Tras las últimas noticias aparecidas en prensa sobre la farmacia del municipio de Vera del Moncayo, la organización colegial comunica que garantizar el derecho a la prestación farmacéutica de cualquier ciudadano, independientemente de su lugar de residencia, es responsabilidad de todos las Administraciones, nacional, autonómica y local. Por eso la organización colegial espera que dichas Administraciones se unan y hagan todo lo posible para evitar el cierre de la única farmacia de la localidad.

El Colegio se pone a disposición del Ayuntamiento de Vera del Moncayo para llegar cuanto antes a un acuerdo que evite el cierre de la farmacia, recordemos que el principal afectado por este cierre no es el farmacéutico sino la población.

Un servicio insustituible

La farmacia rural garantiza con su presencia la equidad y universalidad en el acceso a la prestación farmacéutica, elementos básicos e irrenunciables de nuestro sistema sanitario público. Una farmacia no es solo un servicio de dispensación de medicamentos, ofrece  una atención sociosanitaria (promoción de la salud, prevención de la enfermedad, seguimiento farmacoterapéutico, detección de efectos adversos de la medicación, detección precoz de enfermedades, derivación al médico…). Esta atención es importante en cualquier localidad, pero lo es mucho más, en pequeños municipios, donde la farmacia es la  primera puerta de acceso al servicio aragonés de salud.

De hecho, para garantizar que estas farmacias permanezcan abiertas a pesar de las dificultades económicas, el Gobierno aprobó en 2011 una compensación económica para las llamadas farmacias VEC (viabilidad económica comprometida). La farmacia de  Vera del Moncayo, es una de las 65 farmacias aragonesas que reciben esta ayuda, que aunque insuficiente, demuestra que para las Administraciones la farmacia rural presta un servicio insustituible.