La pobreza farmacéutica es una realidad que sigue afectando a una parte significativa de la población en España, aunque a menudo pasa desapercibida. Según el Barómetro Sanitario del CIS 2024, aproximadamente 2,3 millones de personas en nuestro país no pueden hacer frente al pago de medicamentos y otros productos sanitarios1. Es decir, el 4,8% de los encuestados dejó de tomar algún medicamento recetado por un médico de la sanidad pública en los últimos doce meses debido a dificultades económicas. Este porcentaje representa un ligero aumento respecto al año anterior lo que evidencia una tendencia al alza en la pobreza farmacéutica en España. Estos desafíos al acceso a la atención médica y a los medicamentos esenciales subrayan la necesidad de iniciativas como el Fondo Social de Medicamentos, especialmente en zonas rurales y poblaciones pequeñas, donde las barreras económicas y geográficas pueden ser más pronunciadas. Aquellas personas con enfermedades crónicas que viven en zonas rurales enfrentan grandes obstáculos para acceder a los medicamentos necesarios, debido a la escasez de recursos sociales y sanitarios en sus localidades. Impacto en Aragón La imposibilidad de acceder a los tratamientos necesarios tiene graves consecuencias para la salud y calidad de vida de las personas afectadas. La falta de acceso a medicamentos no solo deteriora la salud de los pacientes, sino que también genera una mayor carga para el sistema sanitario en términos de urgencias y hospitalizaciones evitables. La pobreza farmacéutica en las zonas rurales de Aragón es una realidad que afecta a miles de personas, especialmente en municipios pequeños. Es fundamental implementar políticas 1. Barómetro Sanitario 2024 (Tercera Oleada) Estudio nº 3484. Octubre 2024 2. La inmigración dinamiza la España rural. https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/la inmigracion dinamiza la espana rural. Diciembre 2020 y programas que aseguren el acceso equitativo a los medicamentos y servicios farmacéuticos, independientemente de la ubicación geográfica de los ciudadanos. Según datos recogidos desde la puesta en marcha del proyecto Fondo Social de Medicamentos en 2018 en la provincia de Zaragoza y en 2022 en la provincia de Teruel, observamos que el porcentaje de personas atendidas de carácter masculino y femenino, no varía mucho en zonas rurales y en la capital (50,5% mujeres en zonas rurales frente a un 52,4% de mujeres en la capital). Además, en cuanto al grupo etario, el mayor porcentaje de personas beneficiarias está en la franja de los 50-69 años en ambos casos, aunque en zonas rurales en porcentaje más elevado (69,8%) que en las grandes urbes (62,2%). Una variación que sí hemos detectado es en que en las capitales el 57% de las personas atendidas es de origen español, frente al 45,8% de zonas rurales. Un dato que cuadra con la realidad de que la inmigración está dinamizando la España rural. La llegada de ciudadanos de origen extranjero ha ralentizado la despoblación y desde 2018 se observa una cierta recuperación demográfica del medio rural en los municipios españoles de menos de 10.000 habitantes2. La mayor natalidad de la población inmigrante y la reagrupación familiar hacen que emerja una sociedad más diversa y cosmopolita en las zonas rurales. Esto casa con el hecho de que el número de personas que atendemos pertenecientes a familias numerosas en zonas rurales es del 29,2%, frente a un 18,8% en capitales. En el hilo del perfil del beneficiario y de familia, observamos que el porcentaje más elevado de personas atendidas están casadas o con pareja en zonas rurales (33,5%) frente al 25,9% que atendemos en capitales, donde el perfil más atendido es el de personas solteras (38,7%). En esta línea destaca que el 69,8% de los beneficiarios que viven en zonas rurales tienen algún hijo, mientras que en las grandes ciudades solo el 59,8% tiene descendencia. Por último, destacar que, si bien el mayor grupo de beneficiarios atendidos tienen educación básica (en torno al 41-42%, con independencia de su lugar de vivienda), sí que encontramos un porcentaje mayor de personas sin estudios 24,6% en zonas rurales que, en las grandes ciudades, donde suponen el 17,8%. Desde 2018, la Asociación Banco Farmacéutico (BF) ha estado trabajando para combatir la pobreza farmacéutica en Aragón a través de su Fondo Social de Medicamentos. Gracias a la colaboración de farmacias y administraciones públicas, este programa permite que personas en situación de vulnerabilidad puedan acceder a los medicamentos que necesitan sin que el coste sea un impedimento. Aunque iniciativas como la de Banco Farmacéutico están marcando la diferencia en muchas vidas, el problema sigue sin resolverse a nivel estructural. La inclusión en la sociedad de estrategias de acceso equitativo a los medicamentos en las políticas sanitarias y sociales es una necesidad actual que solo con la combinación de investigación, visualización, colaboración y el compromiso social podremos erradicar esta crisis silenciosa que afecta a millones de personas en España. Si quieres ayudar a Banco Farmacéutico para que siga desarrollando su labor contra la pobreza farmacéutica en Aragón, puedes hacerlo a través de Bizum (código 03262) o de un donativo a la cuenta bancaria: ES34 2100 0927 5402 0012 1042. ■ Farmacéuticos Solidarios El Fondo Social de Medicamentos y su papel en la lucha contra la pobreza farmacéutica rural La pobreza farmacéutica en las zonas rurales de Aragón es una realidad que afecta a miles de personas, especialmente en municipios pequeños 44 BIFAR En las capitales el 57% de las personas atendidas es de origen español, frente al 45,8% de zonas rurales; un dato que cuadra con la realidad de que la inmigración está dinamizando la España rural
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