BIFAR 137 - alta resolución

[34] terceras partes del genoma contie- nen también la información para la síntesis de otras proteínas, a que se catalogan como « accesorias » . Mien- tras las proteínas ORF1a, ORF1b y las cuatro proteínas estructurales (S, E, M, N) se mantienen invariantes entre las distintas especies de coronavirus, la longitud del genoma vírico es en gran medida función del número y tamaño de las proteínas « acceso- rias » que codifican. La presencia de estas proteínas « accesorias » parece ser fundamental para la adaptación del virus a hospedadores específicos La taxonomía de los coronavirus es extraordinariamente compleja, debi- do a la recombinación, inserción y deleción génica que da lugar a nue- vas especies. Según la International Committee of Taxonomy of Viruses (ICTV) existen cuatro géneros: γ, que englo- ban a 38 especies encuadradas en la subfamilia [ Orthocoronavirinae ]. El número de especies continuará aumentando, dado que existe un sin- número de especies que todavía no se han clasificado. Los géneros y infectan preferentemente a mamífe- ros; y los géneros y γ son infectivos para las aves. Otros coronavirus Desde el año 2002 tres -coronavirus altamente patógenos han cau- sado dos epidemias (SARS-Co- vid-1, MERS-Covid) y una pande- mia (SARS-Covid-2) todavía en cur- so (mayo 2020). Los tres brotes se han originado en distintas áreas de la República Popular China; y las tres se expandieron desde su foco originario: SARS-Covid-1 afectó en 2002-2003 a algo más de 8.000 personas, con una mortalidad del 10%; MERS-Co- vid (desde 2013) afectó a 27 países con 2.249 casos confirmados micro- biológicamente, y una mortandad del 35% aproximadamente. Probable- mente la mortalidad fuese inferior, dado que solo se contabilizaron los casos confirmados en laboratorio. MERS-Covid afectó de preferencia a Arabia Saudí, sobre todo a los cui- dadores y criadores de camellos. El hombre se contagió de los camellos, y estos animales contrajeron el virus por mordeduras de murciélagos en los oasis. De hecho los primeros casos se produjeron en el oasis de Al Hassa , el mayor del mundo, próxi- mo al Golfo Pérsico. Los brotes de SARS-Covid-1 (2002- 2003), de expansión limitada, y de MERS-Covid compartían el hecho de ser neumonías atípicas graves (muy graves en el caso del MERS-Covid), pero también se observaban algu- nas diferencias significativas: la sin- tomatología gastrointestinal y el fallo renal en el caso del MERS ( Middle East Respiratory Syndrome ). Al pare- cer, el MERS-Covid tenía afinidad por un receptor (DPP4, de Dipeptidil-Pep- tidasa-4), muy abundante en el trac- to gastrointestinal y en el tejido renal, además del tracto respiratorio infe- rior. El SARS-Covid-2 (responsable de la actual pandemia) se parece más al SARS-Covid-1 de 2002, si bien ha adquirido la habilidad de transmitir- se directamente entre humanos por vía respiratoria y fómites, hecho que ha dado lugar a su expansión pan- démica. Otros coronavirus (α-CoVid-229, α-Covid-NL63 y HKU1) son respon- sables de cuadros clínicos respirato- rios leves a moderados, más pareci- dos a resfriados comunes. Práctica- mente toda la humanidad se ha con- tagiado por alguno, o varios, de estos virus a lo largo de sus vidas. Estas infecciones respiratorias, general- mente leves, tienen su época álgida durante el otoño e invierno. Los coronavirus también han cau- sado epidemias entre animales domésticos y salvajes. Desde 2017 el SADS-Covid causó la muerte en China de más de 20.000 lechones. El α-coronavirus designado PEDV ( Por- cine Epidemic Diaorrhoea Viruses ), el õ-coronavirus TGEV ( Transmis- sible Gastroenteritis Epidemic Viru- ses ) junto con el antes mencionado SADS ( Severe Acute Diaorrhea Syn- drome ) causaron un gravísimo tras- torno a la industria porcina en Chi- na; e, incidentalmente, a la industria farmacéutica internacional, ya que la mayoría de la heparina (medicamento anticoagulante) se obtiene a partir de la producción porcina en la República Popular China. También el mercado aviar mundial sufrió graves pérdidas económicas debido a un coronavirus (IBV, de [Aviar] Infectious Bronchitis Viru- ses ). Otros coronavirus también han desencadenado elevada mortan- dad entre los visones (MCov, M por mink , visón en inglés) y las ballenas (BWCov-SW1). Coronavirus y murciélagos Los murciélagos son un orden zoo- lógico muy amplio, la quinta parte de todos los mamíferos existentes. Tie- nen vidas muy prolongadas en rela- ción a su tamaño. Por ejemplo, el mur- ciélago de Siberia puede vivir más de 40 años. Son los únicos mamíferos voladores, agrupándose en grandes comunidades, de las que cambian con frecuencia. Además se hallan en todos los continentes, excepto la Es fundamental el estudio de la homología genómica entre los coronavirus infecciosos conocidos y aquellos que circulan libremente en el mundo animal, y son potencialmente epizoóticos Sección Científica

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