
conseguir llevar a cabo nuestras acti-
vidades en las mejores condiciones
posibles y poder ser útiles no solo para
la formación de los farmacéuticos, sino
también para la sociedad.
Tenemos a los Farmacéuticos de la
Administración Sanitaria, antiguos
Farmacéuticos Titulares. Estos velan
constantemente para que se cum-
plan los estándares de calidad en
todos aquellos alimentos de origen
no animal, en los abastecimientos de
agua de boca para la población, en
las zonas de baño, torres de refrigera-
ción,… Otra actividad muy importante,
es la de los Farmacéuticos de Hospi-
tal. Su labor al lado de los profesiona-
les médicos, es encomiable para que
muchos tratamientos se preparen y lle-
guen en perfectas condiciones a los
pacientes que los necesitan. Los Ana-
listas clínicos que, lamentablemente
por mor de la concentración, casi han
desaparecido en cuanto a la actividad
en la Oficina de Farmacia. Sin embar-
go, siguen estando trabajando codo a
codo en los centros hospitalarios y con
una actividad muy importante. Con-
cretamente, en el Hospital San Jorge,
un farmacéutico fue el que implantó
el control de calidad en el laboratorio.
Son todavía muchas más las distintas
Vocalías que tenemos, en las que tra-
bajan para la Sociedad un buen núme-
ro de compañeros, como es en la Der-
mofarmacia, Ortopedia, Alimentación,
Óptica, Industria Farmacéutica,…
La profesión Farmacéutica ha sabido
evolucionar con los tiempos, y como
dice el título del libro “
De la Fórmu-
la Magistral a la receta electrónica
“,
escrito
por D. Julio Alvira Banzo,
hemos pasado de uno al otro lado y
seguimos trabajando en nuevas acti-
vidades, como es el Sistema Personal
de Dosificación.
Finalizo dando las gracias a todos los
compañeros y colaboradores que han
hecho posible que hayamos cumplido
nuestros primeros 100 años de exis-
tencia y deseo que las próximas gene-
raciones puedan seguir celebrando,
muchas veces más, acontecimientos
importantes para la historia y el desa-
rrollo de nuestra profesión. Quiero traer
como últimas palabras algo que dijo
Aristóteles: “Somos lo que hacemos
cada día. De modo, que la excelencia
no es un acto, sino un hábito”. Esto lo
llevamos haciendo los farmacéuticos
en nuestro quehacer diario desde hace
como mínimo estos 100 años.
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