Con la llegada del invierno se nos presenta de nuevo la gripe, y como cada año con nuevas variaciones en la constitución de los virus, que la hacen siempre peligrosa. Los farmacéuticos recuerdan la importancia de conocer las diferencias entre la gripe y el resfriado común, ya que en determinadas personas las complicaciones ocasionadas por la gripe pueden llegar a ser fatales.
La gripe se caracteriza por la aparición brusca de fiebre, entre 38º y 40º, con una duración de 3 a 7 días y que se acompaña de cefaleas, tos seca, falta de apetito, dolor muscular y malestar general. Por otro lado, los síntomas más frecuentes del resfriado son estornudos, moqueo, obstrucción nasal, garganta seca y tos. La diferencia principal es que los síntomas del resfriado común no suelen producir fiebre elevada o malestar general y, además, la gripe suele aparecer de un modo repentino. En el resfriado común, las complicaciones son menos frecuentes y la duración de los síntomas suele ser menor.
Una vez aparece el proceso gripal o catarral el tratamiento farmacológico es sólo sintomático y siempre hay que individualizar. Es necesario tener en cuenta, entre otros factores, desde cuándo se presenta los síntomas, cuál es el síntoma más importante, si se ha tomado algún tratamiento previamente, si es alérgico a algún principio activo, si presenta otras enfermedades o si está tomando otros medicamentos. Por todo ello, es importante no automedicarse y consultar primero al médico o farmacéutico. El profesional farmacéutico, como agente sanitario y experto del medicamento, es una garantía en el proceso de adecuación, efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos
Los farmacéuticos, comprometidos con el uso racional de los medicamentos, también quieren destacar la inutilidad y el riesgo de la utilización incontrolada de antibióticos frente a una gripe; y recuerda que la gripe es causada por un virus, mientras que los antibióticos atacan a las bacterias.
No lo olvide: Pregunte siempre a su farmacéutico. Él le informará sobre éstas y otras cuestiones relacionadas. Y recuerde que la intervención farmacéutica supone una elevada garantía en el proceso global de adecuación, efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos.