La gestión de la medicación, el mal cumplimiento terapéutico o el uso inadecuado de sujeciones farmacológicas se recogen como señales de alerta ante posibles situaciones de abuso o negligencia. El COFZ ha formado parte de la Mesa Técnica impulsada por el Gobierno de Aragón, junto a profesionales sanitarios, servicios sociales, Fiscalía y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Zaragoza, 2 de julio de 2026. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza ha participado en la elaboración de la nueva Guía de Actuación ante Situaciones de Maltrato a las Personas Mayores, aprobada por el Gobierno de Aragón el pasado 15 de junio, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
El documento, coordinado por la Dirección General de Mayores del Departamento de Desregulación, Bienestar y Familia, es fruto del trabajo de la Mesa Técnica de prevención del maltrato, constituida en junio de 2024, y en la que han participado representantes de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Autonómica, Policías Locales de Zaragoza, Huesca y Teruel, Fiscalía Provincial de Zaragoza, Gerencia Única de Atención Primaria del Servicio Aragonés de Salud, Delegación del Gobierno en Aragón, Justicia de Aragón y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.
El vocal de Farmacia Rural del COFZ, Enrique Eguizábal, representó al Colegio en la reunión de aprobación de la Guía, celebrada en el Edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón. La participación del Colegio refuerza el papel de la farmacia y del profesional farmacéutico como recursos sanitarios de proximidad, especialmente relevante en la atención a personas mayores, muchas de ellas con tratamientos crónicos, dependencia o situaciones de vulnerabilidad.

“La farmacia es, en muchas ocasiones, uno de los puntos sanitarios más cercanos y accesibles para las personas mayores. Vemos cómo evolucionan, si retiran o no su medicación, si hay cambios llamativos en sus tratamientos o si aparecen dificultades en el cumplimiento terapéutico. Esa relación de confianza nos permite detectar señales que pueden pasar desapercibidas y activar, siempre con prudencia y coordinación, los recursos necesarios para proteger a la persona mayor”, señala Enrique Eguizábal.
La medicación, una señal de alerta
La Guía incorpora diferentes indicadores relacionados con el uso de medicamentos como posibles señales de sospecha ante situaciones de maltrato, negligencia o vulneración de derechos.
Entre ellos, el documento recoge como señales de alerta los errores recurrentes en la medicación, la pérdida de recetas, el mal cumplimiento terapéutico, la existencia de enfermedades no tratadas o la presencia de medicación excesiva o insuficiente.
También advierte que el uso inadecuado de contenciones o sujeciones farmacológicas —es decir, el empleo de medicamentos para limitar la movilidad o reducir el nivel de conciencia sin una indicación clínica justificada— como una posible forma de maltrato físico.
La Guía también alerta sobre prácticas que pueden afectar a la autonomía y dignidad del paciente, como el uso excesivo de psicofármacos o la obstinación terapéutica, entendida como el mantenimiento de tratamientos o pruebas que no aportan un beneficio real a la calidad de vida de la persona.
Para el COFZ, estos indicadores ponen de manifiesto la importancia del farmacéutico en la detección precoz. El conocimiento del tratamiento, la continuidad en la atención y la cercanía con el paciente y su entorno familiar permiten identificar cambios relevantes, posibles situaciones de abandono terapéutico o usos inadecuados de la medicación.
Coordinación para proteger a los mayores
La Guía ofrece orientaciones dirigidas a profesionales, familias y personas mayores para comunicar, denunciar o activar la protección necesaria cuando exista sospecha o confirmación de maltrato. Además, incluye una ficha de comunicación y flujogramas de actuación para facilitar la coordinación entre servicios sociales, sanitarios, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Fiscalía y otros recursos de atención.
Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza se subraya que la protección de las personas mayores requiere la implicación de todos los agentes que están en contacto con ellas. En este sentido, la red de farmacias comunitarias, casi 500 en la provincia de Zaragoza, constituye un observatorio privilegiado para detectar cambios en la salud, en el comportamiento o en el acceso a los tratamientos, y para orientar a la persona mayor o a su entorno hacia los recursos adecuados.
La farmacia, punto de apoyo frente a la vulnerabilidad
La participación del Colegio en la Guía se suma a otras líneas de trabajo impulsadas en los últimos años para reforzar el papel de la farmacia comunitaria como red de apoyo y detección de situaciones de vulnerabilidad. En 2025, las farmacias se incorporaron al grupo de trabajo del Observatorio Aragonés de la Soledad para contribuir a la detección temprana de casos de aislamiento social entre personas mayores, especialmente en el medio rural. Además, el convenio firmado en febrero de 2026 entre el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza y el Ayuntamiento de Zaragoza contempla que las 308 farmacias de la ciudad puedan actuar como “puntos seguros” para atender a personas mayores desorientadas o a niños perdidos, así como desarrollar acciones de promoción de la salud, uso racional del medicamento, salud mental y detección de situaciones de especial vulnerabilidad.