Ramón Jordán Alva
Presidente del COF de
Zaragoza
Editorial
v
Centrémonos
en el paciente y
avancemos unidos
toda la profesión,
ya que bastantes
problemas nos
están viniendo
desde fuera como
para fabricarlos
nosotros mismos
Avanzar unidos
l pasado 25 de septiembre todos
los farmacéuticos celebramos nues-
tro día, el día del farmacéutico. Esta
fecha fue establecida por la Federa-
ción Internacional Farmacéutica (FIP) en 2010
a modo de homenaje para todos los profesio-
nales del sector. Para conmemorar dicho día,
los boticarios zaragozanos salimos a la calle
e hicimos lo que mejor sabemos hacer, tra-
bajar y demostrar que el farmacéutico es un
agente sanitario volcado en el paciente. Las
personas que pasaron por el parque grande
de Zaragoza pudieron ver una gran carpa y
en su interior más de 40 voluntarios ofrecien-
do al paciente diversos servicios tales como
presión arterial y cálculo del riesgo cardiovas-
cular, diabetes, nutrición y salud, salud pul-
monar o educación sobre el uso de medi-
camentos.
El resultado del día, a mi juicio, fue un auten-
tico éxito por varios motivos. Por un lado, un
éxito de organización gracias a SEFAC y a
Ratiopharm, con la ayuda de este colegio, un
éxito de participación desde el punto de vista
de los voluntarios, como he dicho antes, más
de 40 compañeros participaron en esta jorna-
da saliendo de sus farmacias y de su rutina
y demostrando su generosidad, profesionali-
dad y compromiso con su profesión y sobre
todo con el paciente. Por todo ello me gus-
taría dar las gracias desde esta tribuna tanto
a los voluntarios como a los organizadores.
Fue también un éxito de público ya que
durante todo el día las filas para entrar en la
carpa fueron constantes, demostrando que
los servicios profesionales y la farmacia asis-
tencial tienen demanda entre los ciudadanos.
Por último, esta jornada fue tremendamente
importante para concienciar a nuestros polí-
ticos de la realidad y del futuro de la farma-
cia comunitaria. Tanto el director general de
Salud Pública como el mismo consejero de
Sanidad pasaron por la carpa. Ambos mos-
traron un gran interés por los servicios que
allí se estaban realizando, y comprendieron la
importancia que el cambio de la actual farma-
cia dispensadora a una farmacia de servicios
profesionales iba a suponer en la mejora de
la prestación farmacéutica y en la mejora de
la calidad de vida del paciente.
Y es verdad, el cambio es real y además
no hay vuelta atrás. Pero este cambio debe
ser controlado y dirigido. Controlado y diri-
gido por nuestras sociedades científicas y
por nuestros colegios con el único afán de ir
todos en la misma dirección, pero además en
el mismo sentido. Debemos tener en cuenta
que para ser creíbles y este cambio se crista-
lice, los servicios que ofrezcamos deben ser
de calidad. Servicios estandarizados y proto-
colizados, es decir, servicios realizados de la
misma manera en todas y cada una de las
farmacias según unos protocolos comunes.
Además, estos servicios requieren indiscu-
tiblemente de una formación específica por
parte del farmacéutico, una formación que
deberá estar consensuada con los demás
agentes sanitarios.
El título de farmacéutico es condición indis-
pensable pero no suficiente para llevar a cabo
determinados servicios profesionales en la
farmacia. Mientras haya compañeros nues-
tros y organizaciones que nos representan,
que piensen que por el mero hecho de ser
farmacéutico podemos desarrollar cualquier
servicio en la farmacia, no podremos avanzar
en el camino asistencial. Si no conseguimos
servicios estandarizados, protocolizados, con
farmacéuticos formados específicamente en
cada uno de los servicios, no seremos en
absoluto creíbles y el objetivo de la concerta-
ción será una quimera. Mientras haya compa-
ñeros nuestros que antepongan los derechos
de los farmacéuticos al paciente y a la mejora
de su calidad de vida, el cambio hacia la far-
macia asistencial será más complicado. Cen-
trémonos en el paciente y avancemos unidos
toda la profesión, ya que bastantes proble-
mas nos están viniendo desde fuera como
para fabricarlos nosotros mismos.
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Bifar
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