La ‘Operación Convector’, en la que están implicadas varias farmacias aragonesas, ha dejado al descubierto ciertas actitudes que dañan al colectivo farmacéutico. Ramón Jordán, presidente del COF de Zaragoza, analiza la situación.
Pregunta. ¿Ha quedado dañada la credibilidad del colectivo?
Respuesta. Cualquier caso en el que aparezca un farmacéutico, la Guardia Civil y la clausura de farmacia es preocupante y alarmante. Somos profesionales que durante años nos hemos ganado el respeto de los pacientes. El que haya algún movimiento presuntamente fuera de la legalidad no puede definir a la totalidad de la profesión farmacéutica.
P. ¿Sorprendido?
R. Cualquier actuación de cualquiera de nuestros colegiados fuera de la legalidad nos sorprende, alarma y preocupa. También nos ha sorprendido la dureza de las medidas preventivas aunque necesitaríamos conocer en profundidad los detalles del sumario.
P. ¿No hay ‘cortafuegos’ para que no se produzcan estas situaciones?
R. Con la diferencia de precios entre el mercado nacional y el europeo es muy complicado poner puertas al campo y evitar corrientes de fármacos de España hacia otros países. Si el farmacéutico lo ha hecho mal hay que depurar responsabilidades, pero creo que las farmacias han sido ‘víctimas’ de otras estructuras superiores que las usaron para lucrarse. Con su connivencia, por supuesto.
P. ¿Está decepcionado?
R. Muy orgulloso de representar a un colectivo que se esfuerza por dar un servicio próximo, cercano y de calidad, y que cuenta con una valoración muy positiva por parte de los pacientes. Pero si un colegiado se aparta de las líneas deontológicas y profesionales por las que discurre la gran mayoría, es una decepción no solo para el colegio sino para el resto de los compañeros.
P. ¿Adoptarán medidas contra ellos?
R. Acordamos incoar diligencias previas internas para depurar las responsabilidades deontológicas que pudieran derivar del proceso judicial.
P. ¿Por qué cree que los farmacéuticos llegan a esta situación?
R. No es casualidad que esta operación se haya destapado en un momento de crisis para las farmacias. Eso sí, estas actuaciones no tienen justificación.
P. ¿Está bien que salgan estos asuntos para limpiar la profesión?
R. Espero que la Justicia actúe con celeridad y se clarifique esta situación lo antes posible, señalando a los responsables de estas prácticas ilegales.
P. ¿Cómo cree que acabará esto?
R. No lo sé. Los farmacéuticos no se merecen ninguna sombra de duda sobre su trabajo diario.