BIFAR 138 entero (20 M)
[34] Estrategias evolutivas de los virus T ras la diabólica y devastadora epi- demia del virus ébola en algunos países del oeste de África durante 2014 se hallaba un microorganis- mo que engloba todas las contradicciones de una pesadilla: se mantiene activo aun- que haya muerto, es sencillo en su com- plejidad, enigmático y profético; capaz en cualquier caso a anticiparse a nuestras estrategias. La actual pandemia de coronavirus covid-19 está superando con creces aque- llas otras (SIDA, ébola), tan atrabiliarias y, en el caso del ébola tan lejana geográfica y culturalmente, un virus surgido en el cora- zón de las tinieblas, recordando el título de la novela de Joseph Conrad . Los virus han estado parasitando las célu- las vivas prácticamente desde su apari- ción en la tierra, unos cuatro mil millones de años atrás. Algunos investigadores han llegado a sugerir que los virus fueron anteriores a las propias células, habiendo evolucio- nado éstas para que aquéllos consigan reproducirse y perpetuarse. ¿Demasia- do sibilino? Tal vez; pero, sin duda, una estratagema ingeniosa para que la vida se hiciese auto sostenible. Quizás los virus no sean solo unos ame- nazantes y molestos parásitos, sino que se hallen en la vanguardia de la evolución, donde todo se torna aparentemente inmu- table. Conforme más se extiende nuestro cono- cimiento resulta más impresionante la complejidad y amplitud del universo viral, que denominamos viroma . Los virus se han infiltrado en las células de cada for- ma de vida conocida por la ciencia actual; infectan animales, plantas, bacterias, hon- gos e incluso a otros virus de gran tamaño. Se replican en el interior de las formas de vida que los albergan con una eficiencia prodigiosa. Sin embargo los virus dependen inexcu- sablemente de una célula que los aloje y les ceda (obligada) su maquinaria gené- tica y ribosómica para reproducirse, esto es, construir nuevos virus ( viriones ). Éstos abandonan las células para infectar a otras donde continuar su multiplicación exponencial. Fuera de las células su futu- ro es comprometido. No está claro durante cuánto tiempo las partículas víricas con- tinúan siendo infecciosas fuera de las células, tal vez días, semanas a lo sumo. El asunto es objeto de discusión por su trascendencia en la actual pandemia. Fue también el caso del virus ébola, razón de su elevadísima contagiosidad. Los virus son maestros en la difusión entre células de un único hospedador, o entre células de hospedadores diferentes, usan- do a tal fin cualquier canal o poro membra- Los virus han estado parasitando las células vivas prácticamente desde su aparición en la tierra, unos cuatro mil millones de años atrás. José Manuel López Tricas y Ángela Álvarez de Toledo Bayarte. Farmacéuticos. Imagen creada por microscopía electrónica de barrido, mostrando virus V.I.H. (en color azul y verde) entrelazados con células no infectadas. Algunos investigadores han llegado a sugerir que los virus fueron anteriores a las propias células, habiendo evolucionado estas para que aquellos consigan reproducirse y perpetuarse Sección Científica
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