BIFAR 138 entero (20 M)
[38] La farmacia que viene que maneja sus propios recursos que son los que son. Se podría colaborar más pero con- certando. Tanto el tiempo disponible como los recursos humanos y económicos de la farma- cia no tienen excedentes. Somos un recurso por explotar, sin duda, pero pactando y conve- niando. Un ejemplo podría darse cuantifican- do posibles eficiencias y ahorros que se trans- formarían en liberación de recursos a repartir entre las partes. En cuanto a la farmacia que viene, en mi opi- nión nos encontramos en un momento clave. Para aderezar el análisis se puede partir de una visión macro para luego descender a la micro, la farmacia de cada uno. En cuanto a lo macro, la cadena de valor del medicamento, compuesta por industria, distri- bución y farmacias podemos observar la com- petitividad de cada uno de los eslabones. Es notorio que el posicionamiento de cada uno está definido. Una industria repartida en inno- vadora y genéricos con sus respectivos nichos bien definidos, una distribución muy concen- trada: apenas hay cuatro o cinco centros de decisión y 22.000 farmacias sin una integración sólida. La posición competitiva de la farmacia en la cadena de valor no es robusta. A nivel micro, la farmacia se encuentra en un cruce de caminos que comprometen el futuro. Todos percibimos a diario las exi- gencias que la farmacia tiene que tener con los distintos tipos de necesidades vinculadas a los distintos pacientes. No son lo mismo los pacientes crónicos de hoy con los pacientes crónicos de la década que viene. Todos conocemos los nuevos hábitos de los consumidores... En ese cruce de caminos hay una evolución inevitable: la digitalización del sector. Una digitalización con muchos perfiles. La digitalización enfocada a la atención farmacéutica-sanitaria domiciliaria, la digitalización en la comunicación multidisciplinar con profesionales sanitarios, la digitalización en la atención far- macéutica profesional a centros sociosanitarios-hoy, general- mente, en manos de los centros sanitarios con maniobras poco asistenciales que no prestigian al farmacéutico-, la digitalización para el acceso al ecomerce con artículos de autocuidado y con proximidad al ciudadano, la digitalización para la comunicación con cliente, pacientes y proveedores, digitalización para el con- trol de desabastecimientos... En fin un largo inventario de reformas digitalizadoras de la far- macia con el objetivo de hacernos necesarios y contribuir como agentes de salud a la sostenibilidad del sistema sanitario del futuro. La farmacia es una microempresa privada de interés público que maneja sus propios recursos que son los que son. Se podría colaborar más pero concertando E s costumbre a final de año el reflexionar en dos asuntos: comprobar cómo ha ido el año que termina y lo que se espe- ra para el venidero. En cuanto a lo pri- mero, todos sabemos lo tristemente extraordinario del que termina. Ha sido 2020 un año que no se recuerda igual. La crisis económica derivada de la pan- demia ha sido profunda con una caída en picado, hasta un 11,5% anual. El des- censo del PIB, no obstante, parece que ha tocado fondo y que ha sido asimé- trico ya que algunos sectores han sido más afectados que otros. Como buen dato se puede comentar que la crisis actual, a diferencia de la de 2008, no es estructural por lo que se prevé que, una vez controlada la pandemia y despeja- das algunas incertidumbres, la recupe- ración sea más rápida que la anterior. Dicho esto podemos pensar que 2021 será un año de crecimiento siempre que se controle la pandemia y de la efectividad de las vacunas. Según las últimas previsiones, el crecimiento puede alcanzar el 5,7% y si todo va bien alcanzar en 2022 los niveles de PIB de 2019. Sin duda estos meses de pandemia han acelerado algunos procesos que estaban, ya antes, previstos como las reformas estructurales del Sistema Nacional de Salud, transferido en su gestión a las Comunidades Autónomas. Por bajar a lo nuestro, a la farmacia, hace unos días en una mesa redonda, me preguntaban sobre algunas cuestiones sobre la farmacia de hoy y la farmacia que viene que aprovecho para plasmar en estas líneas. La primera de las preguntas se dirigía a comentar el papel de la farmacia en la pandemia. En mi opinión el papel de la farmacia ha sido modélico. Hemos sido, como establecimiento sanitario, verdaderos vectores de nuestra labor como agentes de salud y garantes del suministro de medicamentos a los ciudadanos. Hemos permanecido durante toda la pandemia cara al públi- co –un bien escaso en estos tiempos, sustituido por la llama- da telefónica–. Todo con nuestros propios medios que muchas veces han sido escasos. Realmente se ha hecho mucho y a lo mejor no ha estado suficientemente valorado. En cuanto a si la farmacia puede hacer más: sí, claro, siempre se puede hacer más. No obstante hay que tener en cuenta que la farmacia es una micro empresa privada de interés público F. Javier Ruiz Poza Presidente de la Asociación de Farmacéuticos de Zaragoza OPINIÓN
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