BIFAR 137 - alta resolución

[15] Con estos testimonios queremos destacar la labor de los diferentes ámbitos de ejercicio profesional en la lucha contra el coronavirus. Desde la Farmacia Comunitaria, pasando por la Hospitalaria, de Atención Primaria, la de Salud Pública, la de Análisis Clínicos, así como los farmacéuticos que operan en distribución, investigación e industria. Todos con un objetivo en común: trabajar de forma prioritaria en la protección de la salud de las personas Desde el principio todo el equipo fuimos conscientes del papel sanitario que debíamos desarrollar frente a nuestros pacientes garantizándoles la presta- ción farmacéutica. Adoptamos las medidas de protección e higiene frente al Covid-19 incluso antes de que se decretara el estado de alarma (lo que no fue de agrado para todos nuestros pacientes ya que algunos nos comentaban que éramos unas exageradas). Nos volcamos plenamente en el cumplimiento de los protocolos que garantiza- sen un desarrollo seguro de la actividad diaria en la farmacia; para ello realizamos turnos dife- rentes a los habituales, de manera que el personal se cruzase lo mínimo posible, así como una exhaustiva limpieza continuada. La situación inicial generaba inquietud entre los clientes por la falta de material sanitario; no había mascarillas, gel hidroalcohólico, termómetros, etc. Hemos estado en situaciones precarias. Todo ello sumado al miedo de algunos pacientes por si iba a verse afectada la continuación de sus tratamientos farmacológicos próximos a caducar. Por otro lado, decidimos ofrecernos como farmacia voluntaria en realizar las guardias puesto que consi- deramos que una cooperación entre profesionales sanitarios iba a ser fundamental y necesaria en esta crisis sanitaria. Han sido más de tres meses de experiencias encontradas. Por un lado el funcionariado se blindaba y la mayoría de sus servicios se cerraban y los farmacéuticos, junto al resto de compañeros sanitarios, nos pusimos en pri- mera línea. En mi zona una Fundación lanzó el proyecto Chafardero, en el que participé activamente, que consistió en formar un grupo de trabajo compuesto por el Centro de Salud, Servicio Social de Base de la Comarca, Guardia Civil y tres Ayuntamientos donde se coor- dinaba, informaba y ayudaba a los vecinos a través de un grupo de WhatsApp cuyos contactos, a su vez, se encargaban de transmitir la información a los que no disponían de esta tecnología, y varios grupos de voluntarios colaboraban. Las primeras semanas fueron complicadas, a las muchas dudas que nos surgían teníamos que añadir nuestra labor de educación sanitaria en una población altamente envejecida. Eché de menos a los antiguos veterinarios y Farmacéuticos Titulares, ya que los comercios de alimen- tación, carnicerías y panaderías carecieron de un asesoramiento sanitario eficiente. Con cinco kilos de menos por mi parte y un conocimiento más profundo de las virtudes y defectos de mis clientes y de mí mismo, terminé el confinamiento. Como dice José Mújica, es el “desafío de la biología para recordarnos que no somos tan dueños del mundo”. Esperemos que al menos haya- mos aprendido algo. La pandemia del coronavirus ha supuesto un gran reto para la farmacia comunitaria. Al principio del confinamiento se vivieron días de miedo, ten- sión y mucha presión. Miedo a una crisis sanitaria sin precedentes, tensión por intentar implantar las medidas de seguridad necesarias con el fin de prote- ger no solo al equipo de la farmacia, sino también a nuestros pacientes. Y mucha presión por querer estar a la altura de lo que la situación requería. Somos profesionales sanitarios y, aunque desde el Gobierno no se nos haya tratado como tal, sabemos que nuestro papel ha resultado fundamental, y así lo sentimos. La farmacia ha estado y estará siempre en primera línea, al lado de nuestros pacientes, para resol- ver sus inquietudes, para responder a sus dudas, para intentar aliviar sus miedos… Todo el equipo de la farmacia hemos dado lo mejor de nosotros, con vocación y de corazón… y ahí seguiremos. Decidimos ofrecernos como farmacia voluntaria en realizar las guardias puesto que consideramos que una cooperación entre profesionales sanitarios iba a ser fundamental Patricia Olaria • Farmacéutica comunitaria Zaragoza Eché de menos a los antiguos veterinarios y Farmacéuticos Titulares ya que los comercios de alimentación, carnicerías y panaderías carecieron de un asesoramiento sanitario eficiente Carlos Allué • Farmacéutico comunitario en Hecho (Huesca) La farmacia ha estado y estará siempre en primera línea, al lado de nuestros pacientes, para resolver sus inquietudes, para responder a sus dudas, para intentar aliviar sus miedos… Silvia Sesé • Farmacéutica comunitaria en Barbastro (Huesca)

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