[44] SEFAC ARAGÓN ¡Hola, amigos! Me gustaría empezar este artículo con una bella fábula, como siempre. Y es que, en los días de Esopo, se contaba la historia de una hormiga que, sedienta, acudió a un arroyo en busca de agua. Al intentar beber, las corrientes la arrastraron y estuvo a punto de ahogarse. Una paloma, observando desde una rama cercana, dejó caer una hoja al agua, salvando así a la hormiga de una muerte segura. Tiempo después, un cazador apuntó a la paloma, sin saber que la hormiga estaba cerca. Recordando el acto de bondad de la paloma, la hormiga mordió al cazador en el pie. Sorprendido por el dolor, el cazador erró su disparo, y la paloma voló a salvo. Esta historia nos enseña que las buenas acciones nunca se olvidan y que la ayuda que ofrecemos hoy puede volver a nosotros mañana. Así como la paloma y la hormiga se ayudaron mutuamente, y aquí viene la moraleja, así nos tenemos que ayudar nosotros como farmacéuticos comunitarios, independientemente de la institución a la que se represente, por el bien de nuestra profesión. Por el bien común. “La unión hace la fuerza” … no sé si esa frase se le puede atribuir al propio Esopo o a Homero, pero esa frase hoy cobra más sentido que nunca. Espero que alguien recoja el guante… Y es que cuatro años han pasado ya de algunas cosas… y en estos cuatro años, lo que se ha revelado a la sociedad y a la Administración es el papel clave que juega la Farmacia Comunitaria haciendo frente a la compleja realidad de la situación sanitaria que hoy en día estamos viviendo. Nadie puede negar, ya no, que hemos sido, somos y seremos (espero) la puerta de acceso al sistema sanitario. Y de eso tenemos que sacar provecho. Porque somos profesionales sanitarios. Aunque parece que tenemos que estar demostrándolo todos los días. ¡Qué envidia me generan los farmacéuticos y el papel profesional que desempeñan y su reconocimiento en algunos países (no muy lejanos)! Estoy pensando en Reino Unido y su servicio Pharmacy First del National Health Service británico… Un servicio que, tras una cualificación, permite a las farmacias comunitarias atender siete síntomas menores, como herpes zóster, dolor de oídos, sinusitis…, de una manera directa y profesional, donde el paciente acude primero a la farmacia comunitaria, donde se le indica y dispensa de manera protocolizada medicamentos éticos y los casos más graves son derivados al médico. La farmacia, primero, Pharmacy, first. Esto ha implicado un proceso de formación muy exigente a los farmacéuticos británicos, pero ¡más del 95% de las farmacias se han adherido al servicio! ¿No podríamos hacer nosotros lo mismo? Esto reabre de nuevo el debate de la formación y del cambio del modelo retributivo… pero, ¿estamos preparados para afrontar este desafío? En fin… Cuatro años han pasado ya de algunas cosas… y entre ellas, del día que asumí la presidencia de la delegación de SEFAC de Aragón, La Rioja y Navarra. Y pronto, amigos, tendré que decir adiós. En estos cuatro años y juntos, hemos organizado conferencias, talleres, eventos, jornadas, congresos… que han enriquecido nuestro conocimiento y han fortalecido nuestra práctica profesional y nuestra relación personal. Y cada uno de vosotros habéis contribuido de manera invaluable a nuestro éxito colectivo. Cuatro años (bueno, quizá alguno más…) en los que, de manera totalmente altruista, hemos (digo hemos porque SEFAC es una gran familia) dedicado un tiempo y unos esfuerzos ingentes en pro de la profesión y en detrimento de nuestra vida personal y familiar. Un tiempo que no recuperaremos pero del que no nos arrepentimos de haber invertido en el desarrollo de la profesión (no sé si nuestros hijos y nuestras parejas lo entenderán, pero todo este esfuerzo ha sido, entre otros fines, por y para ellos). Irene, Cristina, Joaquina, Idoya, José Ramón, Ana, Paco, Ignacio, Loreto, María Josés (que hay 2), María Eugenia, el gran Eduardo, … me faltan las palabras para mostrar mi agradecimiento y elogio a estas bellísimas personas y grandísimos profesionales que han abanderado a la sociedad estos años en nuestra tierra. También ¡y cómo no! a mi madre y a mis compañeras de trabajo, Irene, Inés y Laura, que me han tenido que aguantar todos estos años... A mi mujer, mis hijas, lo que más quiero en este mundo… Lo haría extensible a muchísima más gente, pero me falta espacio. No quiero que nadie se sienta excluido, al revés, sentiros todos incluidos en mi agradecimiento, porque sin vosotros, nada hubiera sido posible. Aunque mi mandato como presidente llega a su fin, quiero aseguraros que esto no es un adiós. Más bien, y parece un tópico, es un “hasta luego”, porque vamos a seguir trabajando juntos para avanzar en nuestra profesión y mejorar la salud y el bienestar de nuestros pacientes. Ha sido un viaje emocionante y gratificante, y estoy ansioso por ver lo que el futuro nos deparará. Sigamos construyendo puentes, compartiendo conocimientos y promoviendo la excelencia en la farmacia. Nos necesitan así. ¡Ah! Una última apreciación: a todos los que no conocéis SEFAC, vuestra sociedad científica de farmacia comunitaria, os invito y animo a que os acerquéis a ella, que nos conozcáis, que nos descubráis. Os sorprenderéis. Sólo me queda deciros… ¡gracias por todo! Y, como dirían los ingleses, la Pharmacy, first.. n José Luis Allué Blasco Presidente SEFAC Aragón, La Rioja, Navarra Esto reabre de nuevo el debate de la formación y del cambio del modelo retributivo… pero, ¿estamos preparados para afrontar este desafío? Pharmacy, first
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