BIFAR 139
[37] ecía el emperador Constantino XI, allá por 1453, durante el sitioo asediodeConstantinopla: “Vaya que ha l legado el momento, en que el enemigo de nuestra fe nos amenaza por cualquier sitio… Con- fío a ustedes, en su valor, en esta esplén- dida y célebre ciudad, en nuestra patria“. No es nuestra fe la que se ve amenazada hoy en día (que también, pero eso aquí no nos compete) sino el modelo de farma- cia. Pues sí, amigos, viejas y nuevas amenazas se ciernen sobre nuestro más inmediato horizonte y sólo como colectivo unido y cohesionado podremos afrontarlas y superarlas. Igual lo que sucedió tras estas frases no es lo más alentador para nosotros como farmacéu- ticos si establecemos un paralelismo his- tórico (como ya sabéis, la caída de Constantinopla supuso la caída del Impe- rio Romano de Oriente y, para muchos historiadores, la desaparición de este último vestigio de la civilización romana se traduce en el fin de la Edad Media en Europa), pero no pre- tendo más que extraer el jugo y la esencia de esas palabras para reafirmar que la unión hace la fuerza. No quiero exponer aquí un futuro negro y sin esperanza para la farmacia comunitaria porque no lo creo así. Y no es así. Bien es cierto que las amenazas que acechan a la profesión son una realidad, pero también es cierto que la farmacia comunita- ria atesora una serie de fortalezas, que se centran, entre otros aspectos, en la cercanía y relación con el paciente, y, si somos capaces de aprovechar las oportunidades que se nos brindan, afrontaremos de manera exitosa los devenires de la profesión. En estos últimos años, y cada vez a pasos más agigantados, vemos cómo la tecnología se ha ido introduciendo de una manera progresiva en todos los ámbitos relacionados con la salud, y esto está ayudando a la creación de sistemas cada vez más eficientes y eficaces. Y esto es un hecho, la pandemia de la Covid-19 unida a la nece- sidad de satisfacer las nuevas formas de demanda asistencial, ha inducido e impreso un ritmo de aceleración sin igual de la digitalización del sector de la salud. La nueva realidad de la farmacia comunitaria en su relación con el mundo digital va a suponer un cambio radical en la manera de proceder como profesionales sanitarios. ¡Ojo! Pero no debemos confundir la farmacia digital con otras actividades que utilizan las nuevas tecnologías para centrar sus esfuer- zos en, por ejemplo, la venta online, ya que si esto es así, nos estaríamos equivocando como profesionales. La posibilidad del uso de una serie de herramientas que puedan facilitar unas prácticas que mejoren, potencien y reafirmen el papel del far- macéutico comunitario dentro del proce- so asistencial del paciente es un proceso clave y fundamental en la transformación de la farmacia asistencial. Una de las conclusiones extraídas del pasado Congreso SEMERGEN-SEFAC, en su tercera edición y celebrada este pasa- do mayo, donde sabéis se ha creado un espacio de colaboración médico-farma- céutico donde se rompen las barreras para una colaboración interdisciplinar, rezaba que “La salud digital es ya una realidad incipiente, y aunque es un com- plemento necesario a la atención sanita- ria presencial, es necesario ampliar la for- mación de los profesionales sanitarios en nuevas tecnologías de la información para que puedan aplicar estos conocimientos a su práctica asistencial.” Es decir, se ha generado una necesidad porque ya es una realidad. Y en estos momentos en los que no existe una integración plena (o coordi- nación, si lo preferís así) -bueno ni plena ni no plena- con Atención Primaria ni con la Administración en lo que se refiere a estrategias de gestión de la salud de nuestros pacientes de una manera firme y decidida, es fundamental que la farmacia comunitaria no se quede atrás en este proceso de adaptación y transformación a la era digital. Hemos de ver en las nuevas tecnologías y en la digitalización unas excelentes oportunidades para la mejora de la comuni- cación entre farmacéuticos, médicos, enfermeras y pacientes; en definitiva, sobre el futuro digital de la atención farmacéuti- ca. ¿Y sabéis dónde vamos a tratar de todos estos temas, las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que impli- can y comprometen a la farmacia comunitaria? En las Jorna- das SEFAC 2021 que se celebrarán en Zaragoza el próximo 11 de noviembre, y a las que, por supuesto, os invito a todos (de una manera metafórica, claro) a asistir y participar. Y dejadme destacar que una de las “novedades” de estas Jornadas es la vuelta a la presencialidad. Vuelta a la presencialidad por que consideramos que es fundamental el volver a reencontrarnos, el volver a vernos, porque… ¡vaya paradoja! aquí hablando de la importancia de la digitalización y nosotros abogando por tener un encuentro físico, real… pero que lo sentimos como necesario para la anhelada vuelta a la normalidad. Durante más de año y medio nos hemos adaptado (y acostumbrado) a la formación virtual (¿a cuántos webinares habéis asistido…? A unos cuantos, ¿verdad?), por eso pensamos que ya es hora, si la situación epidemiológica lo permite, de volver a esa ansiada presencialidad. Hagamos, pues, de este encuentro, de nuestras Jornadas, abiertas para todos porque son para todos los farmacéuti- cos, lo que hizo Constantino, la unión de todos para hacer frente a un futuro (exitoso) común. La Farmacia en la era digital José Luis Allué Blasco Presidente SEFAC Aragón, La Rioja, Navarra Es fundamental que la farmacia comunitaria no se quede atrás en este proceso de adaptación y transformación a la era digital OPINIÓN
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