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Bifar
F. Javier Ruiz Poza
Presidente de
la Asociación
de Farmacéuticos
Empresarios
de Zaragoza (AFEZ)
A
FEZ
Interesante 2015
(2ª Parte)
Es el momento de
guardar la tijera
del cortoplacismo
y construir la
sanidad del
futuro eficiente
y sostenible,
donde una
farmacia fuerte,
estable y solvente
tiene mucho
que aportar
i último artículo en BIFAR lo titulé:
Inte-
resante 2015
. En su frase final recal-
caba “cierto optimismo, incertidum-
bre electoral y mucho que trabajar
para 2015”. Hoy me presto a una segunda parte
dejando abierta una solución de continuidad para
noviembre.
Las urnas se expresaron en mayo. Opiniones hay
para todos los gustos. Hay quien dice que casi es
mejor que la agitación de la coctelera haya sido
ahora, que lo importante es lo que pasará en no-
viembre... Que en este periodo se verá la diferencia
entre lo que se promete desde la barrera y lo que
cuando bajas a la arena se puede hacer o no…
Hay quien dice que hay que proteger al más débil,
ejercer más política social, crear empleo de cali-
dad, vivienda para todos, stop a los desahucios, el
espíritu del reparto de la riqueza... Todo está bien,
claro... pero ¿hasta qué punto estas soluciones
fomentan el no trabajo y el no esfuerzo? Mayor in-
tervención de los poderes públicos en la sociedad,
pero ¿es esto eficiente y sostenible? Lo veremos...
La otra cara de la moneda son los mercados, esos
entes que regulan en la sombra con corrientes de
flujos de fondos. Poderosos mercados que en el
mundo occidental son más severos, mucho más
severos que los gobiernos, y sus tendencias mu-
cho tienen que decir en el futuro social. En muchos
casos basan su potencia en la iniciativa privada
individual como el motor del desarrollo y del pro-
greso. Es la ley del mercado, según les parece
analizan y toman decisiones: ahora invierto, ahora
me voy.
Los primeros han crecido en los comicios, favo-
recidos por una sociedad hastiada de corrupción,
recortes, subidas de impuestos, austeridad, es-
caseces y paro, mucho paro... Aunque ya se crea
empleo.
Una cosa importante que, a mi juicio, no se debe
desaprovechar es el ciclo económico. Un ciclo
que, a priori, va a ser alcista según las previsio-
nes de casi todos los que las emiten –esperemos
que acierten y que las bases de crecimiento sean
robustas–. ¿Qué sucede en un ciclo alcista? la
economía crece, los mercados aumentan, las em-
presas trabajan más, invierten más, generan más
empleo, obtienen más beneficios, que reinvierten
o retornan a sus accionistas. En definitiva, ponen
más recursos en manos de los ciudadanos que
consumen más y realimentan la demanda crean-
do un ciclo expansivo. Además, todos pagan
más impuestos, ya que si ganan contribuyen. Así
se aumenta la recaudación que podría dar lugar
posteriormente a bajar los impuestos y enjuagar
el déficit público. Esa es aquella famosa paradoja
que dice que aumentar los impuestos no quiere
decir que aumente la recaudación. Problema este
que se dio en el periodo 2008-2014 durante el ciclo
de economía recesiva. En estos ciclos expansivos
la fuerza del mercado es crucial. Según algunos
economistas los gobiernos deben crear escena-
rios favorables y atractivos para que se desarrolle
el crecimiento.
Y en Sanidad ¿qué puede pasar? Con las trans-
ferencias, las Comunidades Autónomas con cam-
bio de Gobierno cobran especial relevancia. A la
hora de escribir este artículo, en Aragón todavía
estamos pendientes de Gobierno y de Consejería.
¿Qué podemos adelantar? La verdad es que los
últimos años en Sanidad y no digamos en Farma-
cia han sido malos. Malos porque, en mi modesta
opinión, algo ha fallado. En los últimos diez años
se ha gestionado la Sanidad, pilar del estado de
bienestar, sin una hoja de ruta clara y sin un plan
director, no se han centrado bien los problemas.
Eso nos llevó a finales de 2011 a una deuda con
proveedores importante, deuda que vivimos las
farmacias en nuestras propias carnes... Ajustes,
recortes, impagos, todo medidas cortoplacistas.
Esos malos tiempos han ido a mejor. La farmacia
aragonesa ha terminado la legislatura al día en
cuanto a cobros, una magnífica noticia sin duda,
su trabajo ha costado. En Sanidad y en Farmacia,
al igual que en otras áreas del estado de bienestar,
como son las pensiones, la pirámide poblacional
manda, y ese imparable ritmo de la estructura de
envejecimiento y cronicidad es tozuda y se nos
viene encima. Previendo esta situación, se requie-
ren medidas a corto, medio y largo plazo. Medidas
consensuadas y que no se cuestionen cada cuatro
años según el color del partido que, a fuerza de
pactos y servidumbres, asume la responsabilidad
de gobernar.
Son momentos delicados en los que parece reco-
mendable valorar la viabilidad y ejercer la respon-
sabilidad y el compromiso, tomando medidas sin
dejar de prever y asumir las consecuencias que
puede haber. En sanidad no se deben cambiar
cromos, sino hacer políticas que garanticen su
sostenibilidad. Hay mucho en juego y el momento
es propicio para edificar un sistema sanitario exce-
lente y duradero con pasos cortos pero firmes y sin
grandes golpes de timón que pongan en peligro lo
hasta ahora edificado. Es el momento de guardar
la tijera del cortoplacismo en el cajón y construir la
sanidad del futuro eficiente y sostenible donde una
farmacia fuerte, estable y solvente tiene mucho
que decir y mucho que aportar.
El futuro lo iremos viendo, desde estas líneas hago
una llamada a una profunda reflexión y que una vez
realizado el diagnóstico haya acierto en las decisio-
nes, en las que, a la fuerza, los farmacéuticos ten-
dremos que intervenir. Y eso sí, en noviembre más.
Buen verano a todos.
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