BIFAR 139

[32] A lrededor de la década de 1930 las tierras altas de Nueva Guinea continuaban siendo un territorio igno- to para el mundo desarrollado, habi- tado por gentes todavía ancladas en muchos aspectos en la Edad de Pie- dra. Los primeros contactos con Occiden- te se produjeron hacia 1952 cuando varias patrullas militares se interna- ron en el territorio para pacificar los conflictos violentos entre las diferen- tes etnias de esas remotas y aisla- das regiones. En estas comunidades seguían siendo habituales las prácti- cas de brujería, incluido el canibalis- mo, en el que los muertos eran ritual- mente cocinados y consumidos por sus familiares. Se cree que el navegante portugués Jorge de Meneses fue en 1526 el pri- mer visitante europeo de una de las islas (no la principal) a la que deno- minó Ilhas dos Papuas (traducible por «islas de gentes de pelo difuso ). Unos años más tarde el español Íñigo Ortiz de Retes bautiza la isla principal Nueva Guinea en razón de la semejan- za étnica de sus habitantes con los de la Guinea africana. En el año 1920 la Sociedad de Nacio- nes convirtió la isla en un fideicomiso de Australia, incluyendo los archipié- lagos de Bismark y Salomón. Hoy día la isla se divide en dos partes: Nue- va Guinea, perteneciente a Indonesia; y Papúa Nueva Guinea, nación inde- pendiente desde 1973. El 6 de diciembre de 1953, J R. MacAr- thur escribió: observé como una niña, sentada al lado del fuego, sufría vio- lentos movimientos de los miembros y su cabeza temblaba mientras se movía de atrás hacia delante de una manera espasmódica. Los nativos explicaron que era consecuen- cia de la brujería. La niña, tem- blorosa, incapaz de comer, aca- bó muriendo al cabo de algunas semanas. Los miembros de las patrullas milita- res denominaron a esta extraña enfer- medad: kurú, que en la lengua hablada por los lugareños significaba «temblor causado por miedo o frio . El hecho llamó la atención de Vicent Zigas , un médico alemán, aunque naci- do en Tallin (actual Estonia) en 1911, quien a comienzos de la década de 1950 adquirió la nacionalidad austra- liana viajando a Nueva Guinea como médico rural. Enseguida se integró en lo que denominaba el paraíso verde, aprendiendo a comunicarse con la tri- bu Fore. Su objetivo era mejorar las muy precarias condiciones de vida de esas gentes mediante la erradicación del canibalismo, la mejora de la higie- ne y alimentación. Una inexplicable enfermedad Zigas se interesó de modo especial por las regiones donde se manifesta- ban los casos de kurú, una inexplica- Sección Científica Carleton Gajdusek: morir en el paraíso Este virólogo estadunidense recibió en 1976 el Premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos en torno a la enfermedad de kurú, relacionada con las prácticas caníbales de tribus de Nueva Guinea. José Manuel López Tricas . Farmacéutico Con la desaparición del canibalismo, la enfermedad (kurú) desapareció en las tribus de Nueva Guinea, pero su estudio hizo posible la explicación de otras encefalopatías espongiformes

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