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Bifar 21 A ctualidad farmacéutica El farmacéutico es lobo para el farmacéutico José Luis Allué Blasco . Vocal del COF de Zaragoza y de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC). omo homini lupus , o El hombre es lobo para el hombre , frase acuñada por Plauto (254-184 a. de C.) y populari- zada siglos más tarde por Tho- mas Hobbes (1588-1679), daba a significar el egoísmo del compor- tamiento humano. En un intento de hacer una extrapolación al mundo de la farma- cia comunitaria, podríamos decir que El farmacéutico es lobo para el farmacéuti- co, en el sentido de que la farmacia comunitaria actúa en ocasiones, o mejor dicho, ha actuado como reino de Taifa en el que los intereses individuales han primado, en mayor o menor grado, por encima de los intereses de la profesión. Pero este comportamiento está cambian- do. Lo veo. Lo noto. Lo siento. Tengo la enorme fortuna de estar formando par- te de la columna vertebral que articula y sostiene las actividades de la profesión y no os podéis imaginar cómo, a nivel provincial, regional y nacional, cientos… ¡qué digo cientos…!, ¡miles de farma- céuticos comunitarios! trabajan en pro de un objetivo superior que trasciende al objetivo personal. Independientemente de que a nivel de la Administración aún no se nos inte- gre como elementos fundamentales y necesarios para el desarrollo y con- secución de objetivos de salud, esto no debe suponer un óbice para que el colectivo farmacéutico no utilice toda su capacidad, conocimientos y medios disponibles para demostrar, día a día, lo esencial, primordial, trascendental… que supone la presencia del farma- céutico comunitario en su logro. Pero, ¿cómo podemos visibilizar nuestra acti- vidad? Cierto es que muchas veces se hace difí- cil el implantar proyectos negociados e impulsados a nivel nacional, ya sea a través del Consejo Gene- ral o SEFAC, porque se inte- gran de una manera totalmen- te personal y subjetiva en el quehacer diario de la farmacia, y de alguna manera, no existe un nexo directo con estas entidades u organismos que realicen un seguimien- to o control de dichas implantaciones. Y esto, muchas veces, puede generar, a la larga, indiferencia o incluso frustra- ción. Aun así, es importante participar en las campañas que se realizan a escala nacional, porque contribuyen por un lado a generar un mensaje potente y cohesio- nado a la población y a otros profesiona- les sanitarios y por otro, porque genera una experiencia de proyecto compartido dentro de la profesión. Hoy os quiero contar una experiencia, un proyecto que, surgido de la firme convic- ción de que al farmacéutico comunitario (a usted que me está leyendo) le hace falta que alguien, de su ámbito cercano, próximo, en contacto directo, le guíe o tutele en la forma de actuar a la hora de consecución de objetivos colectivos sin menoscabar su trabajo cotidiano. Durante este mes de mayo, las farma- cias adheridas a la zona de Salud de Torre Ramona estamos participando en el proyecto MMM18 (May Measurement Month), de una manera particular. El pro- yecto nacional, coordinado por la Socie- dad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC), forma parte de la campaña internacional impulsada por la Sociedad Internacional de Hipertensión (SIH) junto con otras sociedades cientí- ficas para promover en mayo la medida de la presión arterial (PA). Como todos ustedes saben, la Hipertensión Arterial (HTA) es un problema de salud ya que es el primer factor de riesgo de mortalidad en el mundo y que origina el fallecimiento de diez millones de personas anualmen- te. Esto se debe, en gran medida, a que la mitad de las personas con la presión arterial elevada desconoce su estado y menos de un tercio de quienes están en tratamiento para la hipertensión se con- trolan la PA de acuerdo con las recomen- daciones actuales. Por este motivo la Sociedad Internacional de Hipertensión y la Liga Mundial de la Hipertensión han puesto en marcha la campaña MMM 2018, con el objetivo de medir la pre- sión arterial durante el mes de mayo a la mayor cantidad posible de personas mayores de 18 años, principalmente a todos aquellos que no se han medido la PA en el último año. Como representante de la Farmacia Comunitaria en el Consejo de Salud de Zona propuse este proyecto como mode- lo de colaboración multidisciplinar en el que tanto médicos como enfermeras de Atención Primaria junto con la Farmacia Comunitaria estableciéramos un proto- colo de actuación común, de registro de intervenciones y de derivación, si se diera el caso, con el objetivo de hacer un frente único en materia de salud del barrio. Créanme que dicho proyecto fue acogido con ilusión por el conjunto de los compañeros farmacéuticos comuni- tarios que representamos a las 10 far- macias de la zona; si bien es cierto que al principio con escepticismo, dudosos de la capacidad de colaboración, moti- vación y participación de los profesiona- les sanitarios de Atención Primaria, pero posteriormente esperanzados, ya que el beneplácito y las predisposición a parti- cipar tanto de médicos como enfermeras de Atención Primaria, impulsados por un proyecto nuestro, de la Farmacia Comu- nitaria, ha sido correspondido. Un paso más, un paso hacia adelante. Así ha de ser, equipos de colaboración multidisci- plinar, que integren a la farmacia comuni- taria en las estrategias de salud, que ten- gan como único objetivo y como centro de actuación al paciente. Y nosotros, los farmacéuticos comunitarios de la zona, apoyándonos entre nosotros. Porque la meta no es otra que lograr una farma- cia coordinada con el equipo de aten- ción primaria, prestadora de servicios asistenciales, concertados y no concerta- dos con la Administración y referente de salud en la comunidad junto con el cen- tro de salud. Y este cambio no se logrará sólo en los despachos sino demostrando día a día el valor que cada farmacéutico comunitario aporta a la sociedad con su profesionalidad y su iniciativa. l El autor extrapola al mundo de la farmacia la mítica frase que popularizó el filósofo Thomas Hobbes (el hombre es lobo para el hombre), para luego desmontarla gracias a experiencias colaborativas como el programa MMM18 que promueve la medida de presión arterial entre la población mayor de 18 años. Un proyecto en el que han participado de manera conjunta las 10 farmacias de la zona de salud de Torre Ramona.

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