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Bifar
Buenas
costumbres
N
o, no os creáis que se me ha ido la
olla y os voy a comentar la obra de
Cervantes, no, es solo que no sabía
cómo empezar el artículo. El restau-
rante que os voy a comentar hoy es de esos lu-
gares que lo tienen todo: una bodega con unos
vinos magníficos (el blanco
chardonnay
, el tinto
XCLNT -que aparte de jugar con las letras es
una maravilla de vino-); una imagen de producto
-obra de Torrijos- preciosa; un recinto a las afue-
ras de Cariñena de una belleza sobria, con unas
líneas rústicas o provenzales o como las queráis
llamar, donde da gusto estar. Y encima, ahora,
van y ponen un restaurante, que es en gran parte
lo que nos trae aquí.
Para que en la mesa vaya todo bien hacen falta
tres cosas: una buena selección del producto,
un buen cocinero y un buen vino para acompa-
ñarlo todo. Aquí al mando de los fogones está el
amigo
Silvio González
, un argentino de Mar de
Plata insultantemente joven, pero con un baga-
je profesional en el cuerpo bastante importante,
entre otras experiencias destaca una lar-
ga estancia en el Gran Hotel de
Zaragoza por poner solo un
ejemplo.
Del lugar solo les voy
a decir que si se pue-
den escapar a Ca-
riñena vale la pena.
Visita enoturística y
buena comida, que
más se le puede pedir
a la vida.
Abierto hace escasos meses,
trabajando todos los mediodías,
viernes y sábados también cenas, intentan ha-
cerse un hueco en nuestro panorama gastronó-
mico, mimbres hay. Silvio es un tipo cuidadoso
con el producto: ensalada de perdiz roja esca-
bechada, perdiz de un productor local, bien ele-
Les ofrecerán un “carro de vinos” al estilo de
los carros de postre o tablas de quesos de
otros lugares. Te puedes tomar un copita de
cada uno de los vinos más representativos de
la bodega
Antonio Alfonso Casas
Vicepresidente del
COF de Zaragoza
RESTAURANTE CARE (CARIÑENA)
Novelas ejemplares,
digo…
BODEGAS ejemplares
gida y bien escabechada, no hay secretos; un
buen jamón de Encinacorba, bien elegido tam-
bién; unos huevos rotos Care con unas patatas
confitadas, toquecito de aceite de trufa y jamón
crujiente; y mi perdición no podía ser otra que la
lasaña de bacalao con borraja gratinada. Esto es
tocar todos los palos y mimar a los productores.
Con los segundos se cuidan un poco a sí mis-
mos, me entenderán ahora: bacalao confitado
en aceite de oliva del Bajo Aragón con porrusal-
da y patata, o la paletilla de lechal a baja tempe-
ratura con patatas en dados; y como les decía,
la carrillera al vino tinto con patata al aroma de
vainilla y canela, qué me dicen…
Se me ha olvidado decirles una cosa, al principio
les ofrecerán un “carro de vinos” al estilo
de los carros de postre o tablas de
quesos de otros lugares. Te pue-
des tomar un copita de cada
uno de los vinos más repre-
sentativos de la bodega
con cada plato, a tu aire,
a tu gusto. Vayan a por el
carro, no lo duden.
¡Ah! se me olvidaba una
cosa: es probable que todos
estos platos los cambien en
breve, los menús varían constan-
temente. Eso sí, el precio
razonabilísi-
mo
, menú del día 15
€
y el fin de semana de
20 a 28
€
el menú degustación, gente con los
pies en el suelo.
Ya solo me queda el postre, la estrella es “copa
de vino” en una copa de vino: de abajo a arri-
ba, una gelatina de
chardonnay
, unas uvas de
cariñena, un bizcocho emborrachado en rosa-
do, helado de vino tinto y espuma de moscatel.
En fin, toda la bodega en un postre. Si os va la
cosa más clásica un semifrío de Idiazabal con
membrillo y helado de aceite de oliva. También
podéis pasar ya a los cafés y a los inefables
Gin
Tonics
. Rompiendo una lanza a su favor, traba-
jan cuatro o cinco ginebras españolas, iguales
o mejores que las inglesas o francesas. Esto es
a lo que yo me refiero cuando digo que se es
cuidadoso con todo.
Salud y a disfrutar.