El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ) y la Asociación de Enfermos y Trasplantados Hepáticos de Aragón (AETHA Aragón) han presentado la primera guía que recopila las interacciones entre productos naturales, complementos alimenticios y fármacos inmunosupresores en personas trasplantadas.
Se trata de una herramienta pionera que nace con un objetivo claro: mejorar la seguridad de los pacientes y evitar riesgos derivados del consumo de productos “naturales” sin supervisión sanitaria.
¿Por qué es importante esta guía?
Cada vez es más habitual recurrir a plantas medicinales, infusiones, suplementos o productos naturales para mejorar el bienestar. Sin embargo, “natural” no siempre significa “seguro”, especialmente en personas trasplantadas que siguen tratamientos inmunosupresores de por vida.
Algunos productos de uso muy común pueden:
Reducir la eficacia del tratamiento.
Aumentar sus efectos adversos.
Incrementar el riesgo de rechazo del órgano trasplantado.
La guía recoge de forma clara qué productos pueden interferir, qué tipo de riesgo presentan y qué recomendaciones deben seguir los pacientes.
Productos naturales y alimentos que pueden causar problemas
Entre los ejemplos que recoge la guía se encuentran:
Plantas inmunoestimulantes, como la equinácea, el sauco o ciertos hongos medicinales (shiitake, reishi). Aunque se usan para “reforzar las defensas”, pueden contrarrestar el efecto de los inmunosupresores.
Hierba de San Juan (hipérico), utilizada como antidepresivo natural, que está totalmente contraindicada.
Valeriana, empleada para el sueño, para la que se recomiendan alternativas más seguras como la melatonina o la pasiflora.
Ginseng, ashwagandha o esquisandra, que pueden influir en el sistema inmunitario.
Regaliz, té verde, levadura roja de arroz o laxantes vegetales, que pueden generar problemas de seguridad.
Pomelo, un alimento muy común que puede aumentar peligrosamente la concentración de algunos inmunosupresores en sangre.
Además, la guía advierte sobre el exceso de proteínas y el uso de suplementos como creatina o colágeno, especialmente en trasplantados hepáticos o renales, ya que pueden sobrecargar el órgano trasplantado.
Consultar siempre con el farmacéutico
Los expertos recuerdan que entre el 35% y el 58% de los pacientes trasplantados consume productos naturales o complementos, y la mayoría lo hace sin consultar previamente. De hecho, muchos creen erróneamente que las plantas medicinales no tienen efectos secundarios.
Desde el COFZ se insiste en que el farmacéutico es el profesional sanitario de referencia para asesorar sobre el uso seguro de medicamentos, plantas y complementos, tanto en pacientes trasplantados —un colectivo especialmente vulnerable— como en la población general.
Antes de iniciar cualquier producto natural, suplemento o planta medicinal: Consulta siempre con tu farmacéutico o con otro profesional sanitario.
Descargar guía en pdf
La Guía de Interacciones entre Productos Naturales y Complementos Alimenticios con Fármacos Inmunosupresores en el Paciente Trasplantado está pensada tanto para profesionales sanitarios como para pacientes y familiares, con información clara, tablas prácticas y recomendaciones fáciles de entender.
Disponible para su consulta en: www.cofzaragoza.org