BIFAR 138 entero (20 M)
COF Teruel [7] “Somos un batallón altamente preparado y cualificado y no utilizar este potencial es una estrategia errónea difícil de entender” n marzo de 2020, hace ya un año, se declaró el Estado de Alarma para hacer frente al Coronavirus y el Presidente del Gobierno en sus declaraciones se mostraba convenci- do de que unidos saldríamos adelante, que unidos venceríamos al virus, y decía: “Esta es una batalla que vamos a ganar lo importante es qué precio pagaremos por esa vic- toria, cuantas más vidas nos ahorremos, cuantos más enfermos y más días de enfermedad nos evitemos, más rotunda será la victoria”. En la resolución de batallas hay que utilizar todos los efectivos que se tienen a disposición y coordinar los batallones para conseguir la victoria. Desde el inicio de la batalla, los farmacéuticos hemos realizando un enorme trabajo para comba- tir el coronavirus, estando en primera línea, asumiendo funciones y responsabilidades y llevando a cabo una labor fundamental. No solo hemos atacado por el flanco de la oficina de farmacia también desde atención primaria y hospital, industria y distribución, análisis clínicos y salud pública, buscando los tratamientos más efectivos para el coronavirus, investigando y buscan- do la seguridad de los pacientes, asegurando que los medicamentos llegaran a las farmacias, trabajando en medidas preventivas e investigando medicamentos y vacunas. Toda la profesión farmacéutica ha estado tratando de poner freno a un enemigo desconocido. Si la primera ola de contagios fue inesperada y las oficinas de farmacia tuvimos que adaptar- nos de forma rápida con falta de información sobre el COVID-19 y sin medidas de protección, actuamos adaptándonos de forma rápida para dar un servicio esencial para la población, en las siguientes olas y rebrotes el contexto es muy diferente, conocemos mucho más sobre el virus, contamos con las medidas de protección necesarias y se ha acelerado el desarrollo de la tecnología para dar respuesta a la salud del paciente. Los farmacéuticos desde el primer momento nos pusimos a disposición de las autoridades sani- tarias, somos profesionales sanitarios competentes y una fuerza especializada para la lucha con- tra el COVID-19, estuvimos esperando el momento de actuar de forma más activa, pero –aunque la farmacia podía hacer mucho más– no se contó con todo el potencial que podíamos ofrecer. La pandemia continúa y el precio que estamos pagando por la victoria es alto, no utilizar correc- tamente los recursos disponibles está produciendo daños colaterales en los pacientes: como centros de salud y hospitales inaccesibles, abandono de campañas de salud pública como los cribados de cáncer colorrectal, demoras en pacientes que están esperando a ser intervenidos o a ser atendidos por el especialista, pacientes que no se están diagnosticando de tumores o aplazamiento de los tratamientos de aquellos que están diagnosticados. El farmacéutico debería considerarse como parte de la solución dejándole participar más activamente de forma coordinada con las diferentes estructuras sanitarias, sin duda podría conseguirse mucho más. La pandemia continúa: tercera ola, nuevas cepas, vuelta a empezar. Cada rebrote, cada nueva ola es otra vez punto de partida, deberíamos servirnos de la experiencia para afrontar las siguientes, pero la batallas van pasando, los farmacéuticos seguimos en primera línea prestando nuestro servicio asistencial, siempre de guardia, atentos a los rebrotes. Disponemos de un arma contra la pandemia que debería tenerse en cuenta y aprovechar para hacer frente a la lucha contra el COVID-19 y los rebrotes: una red de farmacias cualificadas, cercanas y accesibles que llega a todos los rincones del país, y punteras a nivel asistencial, tecnológico y social. La red de más de 22.000 farmacias debería aprovecharse enormemente, la realización de test rápidos supondría una ayuda a la hora de detectar nuevos casos y focos de contagio. Quere- mos ser un agente sanitario activo de primer orden, participar en estrategias y programas para el cribado, prevención y detección precoz de nuevos casos para el control de brotes. Quere- mos una comunicación más directa entre oficinas de farmacia y centros sanitarios. Queremos reforzar la integración de la farmacia en la atención primaria y en campañas de salud pública. Queremos que nuestro enorme potencial sea aprovechado. Queremos que nuestra participa- ción no sea obviada. La pandemia continúa, no podemos bajar la guardia porque el enemigo sigue ahí, muestra su zarpa y no da tregua . La pandemia continúa y hay que aprovechar todo el potencial de la far- macia en todas las fases de la pandemia: preparación, respuesta y recuperación. Somos un batallón altamente preparado y cualificado y no utilizar este potencial es una estrategia errónea difícil de entender. El final será, sin duda, la victoria, pero habrá que hacer una valoración, nunca sabremos si con la intervención más activa de la farmacia los daños hubieran sido menores, incluso si la victoria se hubiera alcanzado antes . n La pandemia continúa María José Villafranca Presidenta del COF de Teruel
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