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[7] COF Teruel Antonio Hernández Torres Presidente del COF de Teruel L a primera vez que nosotros o alguno de nuestros familiares directos debemos pasar por un hospital, someternos a una intervención quirúrgica o recuperarnos de la misma, tomamos conciencia de la excelente sanidad pública de la que disfrutamos en nuestro país. La gran mayoría de los españoles apreciamos muy poco a los sanitarios que están a nuestra disposición cuando realmente es necesario y nos limitamos a quejarnos de las horas que debemos pasar en urgencias porque hemos tenido un percance justo el fin de semana. Pero si lo analizamos detenidamente la realidad es muy diferente, desde que entras por la puerta de un hospital te atienden, pasas por un médico que te deriva al especialista, te hacen las pruebas pertinentes para averiguar el problema de salud que te aqueja y si es necesario te mantienen en observación o te ingresan. Auxiliares, celadores, enfermeros, médicos, trabajadores de la limpieza… son verdaderos profesionales que hacen su trabajo. Unos mejor que otros, unos con una sonrisa y otros más serios, pero todos ellos trabajan en beneficio de nuestra salud. Por eso una vez en casa, en la convalecencia de una operación te ves un poco perdido sin el botón de la llamada. Todas las dudas que no se te ocurrían en el centro sanitario ahora te provocan incertidumbre, angustia e impotencia. Enton- ces son claves los facultativos de Atención Primaria y en especial los farmacéu- ticos comunitarios, que siempre están a disposición de resolver las numerosas dudas que suelen surgir cuando tienes que gestionar la toma de los medica- mentos que te prescriben en el hospital por primera vez. Cada vez que he ido a la farmacia a comprar inyectables anticoagulantes me han preguntado si sabía usarlos y aunque la respuesta siempre ha sido afirmativa el boticario me ha explicado cómo lo debía hacer correctamente, por si acaso. La amplia red de oficinas de farmacia de la que disfrutamos en nuestras ciuda- des y zonas rurales, donde a veces no llega el médico a diario, los farmacéuticos se convierten en figura clave para miles de personas que expresan sus dudas ante estos profesionales tan cercanos. El extenso servicio farmacéutico del que disponemos en España complemen- ta de forma idónea al sistema público de salud, pero en numerosas ocasiones tampoco sabemos apreciarlo. Sólo nos quejamos cuando la botica no tiene el medicamento que nos hace falta (muy frecuente en los últimos tiempos por los numerosos desabastecimientos) o cuando la oficina de farmacia de guardia está a más de cinco minutos de nuestra casa. Les invito a comprobar cómo funcionan los sistemas de salud de otros países no tan lejanos, lugares donde se rifan a los profesionales sanitarios españoles porque gracias a su formación son los más versátiles. Seamos consecuentes y coherentes. Dejemos de quejarnos porque cuando se necesita una radiografía o un TAC se hace, cuando hay una urgencia o un problema de salud real se atiende enseguida y cuando se necesita un medicamento ahí está la red de farmacias. Claro que todo es mejorable, pero nuestra sanidad pública es una de las mejores de Europa. Dejemos que los profesionales de la salud hagan su trabajo y reconozcamos su loable labor a la sociedad. n “El extenso servicio farmacéutico del que disponemos en España complementa de forma idónea al sistema público de salud, pero en numerosas ocasiones tampoco sabemos apreciarlo” LA MIRADA EXTERNA Menos quejas
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