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Bifar
Aquello de hacer las aMÉRICAS
P
inceladas de historia
a expresión “hacer las américas” se
refería a aquellas personas que via-
jaron de Europa hacia América con
la intención de labrarse un futuro, de
mejorar. Muchos no lo consiguieron, pero
algunos volvieron triunfales a sus lugares de
origen, bajo el apelativo de indianos. A lo lar-
go de la historia de la farmacia, hay algunos
casos de farmacéuticos comunitarios que
han ido más allá de lo esperado. Mentes
intrépidas e inconformistas. En este capítulo
me ha parecido oportuno dar unas pincela-
das sobre alguno de estos casos.
La primera historia empieza en el siglo XVII,
en una localidad alemana llamada Darmstadt,
donde
Friederich Jacob Merck
adquiere la
Engel-Apotheke en 1668. La saga continúa y,
en poco más de 150 años,
Einrich Emanuel
Merck
empieza la producción a escala indus-
trial de alcaloides y productos químicos. En
medio siglo se establecen filiales en Londres,
Moscú o Nueva York (Esta última capitanea-
da por un nieto de éste,
Georg Merck
). La
primera guerra mundial provocará que este
camino se bifurque en dos, Merck en el resto
del mundo y su filial en Estados Unidos inde-
pendizada bajo las siglas MSD. En la actua-
lidad, la farmacia del Ángel o Engel-Apothe-
ke, se ha convertido en una multinacional con
más de 50.000 empleados y con presencia
en 66 países. La sede central sigue mante-
niéndose en Darmstadt y la familia Merck
mantiene cerca del 70% de las acciones de
la compañía.
La segunda historia la dividiré en dos pince-
ladas. La primera empieza en la Alemania
del siglo XVIII, cuando la familia
Fresenius
adquiere una modesta farmacia (Farma-
cia Hirsch), abierta ya tres siglos atrás. Sin
embargo, no es hasta principios del siglo
XX, cuando el farmacéutico titular, el doctor
Eduard Fresenius
, funda la compañía far-
macéutica “Dr. E. Fresenius” con el objetivo
de elaborar especialidades farmaceúticas.
Las estuvo elaborando en la propia farmacia
durante dos décadas, hasta que se trasladó
a Bad Homburg, sede de la actual “Frese-
nius SE”. A día de hoy es otra potente mul-
tinacional.
La segunda pincelada del siglo XVIII trans-
curre en España, donde, en 1787,
Tomás
Esteve
abre en Manresa una farmacia. La
saga de profesionales farmacéuticos conti-
núa y, en 1929,
Antoni Esteve i Subirana
pasa a ser el titular de la oficina de farmacia,
produciéndose un salto importante. En un par
de años empieza a preparar especialidades
vitamínicas. En apenas 10 años se constitu-
ye la empresa en sociedad anónima como
“Dr. Esteve, S.A.” y construye un laboratorio
en el barrio barcelonés de Horta-Guinardó.
En 1974 se alía con el grupo de perfumerías
Antonio Puig para fundar ISDIN. Se abre una
división de veterinaria y una hospitalaria. Hoy
en día es una multinacional con presencia
en Europa, China, Estados Unidos y Méxi-
co, que da cabida a 2.200 profesionales. Su
sede administrativa sigue ubicada en el barrio
barcelonés de Horta-Guinardó.
Para la tercera historia avanzo al siglo XIX,
con una verdadera aventura de indianos.
José Sarrá y su tío Valentín fundaron la Far-
macia “La Reunión”, en La Habana Vieja.
Además, Sarrá montó un laboratorio que
suministró medicamentos a farmacias y hos-
pitales de toda Cuba. Más adelante, uno de
sus sobrinos compró las propiedades adya-
centes, ampliando tanto la farmacia como
el laboratorio, invirtió en nueva maquinaria y
elaboró productos propios, convirtiéndose en
la mayor farmacia de Latinoamérica. La ter-
cera generación consolidó el laboratorio, en
el que llegaron a trabajar 600 empleados y
tener un catálogo de unos 500 productos. Sin
embargo, en esta ocasión, la historia no aca-
ba como las anteriores y, en la actualidad, es
un museo que, eso sí, deleitará a los amantes
de las boticas antiguas.
Una rápida mirada al siglo XX nos lleva a la
cuarta historia. Es en 1911 cuando
Pedro
Viñas
inicia en las Ramblas de Barcelona,
con la “Farmacia Internacional”, un camino
que lleva ya en la actualidad 105 años de
historia. Un laboratorio familiar consolidado,
con un equipo humano de 200 personas y
una presencia en el mercado de más de 200
productos.
Y permitidme acabar con una quinta historia,
que debería corresponder al siglo XXI, pero
que en realidad se inicia desde el principio.
¿El principio de qué?, os preguntaréis algu-
nos. Pues desde el principio de la historia de
cada uno de los farmacéuticos comunitarios
que “hacen sus américas” todos los días,
dando un servicio valorado y apreciado no
sólo en España, sino a nivel mundial. Porque
esforzarse cada día en hacer las cosas bien,
honorando la profesión a la que pertenece-
mos, es ya de por sí un éxito a destacar.
l
A lo largo de la historia de la farmacia,
hay algunos casos de farmacéuticos comunitarios
que han ido más allá de lo esperado. Mentes
intrépidas e inconformistas
Texto:
Daniel de María
. Imagen:
Bernardo Sánchez
. Farmacéuticos.
Imagen de una farmacia cubana.




